Justicia por mano ajena

Por: Ricardo Roa

El Gobierno tiene razón. Sería obsceno que se deje de administrar justicia porque hay elecciones, como dijo Kirchner (ver El kirchnerismo avaló el avance de la Justicia en la campaña ). El problema es que a 20 días de los comicios saltaron cuatro causas que llevan años en los Tribunales y que afectan justo a candidatos opositores. Y no a cualquier candidato. Inevitablemente hay algo que aquí huele mal,.

El caso más emblemático es el de De Narvaez. Primero porque encabeza al peronismo disidente en un distrito donde el kirchnerismo puso todo lo que tiene y ni aún así tiene garantías de ganar.

Y después porque el juez que lo investiga por llamadas del 2006 desde un celular suyo a un presunto traficante de efedrina está a su vez involucrado en 36 denuncias. Y habría caído si el kirchnerismo le hubiera soltado la mano en el Consejo de la Magistratura.

Faggionatto Márquez está acusado de haber armado causas y pedir coimas. Es el mismo al que acudió el Gobierno en el conflicto con el campo para buscar productores responsables de la quema de pastizales en el Delta. Aunque puso todo su empeño no encontró a nadie. Pero esa cortina de humo política se mantuvo unos cuantos días.

También se agitan de pronto causas contra Solá y la tercera de la lista, Claudia Rucci. Al ex gobernador por un blindaje de patrulleros hace 5 años. Y a Rucci por una controversia sobre el asesinato de su padre hace 35: su familia fue indemnizada por el Estado y ella pide ahora que se reabra el expediente. Y en la volteada, buscan hacerle daño además a Juez por algo que el propio Gobierno había negado enfáticamente: el irregular manejo de fondos de Piccolloti en Medio Ambiente.

Es obsceno que la Justicia no se administre. También que se la administre toda contra los adversarios del Gobierno a 20 días de los comicios.

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