Kennedy y la enmienda con la que le puso límites a la dictadura argentina

El desaparecido senador frenó armas y fondos para países violadores de los derechos humanos.
Ted Kennedy será recordado en EE.UU. por su profundo compromiso con los derechos civiles y la igualdad social. En nuestra región, y Argentina en especial, por su lucha por los derechos humanos. En plena Guerra Fría, fue una de las pocas voces que denunciaron en Washington los campos de concentración, las torturas y los asesinatos de las dictaduras militares que gobernaron nuestros países en la década del 70.

La primera victoria que obtuvo en la batalla que libró contra el gobierno republicano de Richard Nixon para terminar con el apoyo a tanta atrocidad fue la "enmienda Humphrey-Kennedy" que prohibió la asistencia militar y la venta de armas de EE.UU. a Chile tras el golpe contra Salvador Allende en 1973. Gracias a la perseverancia de Kennedy en 1978 su enmienda fue extendida a todo país que violara los derechos humanos. Y así fue aplicada en Argentina.

Documentos desclasificados por el Departamento de Estado muestran el impacto de la iniciativa durante la dictadura militar argentina, El gobierno de Jimmy Carter suspendió la asistencia militar y la financiera. Se abstuvo o votó en contra de 28 de los treinta y dos créditos que Buenos Aires había pedido a los organismos de crédito. Uno de los documentos fechados el 19 de abril de 1979, firmado por el número dos del Departamento de Estado Warren Christopher y dirigido a las embajadas de EE.UU. en Buenos Aires, Londres, París, Tokio, Montevideo, Bogotá, Bruselas, Canberra y Bonn, dice:"El secretario del Tesoro está instruyendo a los directores de EE.UU. en el Banco Mundial y en el BID que, en nombre de los derechos humanos, se abstengan en la votación de un préstamo por 6 millones de dólares para Alpesca Argentina que será considerado por la IFC (léase Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial) el 8 de mayo, un crédito de US$ 210 millones para Yacyretá, y un crédito de 140 millones de dólares para Alicurá, un proyecto hidroeléctrico que será considerado en el BID el 3 de mayo".

Christopher ordena a los embajadores que expliquen que "el gobierno argentino ha incurrido en abusos de derechos humanos sistemáticos. que es claro que un gran número de personas ha sido detenidas ilegalmente, torturadas durante los interrogatorios y ejecutadas. que el gobierno sigue deteniendo personas sin acusarlas de ningún crimen especifico. que las condiciones de los presos políticos son pobres con sobrepoblación en las cárceles y abusos por parte de la guardianes".

Agrega: "El momento en que las votaciones (sobre los créditos) tengan lugar será un período de difícil e importante prueba para la promesa que ha hecho el gobierno argentino de que terminará con las desapariciones. Nuestra abstención, en vez de un voto en contra, está basada en ese compromiso y nuestra posición en votos futuros dependerá del cumplimiento del gobierno argentino de esa promesa y la situación de los derechos humanos".

Ese documento indica que Carter estaba dispuesto a habilitar los créditos si la dictadura argentina mejoraba la situación de los derechos humanos. Esto era la esencia de lo que buscaba Kennedy. El objetivo era presionar. Pero si bien la enmienda era clara, no todo el Departamento de Estado la apoyaba. Se argumentaba que la estrategia de Kennedy podía dañar las relaciones bilaterales y fortalecer a los sectores más duros de las FF.AA. argentinas. A fines del 1979 los funcionarios de la embajada de EE.UU. en Buenos Aires comenzaron a recomendar que EE.UU. vote a favor de algunos créditos para Argentina en reconocimiento de algunas mejorías en la situación de los derechos humanos. El embargo de las armas continuó hasta el gobierno de Carlos Menen. Muchos analistas creen que una razón por la cual Argentina no fue a la guerra del Beagle contra Chile fue porque la enmienda Kennedy frenó la venta de armas. Cuando Raúl Alfonsín se transformó en el primer presidente democrático tras la dictadura en 1983, el gobierno de Ronald Reagan intentó levantar el embargo. Pero la reacción de Gran Bretaña, debido a la guerra por las Islas Malvinas, fue tan virulenta que el levantamiento fue mínimo. Menen logró el levantamiento total del embargo en noviembre de 1989 justamente debido a los avances en la negociación con Londres.

Comentá la nota