La Junta Electoral rechazó el pedido del peronismo de abrir las urnas

La Junta Electoral Nacional de Córdoba les asestó un revés a las aspiraciones de Unión por Córdoba, al rechazar el planteo para abrir unas 75 urnas de las elecciones legislativas del 28 de junio.
El PJ, a través de su apoderado, Domingo Carbonetti, había planteado que en esas mesas tienen registrados muchos menos votos en el tramo de senador que en diputados y que no hubo un corte de boleta de tal magnitud para que se presente esa situación.

Sin embargo, la Junta, que preside Luis Rueda e integran como vocales Ricardo Bustos Fierro y Aída Tarditti, rechazó el pedido, al sostener que "el argumento no resulta suficiente para justificar la apertura de las urnas". También englobó en el fallo planteos similares elevados por la UCR y el Frente Cívico.

"No existe ninguna razón para suponer que todos los presidentes de aquellas mesas observadas (...) hubieren imputado mal los votos en las categorías de senadores o diputados nacionales, no consignando ningún voto, aún teniéndolos".

Apuntó sobre el rol de los fiscales partidarios "desde que tienen la misión de controlar y verificar todas las etapas de la elección y, en el caso de una presunta omisión o error, hacer la protesta correspondiente ante el presidente de la mesa".

En ese sentido, la Junta precisó que "no existen en la referidas mesas impugnación alguna por parte de los fiscales" y que ello "inhabilita" a efectuar el reclamo en la etapa del escrutinio definitivo.

Rueda explicó que, en el caso de Unión por Córdoba, se trata de 75 urnas que "no serán tocada" –no se ingresarán al sistema– ya que la coalición puede apelar todavía ante la Cámara Nacional Electoral.

Ratificó que "no hay posibilidades matemáticas" de que se altere el resultado del escrutinio provisorio. Rueda dijo que se abrieron 20 urnas; 12 de ellas tenían defectos en la confección de las actas y en ocho hubo que contar los sobres con relación a los empadronados de esas mesas.

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