La justicia argentina no avanzó en la causa de la valija

No hay procesados, Uberti recibió la falta de mérito y los Uzcátegui se niegan a declarar
Dos años después de que el empresario venezolano Alejandro Antonini llegara a la Argentina en un vuelo con funcionarios argentinos y venezolanos e intentara ingresar en el país una valija con casi US$ 800.000 sin declarar, la causa judicial en la que se investiga ese episodio parece haber llegado a un punto muerto.

El único de los cuatro acusados que declaró ante la Justicia, el ex funcionario kirchnerista y pasajero del avión de la valija Claudio Uberti, cuenta con una falta de mérito dictada por el juez Daniel Petrone y confirmada por la Cámara en lo Penal Económico. Los tres imputados restantes, el propio Antonini, el ex directivo de la petrolera estatal venezolana (Pdvsa) Diego Uzcátegui y su hijo, Daniel, siguen prófugos.

Pese a que el juez y los fiscales María Luz Rivas Diez y Mariano Borinsky siguen haciendo medidas de prueba y tomando declaración a nuevos testigos, el esclarecimiento del caso hoy parece lejano. La causa, que ya acumula 46 cuerpos y más de cien declaraciones testimoniales, quedó supeditada a la información que pueda llegar desde el exterior.

Antonini salió del país el 7 de agosto de 2007, tres días después del hallazgo del dinero, aprovechando que la Justicia aún no lo buscaba. Hoy está recluido en Miami, donde se convirtió en el testigo principal del juicio en el que condenaron a cuatro agentes del gobierno de Hugo Chávez que lo habían presionado para que no develara el origen y el destino del dinero de la valija.

En ese proceso, testigos e imputados coincidieron en que se trataba de un aporte de Pdvsa para la campaña electoral de Cristina Kirchner. Pero, según le informaron al juez Petrone vía diplomática, los protagonistas de ese juicio no están interesados en declarar en la justicia argentina.

Los Uzcátegui, mientras tanto, pasan sus horas entre Caracas y la isla Margarita.

Los gobiernos de Estados Unidos y de Venezuela nunca respondieron los pedidos de la justicia argentina para extraditarlos. La colaboración de Caracas para el esclarecimiento del caso fue nula: no respondió a ninguno de los cinco exhortos enviados por la justicia argentina. Desde Washington, la información solicitada por Petrone sólo llegó en pequeñas dosis.

Pedidos sin respuesta

La semana pasada, con más de un año de demora, Estados Unidos envió el contenido de las casillas de correo electrónico de Google de dos pasajeros del avión en el que llegó la valija, Daniel Uzcátegui y Victoria Bereziuk, ex secretaria de Uberti. La justicia argentina los había pedido en mayo del año pasado, luego de que trascendió un e-mail en el que el venezolano le decía a Bereziuk que no podían dejar solo a Antonini. Pero los datos que llegaron a la Argentina no tienen valor para la causa.

Tras recibir las transcripciones de grabaciones producidas durante el juicio en Miami, Petrone reclamó, además, copias de esos audios y de cualquier otra grabación en la que se hablara de la Argentina. Pero estos pedidos aún no tienen respuesta.

En la causa que instruye el magistrado argentino, Antonini, Uberti y los Uzcátegui están acusados de intento de contrabando y lavado de dinero. A lo largo de dos años de investigación, iniciada e impulsada en gran parte por la fiscal Rivas Diez, en los tribunales de Retiro se descubrieron varias cosas que contradijeron la versión oficial de los hechos.

Se supo que Uberti y Antonini se conocieron en mayo de 2007, más de dos meses antes de que ambos aterrizaran juntos en el aeroparque Jorge Newbery provenientes de Caracas. Se confirmó que el dinero había salido en forma ilegal de Venezuela. Se corroboró que justo después de que se descubrió el dinero Uberti visitó al entonces presidente Néstor Kirchner en la residencia de Olivos. Se averiguó que dos días después del hallazgo Antonini participó de un acto en la Casa Rosada. Se descubrió, además, que Uberti mantuvo conversaciones telefónicas con Antonini cada uno de los días en que el venezolano estuvo en la Argentina.

Los fiscales Rivas Diez y Borinsky, al solicitar la declaración indagatoria de Uberti, consideraron que los elementos reunidos alcanzaban para procesar al ex funcionario como cómplice de Antonini. El juez y los camaristas Marcos Grabivker, Carlos Pizzatelli y Roberto Hornos coincidieron en que aún no está probado que Uberti supiera qué llevaba el venezolano en la valija.

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