La Justicia no resolvió qué será del futuro del barco con oro

La Justicia no resolvió qué será del futuro del barco con oro
Todavía no se presentó un plan de rescate del Polar Mist; el Estado podría reclamarlo
RIO GALLEGOS.- El futuro del Polar Mist y su precioso contenido de 9,4 toneladas de oro y plata es incierto por ahora. La justicia federal no ha resuelto aún sobre el futuro del barco, dado que debe esperar lo que decidan los propietarios del buque y de la carga y la empresa aseguradora.

Según pudo saber LA NACION, la aseguradora realizó contactos con empresas que se dedican al rescate de barcos hundidos, pero todavía no solicitó el permiso ante el Juzgado Federal de Río Gallegos, a cargo de Gerardo Caamaño, para realizar las operaciones ni presentó un plan de rescate ante la Prefectura de Río Gallegos, la autoridad marina que tiene a su cargo la custodia del barco.

Algunas especulaciones se tejen acerca de lo que pueda pasar en el futuro con el desafortunado Polar Mist. Una de ellas indica que si la aseguradora -cuyo nombre por ahora no trascendió- decidiera pagar el total del valor, estimado por estas horas en cerca de 20 millones de dólares, y abandonar la carga, y la naviera propietaria del Polar Mist tampoco lo reclamara, la Justicia podría determinar a favor del Estado argentino la propiedad del barco.

El pesquero Polar Mist, según el manifiesto presentado ante la Aduana Argentina en el puerto de Punta Quilla, Santa Cruz, transportaba 9359 kilos de metal doré -una barra con un porcentaje de 10% de oro y 90% de plata-, de los cuales 6931 kilos pertenecían a la empresa Cerro Vanguardia SA y 2428, a Minera Triton Argentina SA.

El barco había partido el 15 de enero del puerto de Punta Quilla, en Santa Cruz, y se encontró con una fuerte tormenta en el estrecho de Magallanes. El 16 la tripulación pidió auxilio y horas después abandonó el barco con la asistencia de un helicóptero de la Armada Argentina.

A la deriva

El barco quedó a la deriva durante 24 horas hasta que fue encontrado por el remolcador chileno Beagle, que, según registraron sus tripulantes, se hallaba en condiciones buenas para navegar. La Prefectura les dio la orden de remolcarlo a Río Gallegos. Sin embargo, cerca de la medianoche del 17 de enero dieron el aviso de que el Polar Mist se estaba hundiendo y debían dejarlo librado a su suerte.

Fuentes con acceso a la causa explicaron a LA NACION que si después de un tiempo el barco no es reclamado la Justicia podría fallar que la propiedad de éste es del Estado argentino.

Según la Convención sobre el Derecho del Mar, de 1982, se establecen como "mar territorial" las 12 millas náuticas a partir de la línea de la costa; como "zona contigua" las 24 millas náuticas, sobre la cual el estado ribereño tiene jurisdicción para preservar infracciones en sus leyes, reglamentos aduaneros, fiscales y de inmigración o sanitarios, mientras que hasta las 200 millas náuticas se extiende la zona económica exclusiva, distancia sobre la cual los estados ribereños pueden hacer uso de sus recursos. Una milla náutica corresponde a 1852 metros. Entre los 40 y 50 km estaría hundido el Polar Mist, según las últimas indicaciones que dio el Beagle. Es decir que el barco se encontraría entre lo que se conoce como zona contigua y la zona económica exclusiva.

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