Junto a una familia, El Diario salió de compras para el cole

Aunque los comerciantes coinciden en que no hubo grandes aumentos en los productos escolares, armar una canasta básica para empezar las clases origina un desembolso importante para la economía hogareña.

No muchos padres prefieren, hoy en día, salir a comprar los útiles acompañados por sus hijos, algunos, incluso, aconsejan que es mejor dejar a los chicos en casa porque “siempre eligen lo más caro”. La crisis económica obliga a los papás a repasar minuciosamente las góndolas y pensar con detenimiento antes de cada adquisición. Con hijos en edad escolar, una familia tipo debe preocuparse por estirar el presupuesto para cubrir las necesidades esenciales. El Diario de La República siguió el itinerario de una familia villamercedina, los Palacios, durante una mañana completa para evidenciar cuánto cuesta armar una canasta básica de artículos escolares, para empezar el ciclo lectivo 2009.

El recorrido en busca de los mejores precios arrancó a las 8.30 de la mañana. Viajar en remis implicaba una inversión extra, aunque estaba contemplada por la familia Palacios ante la imposibilidad de trasladarse a pie hasta el microcentro y debido a las frecuencias demasiado extendidas del transporte público. Los Palacios viven en el barrio Independencia y en total, entre ida y vuelta, debieron gastar 20 pesos para el traslado.

La primera parada, a las 8.45 de la mañana aproximadamente, fue la tienda de ropa Balbi -la casa de ropa promociona guardapolvos desde 17 hasta 32 pesos, de acuerdo a los talles que van de los 6 hasta los 16 años-. “Compramos un guardapolvo y un pantalón. Acá los guardapolvos están más o menos en precio, no están caros pero todavía nos faltan las zapatillas”, detalló Fabián Palacios. El padre de familia comentó que para ellos es una costumbre salir juntos a hacer las compras.

Sin despegarse de sus padres, Milagros de seis y Maimara de cuatro años y medio trasmitían el entusiasmo por el paseo en sus pequeños cuerpos inquietos. Se habían levantado temprano sin necesidad de los reiterados llamados de mamá, Yamila Palacios. Es que para los niños, elegir los lápices de colores, los zapatos y la cartuchera de moda, torna divertida la vuelta al cole.

“Por lo general les cuesta levantarse temprano, pero esta vez les dije que íbamos a comprar las zapatillas para el cole y se levantaron enseguida”, contó Yamila. Además de las dos nenas, está Sergio, quien con apenas ocho meses y medio es “el hombre de la casa”, según su mamá. Hasta ahora llevaban 95 pesos gastados en indumentaria.

La segunda parada, alrededor de las 10.15, fue Beto`s Calzados, zapatería que comercializa exclusivamente calzados para niños. Después de estudiar detenidamente las ofertas de la vidriera, escuchar los gustos de las nenas y evaluar precios, la familia se dispuso a ingresar al local.

Mientras Milagros, quien este año ingresa a primera grado, y Maimara, que asiste al jardín de infantes, se probaban modelos y colores, los papás recordaban viejas épocas cuando eran los mayores quienes decidían qué comprar para sus hijos: “Ahora los chicos se llevan lo que les gusta, antes nos compraban las cosas sin que nosotros eligiéramos”, reflexionaron los padres.

Minutos más tarde, con bolsa en mano y conforme con su elección a la salida del negocio Milagros, la mayor de los Palacios, expresó: “Nos compramos zapatillas de color rosa, las elegimos nosotras”. Unos 110 pesos más se sumaban a la lista de gastos.

La tercera, y última, parada, poco antes de las 11 de la mañana, aún restaba completar la indumentaria imprescindible para empezar la escuela. En el local de ropa Casa Valencia, Fabián y Yamila compraron los jogings que las nenas necesitaban para las clases de gimnasia. Allí se agregaron otros 45 pesos.

Para las 11.30 de la mañana llevaban casi 300 pesos gastados, pero al presupuesto todavía le faltaban los artículos de librería. “Ahora nos vamos a comer, pero vamos a tener que volver para buscar los útiles. Aunque Maimara va al jardín de una escuela pública le piden muchísimos materiales, el año pasado por ejemplo gasté alrededor de 150 pesos y a fin de año le sobraron cosas pero no se las devolvieron”, agregó la madre.

Los útiles ocupan un gran porcentaje en la canasta escolar, sin embargo, antes del comienzo de clases los padres generalmente sólo compran productos básicos como lapiceras, lápices, artículos pequeños y un cuaderno, hasta que cada grado o asignatura solicite la lista de materiales.

“Nosotros estuvimos averiguando en librerías del barrio Estación, los cuadernos para las nenas salen como 16 pesos, los más económicos, los lápices de 20 pesos para arriba. Por ahora pensamos comprarles la cartuchera con los útiles esenciales, algunos lápices negros para empezar hasta que en las escuelas les pidan las listas”, especificó Yamila.

Los productos que más lleva la gente

Para los comerciantes no hubo grandes subas en los precios

A pesar de los anuncios de aumento en los artículos de librería e indumentaria escolar, divulgados por distintas entidades de defensa del consumidor, los comerciantes de la ciudad coincidieron en que, si los precios incrementaron, en realidad las subas han sido mínimas.

Según un relevamiento del Centro de Educación al Consumidor (CEC), el papel y los textiles tuvieron un incremento de entre el 25 y el 27 por ciento, mientras que para el resto de los productos el aumento se acerca al 20 por ciento.

Para la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina (Adecua), en tanto, la suba oscila entre el 15 y el 20 por ciento. Por su parte, la Cámara de la Industria de Artículos de Librería (CIAL) informó que este año los útiles subirán entre un 12 y un 15 por ciento.

Daniel, propietario de la zapatería Albertito:

“La mayoría viene a consultar, todavía no arrancaron con las compras. En este negocio siempre trabajamos con gente de menores recursos. Acá conseguís zapatos de cuero por ejemplo a 30 pesos. Por lo general vienen familias con muchos chicos a buscar zapatos para el colegio pero la gente que puede viajar se va a otro lado. Los productos escolares, si es que aumentaron fue aproximadamente entre un 5 y un 8 por ciento”.

Mario Perassi, gerente de Balbi:

“Nosotros arrancamos con las ofertas desde el primero de febrero, a través de publicidades y volantes, pero el mes por lo general tiene vaivenes, hay gente que se anticipa en las compras, después las ventas se estancan un poco y a fin de mes mucha gente se apura a comprar. Acá vendemos todo lo relacionado a la indumentaria escolar, desde un cinto hasta el guardapolvo. Los productos llamados de alta rotación, aquellos que más se buscan, son los guardapolvos, buzos y pantalones de sarga, remeras de pique, buzos y pantalones de friza, medias, camisas, y mochilas, incluso buzos de polar y pullóveres para el invierno por temor a que después no haya. Se llevan los elementos necesarios para armar el uniforme básico. La venta colegial es muy particular y no se compara a las otras fechas especiales del año como el día de la madre o del padre, la mayoría de la gente viene con los chicos para probarle la ropa y no tener que cambiarla después, ellos arman sus propios conjuntos”.

Alejandro, propietario de Beto`s Calzados:

“Nosotros tenemos ofertas colegiales durante todo el año en realidad, lo que más lleva la gente son los modelos de zapatos para lustrar, aquellos más duraderos y que requieren poco mantenimiento. Por lo general los padres vienen con varios niños, madres jóvenes, familias con tres chicos o más”.

Lidia, de Supertodo la Batalla:

“Por el momento la mayoría de los compradores se lleva cuadernos y útiles chicos porque todavía no tiene la lista de lo que pide la escuela. También se llevan mochilas, guardapolvos –rectos y tableados-, block de hojas, carpetas para el colegio secundario. Los precios no aumentaron con respecto al año pasado, acá tratamos de mantener un precio accesible. Además, muchas veces se aconseja a los papás que salgan a comprar solos porque sino los chicos eligen los productos más caros que están de moda”.

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