La Justicia busca establecer si se trató de un suicidio "inducido"

La Justicia busca establecer si se trató de un suicidio "inducido"
Aún no encontraron pruebas de que hubiera recibido amenazas. El arma utilizada no era suya.
Fue suicidio, de eso no hay dudas", dijo el fiscal del juzgado de Instrucción 2 de Goya, Guillermo Barri. "Lo que falta investigar es el móvil", agregó, para referirse a si la muerte del empresario Hernán González Moreno fue un suicidio "inducido" por las presiones y amenazas que habría sufrido según la versión oficial.

Tras la autopsia del cadáver se sigue adelante con los peritajes. Dos fuentes judiciales aseguraron que, hasta ahora, "no se encontró en los teléfonos celulares de la víctima ningún rastro de amenaza. Ni en mensajes de texto, ni las fotos de sus hijos que supuestamente le habían enviado".

El dato pasa a ser importante porque según la versión oficial, fue la desesperación ante las amenazas sobre sus niños lo que habría llevado al empresario a pegarse un tiro. Se aseguró que le habían enviado fotos de los hijos con el mensaje de "o te matás vos, o los matamos a ellos".

A González Moreno lo encontraron muerto dentro de su auto en un campo cerca de Goya. En el Toyota Camry permanecía encendido el estéreo con música suave, una botella de whisky Blue Label, un vaso a medio tomar, y documentos para ampliar la denuncia contra Ricardo Colombi. También cuatro teléfonos celulares, uno de ellos sin el chip, que están siendo peritados para saber qué llamadas hizo y cuáles recibió.

El gobernador Arturo Colombi fue uno de ellos: le anunció lo que haría a eso de las once de la noche. Según dijo a su entorno, "estaba quebrado, dijo que recibió amenazas toda la tarde". Trató de calmarlo y no pudo. Cerca de medianoche, el gobernador intentó comunicarse con el jefe de la policía local, "pero extrañamente los celulares dejaron de funcionar en la residencia". Tampoco pudo llamar al jefe de su custodia, y lo tuvo que mandar a buscar. Así explica su decisión de mandarlo "urgente" junto al director de Información Pública José Luis "Billy" Zampa hasta la zona. Cuando llegaron, el empresario ya estaba muerto. Los opositores dicen que hubiera sido más rápido instruir a la policía del lugar para que busque a González Moreno y evite el desenlace.

Cerca del gobernador dijeron ayer a Clarín que pedirán explicaciones a la empresas de telefonía celular por ese "black out" comunicacional.

Pero si algo faltaba para la novela de intrigas (en el gobierno provincial no descartan la hipótesis de un crimen), es que el Colt 45 con el que se mató el empresario no era el suyo. González Moreno era afecto a la caza y tenía una colección de armas, pero "la familia encontró en el armario el Colt que solía usar, igual al que estaba en el auto".

El fiscal general de la provincia, César Sotelo, desconfió de la versión oficial: "González Moreno estaba a punto de ser imputado por peculado, uno de los delitos más graves contra la administración pública... por ese lado habría que buscar las causas del suicidio", dijo.

Para demostrar que la intriga y la sospecha son parte de la realidad correntina, ayer dio vueltas otro dato: dice que la sucursal local de HSBC rechazó cuatro cheques que el empresario firmó antes de su muerte. Como para que el escándalo continúe.

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