La Justicia consideró que la miseria o la desocupación no son justificativos para robar

La Cámara de Casación bonaerense condenó a tres hombres que, en plena crisis del 2001, robaron una vaca para dar de comer a sus familias. "Ni la miseria, ni la dificultad de ganarse el sustento propio necesario y el de los suyos son presupuesto de la eximente del estado de necesidad", sostienen

"Ni la miseria, ni la dificultad de ganarse el sustento propio necesario y el de los suyos son presupuesto de la eximente del estado de necesidad", sostuvieron dos jueces de Casación bonaerense, (el tercero votó en disidencia) al fundamentar el fallo, según confirmaron fuentes judiciales.

Las condenas fueron ratificadas por dos jueces de la Sala I de la Cámara de Casación Bonaerense quienes consideraron a los acusados como "coautores penalmente responsables de delito de robo de ganado mayor".

Ello a pesar de que testigos afirmaron que se trataba de "personas honestas que buscaban trabajo sin éxito y a su vez que eran responsables de familias numerosas y que lo sustraído lo fue con el propósito de consumirlo y no venderlo".

Los camaristas Horacio Biombo y Carlos Natiello dijeron que "un estado de pobreza genérica no conforma la causa de justificación por la necesidad", y ratificaron las condenas dictadas en 12 de diciembre de 2005 por el Tribunal Oral Uno de Dolores.

En cambio, el juez Benjamín Sal Largués, dio por probado que "todos los imputados eran personas de bien que vivían propiamente de la caza y que –circunstancialmente- acudieron al cuatrereo para subvenir a las necesidades de los suyos".

Las condenas impuestas son de tres años y medio, tres años y dos meses y tres años, a pesar de que reconocieron la "situación apremiante" que vivían los condenados.

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