La Justicia ya investiga vínculos de Lorenzo con el Gobierno y gremios

La Justicia ya investiga vínculos de Lorenzo con el Gobierno y gremios
El juez Norberto Oyarbide tiene en la mira a la obra social de los bancarios.
Néstor Osvaldo Lorenzo, aparece como la cara visible de una organización vinculada a sindicalistas y a sectores del Gobierno, en la causa por robo y adulteración de medicamentos que investiga el juez federal Norberto Oyarbide.

Sin embargo, en tres fuentes sindicales se afirmó el verdadero "cerebro" que está detrás de Lorenzo sería el ex gerente de la superintendencia del Servicio de Salud, Néstor Vázquez, de la gestión de Héctor Capaccioli al frente de ese organismo de control de las obras sociales sindicales.

Más allá de la investigación judicial, Vázquez había llevado ex empleados de San Javier a la "super", que fueron echados por la ex ministra de Salud Graciela Ocaña y que ahora estarían por volver a sus cargos. Ocaña renunció por prersiones del jefe de la CGT, Hugo Moyano, por controlar la "super".

Si bien tiene lazos que arrancan con el menemismo, Lorenzo (53 años) se presume que aportó, indirectamente, casi un millón de pesos a la campaña de Cristina Kirchner en el 2007, hizo negocios con el asesinado Sebastián Forza y tuvo "protección" de efectivos de la Policía Federal. Por eso, Oyarbide dijo ayer a los periodistas que "burló varios procedimientos" en esta causa iniciada por una denuncia de Ocaña.

En esta causa se investigan tres tipos de maniobras con medicamentos: adulteración o estiramiento, venta de remedios robados al Estado o a laboratorios o venta de otros con troqueles vencidos a los que le ponían otra fecha de vencimiento. Hasta hay contactos con "piratas del asfalto" que robaban medicamentos en las rutas y, se presume, los contactos políticos y sindicales de Lorenzo le permitían venderlos a las obras sociales, el PAMI o el ministerio de Salud. Oyarbide liberó ayer a Lorenzo, a quien había detenido el viernes durante un megaoperativo que incluyó 30 allanamientos pero le prohibió salir del país y lo dejó a disposición del juzgado. Por dos motivos. Primero por una cuestión garantista de sus derechos y segundo porque "tenemos que analizar media tonelada" de documentos secuestrados. Y recién luego indagarlo como sospechoso en esta enorme causa que está a cargo de su secretario Carlos Leiva.

La mayoría de esos documentos son de la obra social bancaria y de "decenas de horas" de escuchas telefónicas hechas por la SIDE por orden del juez durante más de un año. Oyarbide investiga si es cierto que la obra que maneja Juan José Zanola (Ver "Zanola...") dio medicamentos adulterados a pacientes con cáncer o sida. También si en el policlínico bancario -que maneja una allegada a Zanola- funcionaba una virtual oficina de San Javier de Lorenzo donde se preparaba la documentación para cobrar subsidios de la Administración de Programas Especiales, un programa especial destinado a pagar tratamientos médicos de alta complejidad. El fideicomiso de OSBA había sido entregado a la administradora NOSAL, que según Ocaña, era "manejada por Lorenzo". El contrato dice que se comprarán "$ 17 millones por mes" de remedios, presumiblemente a San Javier u otra droguería de Lorenzo. También, pesquisan subsidios por $ 300 mil mensuales que la OSBA cobraba del APE.

Si bien, hasta ahora, Oyarbide tiene en la mira a la OSBA, de las escuchas telefónicas hay contactos de Lorenzo con la obra social del sindicato d Obras Sanitarias de la Capital, que maneja el sindicalista K José Luis Lingeri, entre otras. Y, sobre todo, con la droguería Bairesmed del asesinado Sebastián Forza.

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