La Justicia respalda a los importadores.

Desde que se impusieron las licencias no automáticas, unas 200 empresas interpusieron amparos ante la Justicia y lograron medidas cautelares que les permiten ingresar sus productos. Pero, aunque el derecho los respalda, no todos recurren a la vía judicial, ya sea por el costo de los honorarios o por el temor a posteriores represalias gubernamentales.
El argumento jurídico para los amparos es que la licencia no automática está autorizada por la OMC sólo para los casos en que se debe administrar una medida contingente, como los cupos. "Si se quiere restringir la importación por cuestiones de daño a la industria nacional se tiene que ir a la OMC, lograr la imposición de un cupo y hacer que los importadores concursen por él", explicó Fernanda López Abramovich, abogada del estudio Allende y Brea, que presentó varios amparos.

Pero el Gobierno no hizo todo ese trámite y esgrimió fines estadísticos, que son los que se requieren para las licencias automáticas. "Disfraza las licencias no automáticas como automáticas, pero no entrega los certificados en los plazos indicados por estás últimas, que son 10 días."

Además, para los casos de licencias no automáticas la OMC indica que el examen de los certificados de importación debe ser sencillo y evitar puntillosidad, pero en la realidad local este trámite se convierte en una gran traba burocrática que origina más de un problema a los importadores.

Calzados, papel, bicicletas, artículos del hogar, neumáticos, juguetes, productos metalúrgicos, textiles, son los rubros que llevaron la discusión a Tribunales. "La mayoría sale favorable en diez días, porque la jurisprudencia es uniforme", dijo López Abramovich.

200

empresas importadoras

* Son las que ya presentaron amparos judiciales y lograron medidas cautelares que les permitieron ingresar su mercadería al país.

Comentá la nota