Justicia de EEUU condenó a al-Kassar a 30 años de prisión

Justicia de EEUU condenó a al-Kassar a 30 años de prisión
Un hombre de origen sirio a quien fiscales de Estados Unidos identificaron como uno de los traficantes de armas más activos del mundo durante décadas, fue sentenciado el miércoles a 30 años de prisión por conspirar para vender armas a rebeldes colombianos.
Monzer Al Kassar, de 63 años, un residente de España por largo tiempo conocido como el "Príncipe de Marbella" por su estilo de vida en la ostentosa localidad costera, fue sentenciado tras ser hallado culpable en noviembre por acordar vender millones de dólares en armas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, o FARC.

Afirmando que Kassar era una "persona sofisticada" cuya principal motivación era el ganar dinero, el juez de distrito estadounidense Jed Rakoff afirmó que su segundo al mando, el chileno Felipe Moreno Godoy, no podía escapar a la "abrumadora" evidencia grabada del acuerdo por la venta de armas que resultó ser una operación de Estados Unidos.

Ellos accedieron a vender "enormes cantidades de armas peligrosas a quienes creían eran miembros de una organización terrorista que usaría esas armas, entre otras cosas, para matar estadounidenses y provocar caos", dijo el juez.

Moreno Godoy, de 59 años, fue condenado a 25 años en prisión.

Un jurado federal halló culpable a Kassar de idear el acuerdo, que incluía la venta de 15 misiles de tierra a aire, y de miles de rifles de asalto, armas para francotiradores y lanzagranadas para conseguir una ganancia de un millón de dólares.

Los fiscales dijeron que él hizo el acuerdo sabiendo que las FARC usarían las armas contra helicópteros y ciudadanos de Estados Unidos para disuadir a Washington de sus esfuerzos por detener el tráfico de cocaína.

Durante la sentencia, Kassar pidió clemencia citando a Jesucristo, al Corán y a un antiguo poema árabe antes de decir que él no se opone a "los estadounidenses, a Estados Unidos o a ninguna nación".

El caso de la fiscalía se basó principalmente en evidencia reunida por dos operativos encubiertos que se hicieron pasar por compradores de las FARC y grabaron en video las negociaciones en España con Kassar y Moreno.

Abogados de la defensa dijeron que Kassar era un legítimo comerciante de armas que, al tratar con informantes estadounidenses, realizaba labores de espionaje para la inteligencia española.

Durante la sentencia, Rakoff dijo que Kassar era "un hombre de muchas caras", quien mintió a todos, antes de agregar: "Es una tragedia que una persona tan inteligente haya pasado tanto tiempo de su vida en actividades que ciertamente no buscan el progreso de la raza humana".

Los cargos incluían conspirar para asesinar a ciudadanos y funcionarios estadounidenses, conspirar para adquirir misiles anti-aéreos y brindar apoyo a una organización terrorista.

Kassar fue arrestado en el aeropuerto de Madrid en junio del 2007 y fue extraditado en junio del 2008 luego de que España recibió garantías de autoridades estadounidenses de que no enfrentaría la pena de muerte o cadena perpetua sin la oportunidad de obtener libertad condicional.

Kassar ha estado vendiendo armas desde la década de 1970 al Frente para la Liberación Palestina y clientes en Nicaragua, Bosnia, Croacia, Irán, Irak y Somalia, de acuerdo a la embajada de Estados Unidos en Madrid.

En 1995, fue juzgado y absuelto del cargo de suministrar armas que fueron utilizadas en el secuestro de un buque crucero de Achille Lauro en 1985 en la costa de Egipto.

Lisa Klinghoffer, cuyo postrado padre murió después de que recibió un tiro y fue lanzado por la borda durante el secuestro, dijo luego de la sentencia, "finalmente se ha hecho justicia".

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