Kike Ruiz: “el Sudamericano no me lo voy a olvidar nunca”

Kike Ruiz: “el Sudamericano no me lo voy a olvidar nunca”

El carrilero por izquierda estuvo de vacaciones unos días en la capital petrolera y visitó la redacción del Diario Patagónico donde habló del certamen internacional que se disputó en Paraguay, del presente en San Lorenzo y del sueño mundialista que no se lo quita nadie. “Ahora apunto a meterme en Reserva pero siempre con los pies sobre la tierra”, admitió.

El torneo Sudamericano Sub 17 de fútbol disputado en Paraguay el mes pasado quedará para siempre en la memoria de Pablo “Kike” Ruiz, el juvenil formado en la Comisión de Actividades Infantiles y que defiende actualmente la camiseta de San Lorenzo en la Sexta división. Casi no viaja al certamen internacional, pero la lesión de Franco Ramos (Independiente de Avellaneda) le dio la chance de meterse en la lista y cumplir un gran papel con la camiseta celeste y blanca, al igual que el otro comodorense Tomás Conechny.

La semana pasada llegó a Comodoro Rivadavia para descansar con su familia, con su papá Juan, su mamá Patricia, su hermana Lorena y su hermano Diego, como así también para disfrutar de los amigos del barrio en el San Cayetano. Ayer se tomó un tiempo para visitar por segunda vez la redacción de Diario Patagónico contar lo vivido, hablar de su futuro y del sueño mundialista con la camiseta celeste y blanca.

“La verdad que estar con la familia es algo que me hace muy bien. La idea era poder venir y disfrutar de ellos, contarles lo que me tocó vivir en Paraguay. Este torneo no se me va a borrar más de la cabeza porque por ahí no todo el mundo sabe pero lo mío con la Selección fue algo complicado. Iban a llevar a otro y Franco Ramos tuvo la mala suerte de que se lesionó y yo era la opción. Y por eso traté de demostrar y la verdad que me salió muy bien. Quise aportar lo mío y me sentí muy cómodo”, resumió el jugador de 16 años.

Ruiz no era ‘fija’ en la lista de la Selección porque adelante tenía al jugador de Independiente, Franco Ramos, está hace cuatro años con la Selección pero una lesión del jugador del “Rojo” le abrió la puerta. “Era difícil, yo llevo dos años recién y traté de estar tranquilo. El se lesionó y me tocó ir a mí. Cuando dieron el listado, todos teníamos un susto bárbaro pero cuando terminó la última práctica y dijeron mi apellido casi me largo a llorar. Jamás pensé que podía jugar un Sudamericano y por eso estoy agradecido a la vida”, admitió.

El director técnico Miguel Angel Lemme lo puso como titular en los últimos entrenamientos en Ezeiza, previo al viaje pero en Paraguay todo cambió y arrancó desde el banco. Argentina perdió los dos primeros partidos, y los comodorenses ingresaron en el complemento frente a Ecuador y Pablo analiza que a la Selección le faltó “concentración” en el cierre del Sudamericano para ser campeón. “Creo que al equipo le faltó concentración en los últimos partidos, pero también creo que el desgaste hizo lo suyo. Uno no está acostumbrado a jugar con 34° aunque uno debe pensar en salir a ganar y defender la camiseta a muerte. Los dos primeros partidos empezamos mal y todos nos tiraban a matar, pero contra Bolivia pudimos revertir la imagen”, sentenció.

Frente a Bolivia, “Kike” anotó dos goles, uno de ellos con una ‘pisadita’ y posterior remate de media distancia que cuenta en detalle. “Ese gol contra Bolivia fue un hermoso gol. Una jugada de fútbol de salón. Cuando me aparecieron dos se me vino a la mente esa jugada de pisarla y después le pegué con todo. Cuando vi que entró fue salir a gritarlo a la cámara y dedicárselo a mi mamá”, recordó con una amplia sonrisa.

Ruiz reconoce que el torneo Sudamericano fue distinto. Jugar en San Lorenzo es una cosa, pero a nivel selección están los mejores de cada país. “Jugar este tipo de torneos es algo maravilloso. Son cosas distintas porque en tu equipo podes destacarte y romperla, pero estos partidos son los que suman experiencia porque están los mejores de cada país. Por eso digo que este torneo no me olvido más”, remarcó.

Hoy volverá a Buenos Aires, a meterse de lleno en San Lorenzo pero el 4 de mayo comenzará a entrenar nuevamente con la Selección argentina en el predio de Ezeiza. “Ahora el objetivo es concentrarme en San Lorenzo. El club está feliz con nosotros porque los tres jugamos bien, y no sólo por los goles. En este tipo de torneos hay mucha gente que te mira de afuera. Por ahora es pensar solamente en San Lorenzo, en buscar una chance en Reserva y poder sumar minutos”, aseguró.

“MARCAR HISTORIA

EN EL CLUB”

Al hablar, Pablo Ruiz remarca la relación que tiene con su familia y los afectos que tiene en Comodoro Rivadavia, y reconoce el esfuerzo que han hecho para que él llegue a donde está. Y al mirar para atrás tiene tres nombres presentes.

“Ahora que tengo un presente feliz no me olvido de la gente que me apoyó cuando era chico. Mónica Manquemilla, de La Super Económica, me llamó para jugar. Yo antes jugaba pero no tenía club y eso no me olvido. Tampoco de Fabián Zalazar porque me llevó a la CAI, me llevó a muchos viajes, jugué dos mundialitos con él, y estoy muy agradecido. Me dio mucho cariño y me dijo una vez: ‘vas a marcar historia en el club’, y eso no me lo olvido más”, reconoce Pablo Ruiz y la tercera persona es su papá quien lo guió de chico y lo acompañó a cada partido disputado en cancha de tierra durante las formativas de la CAI.

Al formar parte de las inferiores de San Lorenzo y jugar para la Selección, el escenario de juego ha cambiado para el comodorense. “Cuando sale a jugar uno se acuerda de muchas cosas. Cuando entraba al vestuario me acordaba de muchas cosas. En la CAI tenías que llevar el bolsito y tu viejo tenía que laburar mucho para comprarte los botines, y ahora entras a un vestuario con todas las cosas ordenadas, las camisetas y te moviliza mucho eso. Ahí es cuando valoras lo que han hecho en tu familia para que uno esté ahí”, sentencia el jugador nacido en el Pietrobelli pero que creció jugando a la pelota en los baldíos de tierra del barrio San Cayetano. 

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