"Si juro", Ricardo Colombi ya es el gobernador de Corrientes

Prestó juramento ante la Asamblea Legislativa. Llamó a soñar "una provincia pujante, moderna, justa, educada, con identidad, solidaria y fraternal". "Estoy convencido de que podemos lograrlo si ponemos a Corrientes por encima de todo" dijo el nuevo mandatario en un discurso muy aplaudido por una legislatura colmada.

Finalmente Ricardo Colombi volvió y este jueves prestó juramento como nuevo gobernador de la provincia por los próximos 4 años. Lo hizo en el marco de una ceremonia en el que se destacó la opinión unánime en el sentido de que nace una nueva esperanza para la provincia.

Legisladores nacionales y provinciales, miembros del Superior Tribunal de Justicia, futuros ministros, jefes comunales de distintos puntos de la provincia e invitados especiales dieron marco a la ceremonia que tuvo como primer juramente el de Ricardo Colombi, seguido posteriormente por el vice gobernador Pedro Braillard Poccard.

A la hora de su primer discurso como gobernador, Ricardo resalto el hecho de soñar "con una provincia donde aprovechemos al máximo nuestras potencialidades, donde le demos valor agregado a nuestra producción, donde desarrollemos nuevas actividades que nos permitan crear mejores trabajos para todos, porque estoy convencido de que el ser humano se dignifica cuando puede llevar a la mesa de sus hijos el pan ganado con su esfuerzo y no el que recibe como dádiva".

Y en ese sentido dijo que "la construcción de este sueño no debe ser el fruto de los pensamientos o deseos de un solo hombre. Voy a usar esta oportunidad para plantear algunas ideas con el espíritu abierto, para que todos y cada uno de los correntinos podamos aportar las nuestras y que en el año del Bicentenario que se inicia dentro de unos pocos días, trabajemos juntos para delinear la provincia de los tiempos futuros".

Rompiendo con el protocolo del discurso escrito, Ricardo aseguró que "los únicos que nos deberán juzgar son ustedes, el millón de corentinos, y a ese veredicto nos vamos a atener, porque somos personas bien nacidas y cuando llegamos al gobierno entendemos que lo hacemos para gobernar para todos, y esa es hoy nuetra responsabilidad".

Colombi convocó además a todos los correntinos a sumarse a la tarea de gobernar porque, señaló, "solo así podremos salir adelante".

EL DISCURSO

Hoy es un día especial, es un día en el que nuestra provincia inicia un nuevo período en su vida institucional. Un día donde muchos correntinos y correntinas tienen cifradas esperanzas, donde asumimos nuevos desafíos, donde todavía no estamos tomados por los problemas cotidianos y tenemos la oportunidad de reflexionar sobre como queremos que sea el futuro.

Y cuando me refiero al futuro, no me refiero a mañana o al mes que viene, sino a la Provincia en la que vivirán nuestros hijos o nuestros nietos, pero que tenemos que empezar a construir hoy.

Hace más de 50 años, en un famoso discurso Martín Luther King dijo "Yo tengo un sueño" y ese sueño no era otra cosa que su deseo de que en el futuro los hombres negros y blancos pudiesen coexistir armoniosamente y como iguales. Pasó el tiempo y hoy ese sueño se está cumpliendo y la prueba más contundente ha sido la elección de un Presidente negro por el voto mayoritario de los ciudadanos de los Estados Unidos.

Sin ir tan lejos, los correntinos somos los herederos de un gran hombre nacido en Yapeyú que no es otro que el padre de la Patria Don José de San Martín, un hombre que tuvo un sueño de libertad, que trabajó para alcanzarlo y consiguió la libertad de medio continente.

Es decir, que si somos capaces de soñarlo, seguramente seremos capaces de lograrlo.

Por eso, creo que los correntinos tenemos que decidir cual será nuestro sueño colectivo y poner manos a la obra.

Pero la construcción de este sueño no debe ser el fruto de los pensamientos o deseos de un solo hombre. Voy a usar esta oportunidad para plantear algunas ideas con el espíritu abierto, para que todos y cada uno de los correntinos podamos aportar las nuestras y que en el año del Bicentenario que se inicia dentro de unos pocos días, trabajemos juntos para delinear la provincia de los tiempos futuros.

Como tengo que empezar por algún lugar, diría que el primer objetivo sería tener una provincia pujante, es decir, una provincia con espíritu innovador, dispuesta a asumir el desafío de construir su propio destino.

Que quede claro, si no lo hacemos los correntinos, nadie vendrá a hacerlo por nosotros.

Yo sueño con una provincia donde aprovechemos al máximo nuestras potencialidades, donde le demos valor agregado a nuestra producción, donde desarrollemos nuevas actividades que nos permitan crear mejores trabajos para todos, porque estoy convencido de que el ser humano se dignifica cuando puede llevar a la mesa de sus hijos el pan ganado con su esfuerzo y no el que recibe como dádiva.

Y entendemos que esa será la base para poder tener una provincia justa, donde un millón de correntinos tengan sus necesidades básicas cubiertas, donde no sea necesario emigrar en búsqueda de oportunidades, donde haya movilidad social, donde el esfuerzo sea valorado y recompensado.

Pero para que todo esto sea posible, debemos construir una provincia moderna, donde haya energía eléctrica abundante para nuestras industrias y nuestros hogares, donde el gas llegue de una vez por todas, donde tengamos rutas seguras y confiables para conectarnos con el país y con el mundo, donde todos los hogares tengan agua potable y cloacas, donde nuevos puentes nos conecten con nuestros vecinos, donde el medio ambiente sea respetado para que futuras generaciones puedan recibirlo como lo recibimos nosotros.

En definitiva, vaya paradoja, para los correntinos una provincia moderna es una provincia donde podamos disfrutar hoy lo que en otras latitudes se disfruta hace décadas.

Estoy convencido de que para lograr todo esto, tenemos que partir de la base de una provincia educada. Una provincia donde todos reciban una educación de calidad, donde haya estímulos para enfrentar la deserción, donde nuestros docentes tengan una remuneración justa por su trabajo, pero que a su vez tengan la exigencia de actualizarse permanentemente para poder brindar una educación de excelencia. Y cuando hablo de educación de excelencia no me refiero únicamente a cuestiones de contenidos específicos, sino a una educación en valores que nos permita ser cada día mejores personas.

Corrientes es una provincia con identidad y nos sentimos orgullosos de ser como somos. Esa identidad que nos hace distintos, reconocibles, únicos. Como nuestra cultura, nuestra música, nuestras comidas, nuestras tradiciones, nuestros mitos y leyendas, nuestros próceres y hasta nuestro sentido del humor. Eso somos, y eso queremos seguir siendo, tenemos que progresar sin perder nuestra identidad.

Y cuando decimos "eso somos", entre otras cosas decimos somos una provincia solidaria. Y queremos seguir siendo solidarios, porque ser solidarios es tenderle una mano al que más lo necesita y eso es propio de buena gente y nosotros somos buena gente y no queremos que eso se pierda.

Y dentro de este sueño, quiero poner un deseo muy personal. Yo quiero que seamos una provincia fraternal, donde todos nos tratemos como hermanos, donde depongamos la confrontación constante que tantas veces nos ha dividido y que podamos unirnos para construir juntos nuestro destino sin importar las diferencias partidarias, culturales, sociales o religiosas.

Porque todos estamos obligados a poner el hombro cuando se trata del futuro de las próximas generaciones.

Finalmente, quiero decirles que tengo una visión optimista sobre el futuro. Y no es una visión ingenua, sino que está basada en la certeza de que tenemos con que.

Los correntinos tenemos una provincia con enormes potencialidades, donde está todo por hacerse.

Tenemos una naturaleza generosa, con tierras fértiles, con abundante agua potable y con un clima apropiado para numerosas explotaciones agropecuarias y forestales.

Tenemos una ubicación estratégica en el MERCOSUR.

Tenemos recursos humanos creativos, talentosos y capacitados.

Tenemos un bagaje cultural importante, una identidad, una tradición y una historia.

Tenemos un espíritu noble, alegre y optimista.

Tenemos un reconocido temperamento emprendedor y corajudo.

Soñemos entonces con una provincia pujante, una provincia moderna, una provincia justa, una provincia educada, una provincia con identidad, una provincia solidaria, una provincia fraternal… Y estoy convencido de que podemos lograrlo si ponemos a Corrientes por encima de todo.

Por eso, Arriba Corrientes!, que hay mucho por hacer. El desafío es grande, pero vamos, que somos un millón y unidos lo podemos lograr.

Muchas gracias.

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