Juristas piden a Obama un plan global

Un grupo de importantes juristas le pidió ayer al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que investigue las violaciones de los derechos humanos cometidas por la anterior administración en su lucha antiterrorista, en un informe sin precedentes sobre terrorismo y justicia.
“Es muy loable que Obama firmara el cierre de Guantánamo en su primer día como presidente, pero un par de decretos ejecutivos no son suficientes. Se necesita un plan global para acabar con el paradigma de la guerra contra el terror”, afirmó Mary Robinson, ex alta comisionada de los Derechos Humanos de la ONU. Esta letrada, antigua presidenta de Irlanda, es una de los ocho eminentes juristas que durante tres años llevaron a cabo una investigación inédita sobre la lucha antiterrorista y las violaciones de los derechos humanos que de ella derivaron.

El informe, realizado a solicitud de la Comisión Internacional de Juristas, es contundente y “unánime” y refleja el menosprecio que muchos países, en especial Estados Unidos, tuvieron por la legislación internacional. Por ello el documento solicita “una revisión total y profunda” de las tácticas, métodos y el menoscabo de las leyes que instauró la guerra contra el terrorismo, al tiempo que demanda juicios justos y reparaciones para las víctimas.

“Es necesario acabar con el secretismo y saber todo lo que ocurrió por la aplicación de esa estrategia militar de Estados Unidos”, afirmó el presidente del grupo, Arthur Chaskalson, quien encabezó hace un tiempo la Corte Constitucional de Sudáfrica. “El mundo debe saber el daño que se ha hecho”, insistió, por su parte, Robinson.

El grupo entrevistó a decenas de personas en cuarenta países que fueron víctimas de medidas antiterroristas ilegales, así como a políticos, juristas, representantes de ONG, policías y miembros de servicios de espionaje. El informe establece que, si bien “el terrorismo es una realidad y sería erróneo subestimar la amenaza que supone”, muchos países “están incumpliendo sus propias leyes nacionales, minando principios básicos de la ley internacional de derechos humanos, como la prohibición de la tortura, el tratamiento degradante, las desapariciones forzadas o los juicios injustos”.

Según los juristas, “algunos Estados liberaldemocráticos que antes defendían principios de derechos humanos ahora están contribuyendo a la erosión de las leyes internacionales violando ellos mismos esos estándares”.

El texto denuncia también los “superpoderes” de las agencias de inteligencia y la cultura del secretismo que ha permitido la impunidad de los servicios secretos. “El secretismo rodea la detención y los interrogatorios de sospechosos de terrorismo, lo que permite el uso de la tortura y el tratamiento inhumano y degradante, así como la impunidad para llevar a cabo estas violaciones”, destaca el informe.

Por todo ello, el panel de expertos aboga por que todos los Estados restauren la primacía del derecho internacional y les pide que lleven a cabo una revisión exhaustiva de las medidas antiterroristas, en aras de restablecer el respeto de los derechos humanos.

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