Justicia rionegrina no culminó trámites de extradición y el escribano Echeverría quedó libre

Justicia rionegrina no culminó trámites de extradición y el escribano Echeverría quedó libre
Luego de ser detenido a principios de marzo en España por la Interpol –a pedido de la Cámara Segunda del Crimen de Bariloche-, habiéndose fugado de la justicia argentina antes de que pudiera juzgarlo por 62 hechos de defraudación contra la DGR, el escribano Raúl Echeverría fue liberado porque la justicia rionegrina no cumplimentó en tiempo y forma el trámite para la extradición.
El abogado de Echeverría, Marcos Luís Botbol, confirmó que su defendido recuperó la libertad en el viejo continente porque la justicia rionegrina tenía 40 días para completar el proceso de extradición y traer al acusado a Bariloche, pero no lo hizo. Por eso, y en virtud de los convenios firmados entre Argentina y España, el escribano recuperó su libertad, informó en su edición de hoy el diario Río Negro.

ANB informó el 4 de marzo último que la captura en España del escribano Raúl Echevarría fue concretada por la policía española, poco antes de que prescribiera la causa por estafa y malversación de fondos, por la que se había fugado. La solicitud de captura internacional fue realizada por la Cámara Penal Segunda de Bariloche, que lo investiga por 62 casos de estafa.

El 20 de mayo de 1999 la Cámara Penal Segunda de Bariloche había condenado al escribano Raúl Echevarría a tres años de prisión en suspenso y diez años de inhabilitación para ejercer la función pública por el delito de defraudación agravada en perjuicio de la administración pública.

La Cámara Segunda –cuya sentencia fue apelada por el propio fiscal, inconforme con el rigor de la pena- estaba entonces integrada por los jueces Héctor Leguizamón Pondal, Miguel Angel Lara y Jorge Lanfranchi. Gracias a la condena el escribano salió de la cárcel, donde esperaba justamente esa sentencia.

Ese proceso quedó firme y se refería a una estafa al Estado provincial por algo más de 750 mil pesos/dólares, que hizo valiéndose de su habilitación como agente de retención de impuestos de la provincia. Cobraba los impuestos y sellaba las facturas, pero no depositaba el importe. La causa probó esta maniobra en 32 casos.

Ese proceso puso en evidencia un modus operandi que el condenado podría haber aplicado en otros casos y la jueza Silvia Baquero Lazcano inició una investigación sobre la presunta defraudación en perjuicio de otras 62 personas y también de la Dirección de Rentas de Río Negro. Caratuló a la causa como estafa continuada y calificada.

Este proceso llegó a la Cámara Segunda y avanzó en la misma dirección. Las retenciones eran del Impuesto a los Sellos, cobrados a los clientes a los que les sellaban los títulos, pero el dinero no entraba a las arcas provinciales. Pero Echevarría, ya no estaba en la ciudad para enfrentar las acusaciones.

En ambas causas el fiscal a cargo fue Enrique Sánchez Gavier, del mismo tribunal, quien dijo a ANB que la captura de Echeverría fue una respuesta al pedido a Interpol de la Cámara Segunda.

Liberado el escribano Echeverría, si se insiste con su extradición, la justicia argentina debería iniciar el trámite desde cero, y aguardar que la policía vuelva a encontrarlo y detenerlo.

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