La Justicia citó a declarar a De Narváez en la causa por "el rey de la efedrina".

Es por los contactos desde un celular a su nombre con un detenido por el caso.
El juez federal de Zárate-Campana Federico Faggionato Márquez llamó para el miércoles a declarar al candidato a diputado de Unión-PRO Francisco De Narváez en la causa en la que investiga la llamada ruta de la efedrina, informaron anoche fuentes judiciales.

Al cierre de esta edición, no se sabía si era a indagatoria -como sospechoso- o a una ampliación de su declaración testimonial. Y el mismo De Narváez no había recibido notificación alguna, informaron sus voceros a Clarín.

Como De Narvaéz es diputado y tiene fueros, el juez sólo puede indagarlo y eventualmente procesarlo, pero no dictarle la prisión preventiva, a menos de que sea hipotéticamente desaforado por la Cámara baja.

En un comunicado firmado por Gustavo Ferrari, jefe de campaña de De Narváez, se asegura que "esto es una maniobra y operación basada en nuestro crecimiento que presenta una condición de paridad en las encuestas, y en el apego de la gente hacia De Narváez".

"El oficialismo utiliza a un juez con 36 denuncias en su contra para actuar en contra de De Narváez", agrega. Los voceros agregaron que si se confirma que la citación es a indagatoria "vamos a recusar al juez". Y el comunicado sostiene que "el juez se presta a una maniobra electoral del oficialismo".

La medida se debe a que el magistrado recibió el viernes un peritaje sobre el teléfono Nextel a nombre de De Narváez desde el cual se hicieron cuatro llamadas a Roberto Segovia, apodado el "rey de la efedrina" y a dos declaraciones testimoniales que tomó el jueves y viernes pasados.

El juez había recibido el teléfono hace una semana, después de que estuvo casi dos semanas en manos del equipo de asesores de De Narvéz, y sospechaba que la memoria del aparato había sido manipulada.

En los tribunales de Zárate-Campana se sospechaba del hecho de que De Narváez tardó casi dos semanas en entregar el teléfono que había pedido el juez y que usaba el casero de su estancia de Luján Daniel Coronel. Entonces, el juez podría sospechar que De Narváez encubrió a alguien con ese retraso y otras desprolijidades que había observado en su respuesta por escrito al juez, que hizo gracias a sus fueros parlamentarios.

Hace una semana, la Cámara Federal de San Martín había rechazado una recusación que el abogado de Segovia, el polémico Mariano Cúneo Libarona, había hecho en su contra.

El mes pasado, el juez "no quedó conforme" con el testimonio por escrito que le hizo entregar de Narváez. El candidato usó sus fueros parlamentarios y en vez de presentarse personalmente como había prometido, declaró por escrito. Allí afirmó que 379 empleados suyos usan aparatos Nextel y que es una práctica en sus empresas que "no deberían llamar la atención". Explicó que grabó una conversación ante escribano público con el casero de su estancia en Luján, Daniel Raúl Coronel, quien tenía asignado desde hace cinco años el teléfono Nextel 1554512227 desde donde se llamó a Segovia. Y que éste, que cuida la casa donde De Narváez pasa los fines e semana, afirmó "no conocer ni a Mario Segovia ni a Héctor Benítez (el nombre que el primero había usurpado a un preso de Sierra Chica) y refirió no haber hablado por teléfono con él en ninguna oportunidad.

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