El justicialismo intenta unificar todas sus divisiones internas de cara al 2011

El partido del gobernador quiere olvidar el pasado e intentar fortalecerse hacia el futuro.
La noche del 28 de junio, el justicialismo sufrió en carne propia dos de sus peores pesadillas. Por un lado, caía derrotado frente al cobismo por una ventaja nunca antes vista y, por otro, las internas, los agravios y los insultos entre sus dirigentes comenzarían a aparecer por los medios, dejando de lado el dicho de que los trapos sucios se lavan en casa.

Sin embargo, desde hace algunas semanas, el justicialismo comenzó a intentar reunificarse mediante la conformación de una mesa chica y el adelantamiento de la asunción de las nuevas autoridades partidarias, aunque hay sectores que por ahora prefieren marchar solos.sectores. Hoy, el justicialismo se encuentra dividido en varios sectores, admiten algunos dirigentes. Por un lado, están aquellos que forman parte del Ejecutivo provincial. Por otro, los azules, que en las decisiones locales son representados por los intendentes de Maipú, San Martín, Lavalle y General Alvear.

Además, hay otros sectores, como el que lidera el sanrafaelino Omar Félix, la línea que encabezan el diputado provincial Daniel Cassia y el ex embajador en Chile Carlos Abihaggle, el crítico, el de Roberto Picco y el último sector, pero que se hace cada vez más fuerte, es liderado por los intendentes, Alejandro Abraham, de Guaymallén, y el lasherino, Rubén Miranda, quien en noviembre asumirá la presidencia local del partido en remplazo de Juan Marchena. mesa chica. Según un dirigente identificado con los azules, el problema del justicialismo es que en el último tiempo perdió su forma de actuar. Es decir, las peleas se hicieron públicas y de esa forma dejaron de hacer conocer sólo lo que el partido quería.

Es por eso que el justicialismo, aún sin asumir la derrota que le infligiera el cobismo el 28, decidió comenzar a trabajar mediante una mesa chica que componen algunos intendentes, la pata política del gabinete -Mario Adaro y Alejandro Cazabán-, los presidentes salientes y entrantes del partido e integrantes de los azules.

Es desde allí de donde comenzaron a salir sugerencias hacia el Gobierno provincial y de donde se decidió que Miranda asumiera en noviembre y no en febrero, desechando la posibilidad de nuevas elecciones internas, tal como habían pedido el dirigente, Roberto Picco y el intendente de San Rafael, Omar Félix.el justicialista errante. Además de Picco, hay otro sector con el que el resto del justicialismo aún no logra acercar posiciones y de esa manera volver a integrarlo.

Se trata del sector que lidera el diputado Daniel Cassia.

Esta fracción del peronismo comenzó con la salida del bloque justicialista del dirigente proveniente de Luján. Sin embargo, al poco tiempo se le unieron otros partidarios conocidos, como Carlos Abihaggle y el líder de una de las CGT de la provincia, Jorge Córdova.

A tal punto llega la molestia del sector con el resto del justicialismo, que Cassia ya comenzó a recorrer los departamentos para reunir más integrantes a su tropa, lo que crea un poco más de rispideces, a tal punto que ningún dirigente se anima a negarlas.

Sin embargo, la distancia de Cassia hacia el resto del PJ y la reunificación, para algunos dirigentes no es más que un proceso, ya que confían en que ese sector volverá a estar unido al resto, según explicaron algunos justicialistas.

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