El justicialismo santafesino veranea en pleno enero en la Casa Rosada

El peronismo, cuando se queda sin el control del aparato estatal, se transforma en una fuerza política inestable, incómoda, deliberativa. Así ocurre en la provincia de Santa Fe desde el 10 de diciembre de 2007. Por lo demás, durante 2008, el peronismo santafesino quedó complicado con la crisis agraria, se dividió entre la defensa de la resolución 125 o el rechazo parcial, silencioso, o total y abierto. Pero en todos los casos, y con matices, viene perdiendo la pelea en los medios de prensa y la interlocución con la línea representativa de cierta opinión pública. En 2009 llegan las elecciones legislativas y nadie en el partido de Perón quiere quedarse mirando como los tapa el agua, o mejor como los deshidrata la sequía.
Eso y sólo eso explica que en una despoblada Buenos Aires, bajo el sol calcinante de un 22 de enero, 32 intendentes de la bota santafesina hayan llegado hasta la Casa Rosada para reunirse con el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y dar un tempranísimo puntapié inicial al plan de operaciones con vistas a las elecciones de octubre.

Nadie sabe hoy en el peronismo, con precisión, cómo resolver la oferta electoral que garantice facturar en octubre, a favor, los aspectos virtuosos de la política nacional, aplicados a Santa Fe, y a la vez, gambetear las políticas conflictivas y los rechazos que desde la crisis agraria habrían derramado, envenenando la relación con otras franjas sociales completamente ajenas al poroto de soja en cualquiera de sus etapas económicas.

¿Carlos Reutemann y Agustín Rossi pueden compartir una campaña, y sobre todo, un discurso político que no rose la esquizofrenia? ¿Cuánto suma cada uno y cuánto resta cada uno? "Mirá, si Lole suma que vaya Lole y si Agustín resta que se corra y espere su momento. Esto es política y la habilidad es sumar la mayor cantidad de votos. No tenemos nada contra Rossi, hizo un trabajo brillante en Diputados, incluso la 125 era una buena ley. Pero la sociedad la rechazó entonces vos tenés que jugar con esa realidad. Después vemos cómo seguimos. Incluso por ahí, dentro de algunos años la sociedad reivindica a Rossi y estamos todos con él", sintetizó un peronista del interior profundo de Santa Fe a LaCapital, dando una cruda lección de "real politic".

"La idea es defender un 80 por ciento de la política nacional, y por caso, despegarnos de la 125 y del tren bala, y a la vez, pegarle a Binner por miedoso y falto de iniciativa, esa debería ser nuestra línea", especulan desde esa mirada política.

Sin embargo, y también dentro del peronismo santafesino, hay otras voces, otros cálculos. Y la pregunta es cómo llegaría Reutemann al domingo 24 de octubre. "¿Alguien sabe qué vamos a estar discutiendo dentro de 10 meses? ¿Alguien sabe qué lugar va a tener la 125 en la problemática del votante santafesino, dentro de 10 meses?", se pregunta un dirigente que desconfía y mucho de los beneficios de parapetarse detrás de la figura de Lole, exponiéndose a generar un cortocircuito del discurso kirchnerista de la Rosada con el de Reutemann.

Que Reutemann tiene los votos y que Rossi se los resta "es una hipótesis que se podrá verificar o no el día de las elecciones", proponen desde esta otra mirada peronista provincial. "Por eso sería conveniente que hagamos una elección interna para acomodar democráticamente las candidaturas", propician.

Mientras tanto, el jefe nacional del PJ, Néstor Kirchner, buscaría juntar en una fórmula de amplio consenso a Lole y al Chivo, apostando a un "suma todo", por centro derecha y por centro izquierda, con el campo y contra el campo. Una mezcla, en apariencia atractiva, pero que toma el riesgo de nunca alcanzar la estatura de combinación política genuina.

El encuentro para avanzar en el operativo "Santa Fe", se concretaría durante febrero, y esta vez sí, en Olivos y con la presencia de Kirchner y los candidatos en danza.

El fin de la amistad. En medio de las complicaciones políticas del gobierno nacional y el peronismo santafesino durante 2008 y lo que se viene en 2009, quedó al menos despejada una incógnita que horadaba la confianza política entre la Casa Rosada y muchos dirigentes: el vínculo de Hermes Binner con Balcarce 50. "Confirmado, ya no somos amigos de Binner", fue la frase que tanto esperaron escuchar en el PJ local de boca del kirchnerismo. Y la frase llegó recién hace cinco meses.

Binner mantiene como música de fondo de sus actos "El ángel de la bicicleta", la canción que León Gieco le escribió a Pocho Lepratti, pero desde el día en que fue a llevar personalmente su solidaridad a un puñado de dirigentes rurales implicados en cortes de rutas a las escalinatas del juzgado federal de San Nicolás —entre otros, a su funcionaria María del Carmen Alarcón—, desde la Rosada dijeron basta.

Los hombres de las 4 x 4 habían ocupado un lugar en la consideración de Binner. Pocho Lepratti, y siete muertos en Rosario durante los trágicos sucesos de diciembre de 2001, siguen esperando la acción de la Justicia.

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