La Justicia comienza a cercar a Néstor Lorenzo, “el Yabrán de los medicamentos”

La Justicia comienza a cercar a Néstor Lorenzo, “el Yabrán de los medicamentos”
Hasta que los cuerpos de tres empresarios ligados a la salud aparecieron fusilados en un descampado del Conurbano, la sociedad desconocía la magnitud del negocio ilegal de los medicamentos.
El triple crimen tiró de la punta del ovillo. En la historia se cruzaron laboratorios, carteles de la droga, funcionarios públicos, financiación de campañas y espías. Todas las piezas parecen encajar en un mismo rompecabezas. Y según la Justicia, el que articula las piezas es Néstor Osvaldo Lorenzo (53), un misterioso empresario de la industria farmacéutica al que la ministra de Salud, Graciela Ocaña, calificó como el “Yabrán de los medicamentos”.

La comparación no parece casual. Al igual que ocurría con el empresario postal, Lorenzo hace del anonimato un culto, no se deja fotografiar en público y se mueve en un taxi que está a su disposición las 24 horas, probablemente para evitar que lo sigan.

Tanto se cuida que ni la Justicia federal, que allanó su casa y sus empresas, tiene fotos de él. En el rubro farmacéutico todos lo sintieron nombrar alguna vez, pero pocos le vieron el rostro. Ni siquiera el entorno de Ocaña sabía cómo era su cara. Hasta hoy, que Perfil lo muestra por primera vez saliendo de uno de sus laboratorios, San Javier, ubicado en Pedro Goyena al 59, en el barrio porteño de Caballito.

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