Junta Promotora del Pro Campana: A.F.J.P., otro atropello al derecho de propiedad Guillermo R. Uccella

Recientemente el Congreso de la Nación Argentina votó un proyecto enviado por el Poder Ejecutivo Nacional que la mayoría automática ha convertido en ley y cuya entrada en vigor ocurrirá en los próximos días.
El Estado ha decidido despojar a millones de argentinos de la propiedad de sus ahorros acumulados para la futura jubilación que los aportantes habían confiado a las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones, vulgarmente conocidas como A.F.J.P.

La apropiación de aproximadamente ochenta y siete mil millones de pesos ganados por los argentinos que aportaron al sistema constituye un robo, un robo al derecho de la propiedad privada de aquellos que con sacrificio y privación a su consumo personal depositaron en a las A.F.J.P. una cantidad de dinero destinada a prever el futuro medio de vida cuando llegara su retiro laboral.

Sin embargo los funcionarios del gobierno peronista en un acto de total desprecio a los derechos ciudadanos, acto propio de un régimen totalitario, ha decidido confiscar estos ahorros para pagar el despilfarro de su ineficiente gestión gubernamental.

El acto en sí por mas que se lo pretenda rodear de las formalidades de ley constituye un robo al derecho de propiedad privada que expresamente prohibe la Constitución Nacional en su artículo 17 cuando establece y manda: "La propiedad es inviolable y ningún habitante puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. ... La confiscación de bienes queda borrada para siempre del Código penal argentino. ..."

Pues bien en éste caso el Gobierno Peronista acaba de confiscar la propiedad de sus ahorros simplemente porque gastó mucho y necesita gastar mas dinero del que tiene o va a recaudar, sin importar los resultados por los cuales condena a millones de futuros jubilados al sufrimiento y a la miseria cuando les llegue su retiro laboral.

Es de público conocimiento que el Régimen de Reparto paga jubilaciones de montos de dinero insuficientes para cubrir las necesidades básicas, y aunque la propaganda del gobierno diga lo contrario, mal que les pese, tanto el pasado como la actualidad muestra el fracaso de los resultados en la administración de los fondos provisionales a cargo del estado.

La masa de dinero aportada por los trabajadores a una cuenta personal en las A.F.J.P. era incrementada de manera periódica con las inversiones destinadas a financiar nuevos proyectos que acrecentaban la riqueza del pueblo, demandando más trabajadores y disminuyendo la desocupación laboral.

Lamentablemente la ley de confiscación de los fondos de jubilación administradas por las A.F.J.P. no sólo priva a la población de la seguridad económica a los futuros jubilados, sino que con la confiscación legal impide obtener financiación para la inversión de nuevas industrias y ampliación de las existentes, provocando un descenso en nivel de vida de la población, ya que muchos de los que hoy no tienen trabajo, después de que se concrete el robo ya no lo van a poder tener, dada la insuficiencia de fondos destinados a la financiación de los nuevos emprendimientos.

En momentos en que el gobierno peronista después de haberlo negado ahora viene a admitir que la crisis internacional también va a golpear a la Argentina, la confiscación o el robo de la propiedad privada a los trabajadores nos muestra con absoluta claridad el grado de insensibilidad social que exhibe éste gobierno a la hora de establecer prioridades. Entre el progreso y el bienestar de la gente; o el pago de los gastos para sostener a sus partidarios, la familia Kirchner ha dado prioridad a sus gastos partidarios. aunque el país se pare y aunque todos debamos sufrir para que ellos intenten conservar el poder.

Once millones doscientas mil personas de nuestros conciudadanos, o sea el 32 % de la población actual, vive con salarios que se encuentran por debajo del nivel de pobreza porque no respetamos el derecho a la propiedad privada, y en tanto la propiedad siga siendo en el derecho una quimera, estamos condenados a vivir cada vez peor.

El motor para el progreso de un pueblo descansa en el respeto de la propiedad privada, cuanto mas extensa sea la acumulación de riqueza de sus habitantes, cuando menos riqueza consuma el Estado, el país será mas rico y no necesitará un Ministerio de Producción que nada produce y sólo consume la riqueza que otros han sabido crear.

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