La Justicia reiteró pedido de ayuda a la UNT

Le mandaron tres oficios al rector para que informe qué colaboración financiera puede prestar con el fin de que se realice una pericia. Consultado por LA GACETA, Cerisola remarcó que la UNT costea con fondos propios $ 48.500 para extraer muestras de agua y suelo cerca de Pacará Pintado.
Según la Justicia Federal, las autoridades de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) aún no han informado qué tipo de colaboración puede prestar esa casa de estudios para la investigación relacionada con el supuesto impacto que genera la planta de tratamiento de residuos de Pacará Pintado a 100 metros del río Salí. Esto, pese a que durante los últimos cuatro meses el rector de la UNT, Juan Cerisola, recibió tres oficios, que, según se informó en los tribunales nacionales, hasta ayer no había contestado.

El último oficio que se le ha remitido a Cerisola desde el Juzgado Federal N 2, a cargo en el carácter de subrogante de Mario Racedo, data del 19 de agosto. Por medio de aquel, se le pedía al rector que, en el término de tres días y bajo apercibimiento de incurrir en desobediencia judicial, indicara "la colaboración que puede prestar (la UNT) a los fines de la realización de las pericias necesarias para la investigación de los hechos" vinculados a la causa. Con el mismo tenor, con anterioridad, le habían librado otros oficios similares el 5 de mayo y el 17 de junio.

Para que la investigación pueda avanzar son imprescindibles una serie de análisis que tres peritos de la UNT (Diego Sebastián Fernández, María Elena Puchulu y Sergio Miguel Georgieff) han presupuestado en $ 48.500. Esta suma incluye -entre otros conceptos- lo necesario para extraer muestras de agua (superficiales y subterráneas), de suelo y de sedimentos, así como para afrontar la compra de materiales.

Los oficios apuntan a saber qué ayuda puede brindar la UNT, teniendo en cuenta que el artículo 3 de la Ley de Educación Superior (Nº 24.521), establece que dicho nivel educativo tiene por finalidad -entre otras- "consolidar el respeto al medio ambiente".

Desde fines de 2007, Racedo trata de determinar si el establecimiento que funciona en Pacará Pintado dispone de las instalaciones para evitar el derrame de líquidos contaminados a las aguas del Salí. La eventual afectación ambiental a un cauce conectado a un sistema hídrico interjurisdiccional (el Salí-Dulce, que desemboca en Las Termas, Santiago del Estero) justifica la competencia de la Justicia Federal para actuar. Expertos de la Facultad de Ciencias Naturales y del Instituto Miguel Lillo de la UNT ya alertaron sobre los peligros para el medio ambiente y para la población próxima dicha planta.

"Siempre colaboramos"

Consultado por LA GACETA, Cerisola se mostró sorprendido por la situación. "La UNT siempre está colaborando con la Justicia. En materia de derechos humanos, con las pericias en el Pozo de Vargas; y en cuando al medio ambiente, poniendo a disposición estudios satelitales sobre la quema de cañaverales", relató.

En cuanto a las pericias por Pacará Pintado, el rector explicó que la UNT se encarga de costearlas con fondos propios. "Personalmente di la orden de pago: si no se ejecutó ayer, se hará en los primeros días de la semana próxima. El trámite sigue los cauces administrativos correspondientes", puntualizó.

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