Katz: Creo que en 2010 Cobos debería renunciar.

Mar del plata está en plena temporada y Daniel Katz la disfruta con días plenos de playa, en los que combina familia, amigos y política. El diputado nacional cobista analiza cómo deben cimentarse las bases para un futuro gobierno no peronista en el país y en la Provincia, y también deja una reflexión polémica: para él, por ahora Julio Cobos tiene que seguir en la vicepresidencia, pero debería dejar el Gobierno el año próximo.
¿Cómo vislumbra 2009?

-Ahora hay una continuidad de lo que fue el fin de 2008, con un diálogo cada vez más fluido de aquellos que estamos dispuestos a enfrentar al kirchnerismo, sin tener aún muy definidas las alianzas. Veo una voluntad de diálogo muy fuerte, pero también hay una definición de que no podemos estar todos juntos, que a mediano y largo plazo hay proyectos distintos, legítimos, lícitos, pero distintos. Algunos, en la Provincia, quieren ir por la reconstrucción del peronismo después de Kirchner; De Narváez, Solá, con la incógnita de si Macri querrá jugar ese partido o no. Y otros queremos construir un espacio socialdemócrata moderno. Esto es el cobismo, el radicalismo, el socialismo, la Coalición Cívica. Y, por supuesto, no hay que menospreciar lo que va a ser el kirchnerismo. Creo que en 2009 el Gobierno va a tener pocas divisas pero muchos pesos para hacer política, sobre todo en el Conurbano. Vislumbro esos tres espacios. Faltan un par de meses para empezar a ver pasos concretos.

¿Cómo se hace para que a esa construcción no le pase como a la Alianza?

-Hay que aprender de errores del pasado. Podemos tener un acuerdo que es intentar bloquear las mayorías automáticas parlamentarias del Gobierno, y tratar de acordar para ser la contracara cultural del kirchnerismo. Me parece que nos fortalece no mezclarnos todos, sino tener una coherencia ideológica y de pensamiento, más allá de la tentación de aunar esfuerzos. No creo en eso de ir todos juntos para ganarle a... Eso no sirve de nada. Hay que comenzar a mostrar construcciones políticas que puedan ser alternativas sólidas, creíbles, superadoras. Eso implica que no nos amontonemos, sino que nos agrupemos por coincidencias programáticas.

¿La apuesta es el interior?

-En nuestro caso, sí. La apuesta es mostrar en la Provincia un proyecto que pueda gobernar con previsibilidad y sustentabilidad desde 2011. El 2009 no es una oportunidad para dañar o desgastar al Gobierno, es una oportunidad para mostrar una alternativa creíble para 2011. Para eso debemos hacer una muy buena elección. En el Conurbano tenemos que empezar a tener presencia legislativa, hay muy pocos concejales y un puñadito de intendencias, y por lo tanto se deben fortalecer esas incipientes presencias y cimentar otras. En el interior el desafío es más importante, allí sí hay una presencia territorial muy fuerte, y ahí es donde queremos ir a buscar un triunfo contundente, para equilibrar la Legislatura en la Provincia.

¿Estamos cerca de un radicalismo más unido, limando asperezas?

-Si la pregunta es que si cuando dialogo con intendentes de origen radical no importa dónde estén hoy, que hayan sido por la Coalición Cívica, por la boleta de Lavagna o por lo que sea, creo que estamos muy cerca; a lo mejor no tanto con ciertos sectores tradicionales. En los papeles, no, las distancias siguen siendo las mismas de hace un tiempo, pero en política se construye con las voluntades de los individuos, más que con cuestiones legales. No sé bajo qué nombre, ni con qué ingeniería electoral, pero estamos muy cerca de reconstruir algo que en algún momento nos agrupó a todos bajo la sigla de la UCR.

¿Los conductores tradicionales son los que traban esa unificación?

-Sí. No hay ningún elemento, ningún motivo, para decir que uno está más cerca de los viejos dirigentes del Partido. Si uno viene con la idea de intentar cambiar algunas cosas, y dando pasos arriesgados, es porque había situaciones que ya resultaban insoportables dentro de la estructura partidaria. Y muchas de ellas no han cambiado. Por lo tanto, las condiciones siguen siendo las mismas. Si en algún momento apareciera alguno de esos viejos dirigentes queriendo ser la cabeza y los ordenadores del radicalismo, volveríamos a foja cero un montón de cosas. Lo interesante de este momento es que, de abajo, hay una vocación que pasa por arriba cualquier estructura de conducción histórica. La gente quiere ganarle al peronismo en la Provincia. Lo de Scioli demuestra que gobernar mejor no es tan complicado. Si algo nos faltaba era ver el gobierno de Scioli para decir que podríamos hacer un gobierno infinitamente mejor. La pregunta es por qué tantos años el peronismo en el gobierno. Podríamos analizar al peronismo, sus movimientos, sus métodos, sus prácticas, y sería una parte de la historia; pero deberíamos mirarnos el ombligo y preguntarnos si no somos nosotros los responsables de no ganar más en la provincia desde Armendáriz. Estoy seguro de que sí, que la responsabilidad es nuestra, por lo tanto, los resortes para cambiar eso también son nuestros, para eso hay que dejar atrás ciertas prácticas y metodologías, y también ciertos nombres propios.

Si confluyen Cobos, Carrió, Binner, ¿qué se hace llegado el momento en 2011?

Es lo deseable. A mí me gustaría llegar a 2011 en un espacio con Cobos, Morales, Carrió, Margarita, Binner, Giustiniani. ¿Cómo lo resolveríamos? De manera de-mocrática. Demosrándole a la sociedad que hay una cultura distinta de la del kirchnerismo. Kirchner ha instalado que todo se dirime con métodos violentos, los buenos y los malos, el que no piensa igual es un traidor, con el que no opina igual no se dialoga… Primero debemos discutir política, luego ver cómo se lleva a la práctica esa política, y después recién quiénes son los mejores candidatos. En los últimos 25 años siempre discutimos nombres propios. Tenemos tres años, y si los malgastamos discutiendo si Carrió es mejor candidata que Cobos, o al revés, los desperdiciamos; los nombres van a decantar solos.

Hay tres años pero la base debiera ponerse ahora.

Ya. En la Provincia vamos bien. Con Margarita comenzamos a discutir política, no nombres. En el radicalismo, en el GEN y en nuestro sector estamos de acuerdo en que primero hay que discutir política y que los nombres van a venir solos. Digo esto aceptando que la cabeza de lista en la Provincia sería deseable que fuera, por una cuestión de posicionamiento, Margarita Stolbizer. Pero salvo el nombre de ella, discutimos política.

-¿Cómo resiste Cobos para seguir siendo vicepresidente de Kirchner?

Tuviste un acto fallido que es muy válido. Es el vicepresidente de Cristina, de un gobierno que ejerce Kirchner. Y ahí están los principales problemas con Cobos. Esta es una opinión muy personal, creo que hoy a Cobos la sociedad le exige que no se vaya, porque quiere tener un reaseguro del sistema. La demanda es que se quede. Pero creo que superado 2009, y lanzado el escenario de 2011, también la sociedad va a exigir que aquellos que quieran ser alternativa al gobierno de Kirchner tengan posiciones claras y contundentes. Creo que en el transcurso del año 2010, principios de 2011, Cobos debería renunciar a la vicepresidencia, para ponerse a trabajar activamente en la construcción política de una alternativa. Esa es mi opinión.

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