Kirchner adjudica el choque con los empresarios a la campaña

Pidió a los ministros que le bajen el tono a la pulseada. Y Randazzo salió a decir que esa disputa "está en el marco del proceso electoral".
El Gobierno le bajó el tono a su última ofensiva sobre el grupo Techint y los empresarios y la vinculó esa escalada las elecciones del 28 de junio.

Según trascendió, el ex presidente y candidato a diputado nacional Néstor Kirchner instruyó a los ministros del Gobierno para que salieran a decir que el discurso del oficialismo forma parte de una estrategia de campaña. "Los empresarios están pensando en lo que va a pasar después del 29, pero yo pienso en ganar la elección del domingo 28".

El jueves, Kirchner había cargado duramente contra Techint atribuyendo a una empresa del grupo repartir utilidades, a la vez que mantiene una deuda salarial con sus trabajadores. Lo hizo en un ámbito muy propicio: un encuentro con obreros de la UOM en el microestadio de Racing Club. La afirmación, con todo, mereció una rápida desmentida del holding siderúrgico.

La embestida de Kirchner contra Techint, los reparos empresarios por la el silencio oficial ante las recientes estatizaciones en Venezuela que perjudican al grupo empresario y la última suspensión del reparto de dividendos a los accionistas de Edesur hablaban de la instalación de un clima, un ambiente antiempresario en la Argentina.

En este marco se inscribieron el rechazo a las nacionalizaciones de Hugo Chávez de los industriales argentinos y el pedido para vetar el ingreso de Venezuela al Mercosur realizado por varias cámaras empresarias.

En el poder advirtieron que algo andaba mal, que por acierto opositor o por propia impericia, el Gobierno aparecía obstruyendo el accionar de las empresas nacionales, cuando en realidad -según afirmaron dos altos funcionarios a Clarín- el kirchnerismo ha dado "sobradas muestras" de su política a "favor de la industria y del trabajo nacional".

Para desmentir este aserto que amenazaba "empiojar" la campaña, salió Kirchner a decir lo suyo. En Mar del Plata aseguró que la política oficial consiste en presentar al "Estado como articulador entre lo público y lo privado". Y fundamentó su proyecto como "un modelo para todos: trabajadores, clase media y la consolidación del empresariado nacional (ver "Un modelo...").

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, también atribuyó la preocupación de los hombres de negocios por eventuales estatizaciones de empresas en el país a la pelea electoral. Lo hizo de manera directa. "No tienen ningún fundamento. Esto está enmarcado dentro del proceso electoral que vive la Argentina", apuntó.

Asimismo Randazzo aseguró que "de ninguna manera nosotros tenemos absolutamente ninguna animosidad contra los empresarios. Al contrario, nosotros creemos en un empresariado nacional que sea competitivo, que genere puestos de trabajo", especificó.

Randazzo es el encargado de darle una vuelta de tuerca a un conflicto, de poner de manifiesto -si hiciera falta- la intransigencia del Gobierno como ocurrió en las negociaciones con el campo. O, por el contrario, es el que intenta desactivar una polémica que amenazaba salirse de madre como es la del caso Techint.

Por eso, en su contacto con la prensa, el ministro del Interior desmintió enconos. Y relacionó los últimos cortocicuitos con la campaña electoral.

Consultado sobre una supuesta prédica antiindustrialista, Randazzo calificó dicha presunción como "un disparate". "Si hay una administración que llevó políticas para el desarrollo de la industria ha sido este gobierno. En los últimos seis años han surgido 23.000 empresas por año, tenemos un dólar competitivo y acoplamos las tarifas a los precios internacionales", destacó el ministro. Además, puso como ejemplo el crédito de US$ 70 millones a General Motors anunciado por la Presidenta.

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