En Junín hay un médico cada 164 habitantes

El promedio local es mayor que la media nacional. Nuestra ciudad se convierte así en un polo de desarrollo en la materia, aunque en el ámbito público aún hay cuestiones pendientes.
Se sabe que la cantidad de médicos en el país es extraordinaria. Según un informe de la Asociación Civil de Actividades Médicas Integradas (ACAMI), Argentina es el segundo país con más médicos por habitantes, detrás de Italia, ya que cuenta con más de 190 mil profesionales, lo que significa que hay uno cada 210 personas.

Siguiendo la proyección de los últimos tiempos, la situación tiende a profun-dizarse, puesto que mientras que el número de habitantes se incrementa a un ritmo de un 1,5 por ciento anual, el de médicos lo hace al 5 por ciento.

En nuestra ciudad, la proporción de médicos por habitantes es aún mayor que la media nacional. Según informaciones que surgen de la división local de la CICOP -que es la Asociación de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires- en Junín hay 560 médicos matriculados y 48 inscriptos en el distrito. Estos 608 profesionales están distribuidos en una población que se calcula al día de hoy en unas casi 100.000 personas, lo que determina que hay un médico cada 164 habitantes.

Dada esta situación, DEMOCRACIA consultó a dos referentes de la profesión en el ámbito local para conocer por qué se da esta proporción en Junín, y -sobre todo- para saber si estos números indican que la prestación médica en este distrito es superior a la de otros lugares y si este porcentaje superior de profesionales en la ciudad redunda en un mayor beneficio para la población.

Cantidad y calidad

El nivel profesional de cualquier actividad no está dado sólo por la cantidad de personas que la ejerzan, sino que tiene que ver con la capacitación, la competencia y el equipamiento que se tenga para desarrollarla.

En medicina, los avances se producen día a día, es por eso que tan importante como el número de médicos, es la preparación de los mismos. En este sentido, el doctor Adrián Pérez, titular de la CICOP en el ámbito local, asegura que "para la demanda que hay hoy en Junín, hay una buena cantidad de profesionales, y hay un muy buen nivel".

Estos altos estándares se lograron, siempre según Pérez, gracias a que la ciudad se ha convertido en un centro de formación para médicos: "En los lugares donde hay formación ocurre que la gente se queda, porque forman una familia, les gusta el lugar, consiguen trabajo, por eso hay un número alto".

En el mismo sentido, el doctor Claudio Ricasoli, director del Hospital Interzonal Abraham Piñeyro, sostiene que "el hecho de que tengamos mayor cantidad de médicos tiene una relación directa con lo que es Junín, en donde hay un hospital provincial con 170 camas, cuatro clínicas, de las cuales tres son de nivel 4 (que es la máxima categoría en complejidad) y una de nivel 3. Eso abre el espectro, porque al haber una mayor oferta laboral, hay más médicos. Si se lo compara con una ciudad similar, como por ejemplo Pergamino, vemos que allí hay un hospital y una sola clínica, entonces la capacidad laboral del médico es menor".

Pérez va aún más lejos, planteando que "desde hace varios años, la única actividad que crece en Junín es la medicina. Nosotros tenemos gran derivación del sur de Córdoba, del sur de Santa Fe, desde La Pampa, es una zona de influencia muy grande".

Ricasoli refuerza esta idea: "Junín se presenta como el polo de salud del noroeste de la provincia de Buenos Aires. Una de las explicaciones posibles se puede dar desde el punto de vista geográfico, ya que está muy bien ubicada, a mitad de camino entre el extremo oeste de la provincia, y La Plata y Buenos Aires. Además, las ciudades que están hacia el oeste son más chicas, así que la que más creció fue Junín, y las ciudades importantes que están para el otro lado, tienen grandes masas urbanas cerca, como Rosario".

Según el punto de vista de ambos profesionales, este progreso en la medicina local es innegable. Pero ese desarrollo, ¿le llega a toda la comunidad? ¿Se puede utilizar en el ámbito público o sólo es para quienes pueden pagarlo?

En tal sentido, las visiones no son tan uniformes.

Salud pública

Ya quedó expuesto patentemente que en Junín hay una aceptable cantidad de médicos, están preparados y capacitados, y se cuenta con la infraestructura necesaria. Con esta combinación, la prestación médica debería ser satisfactoria.

"Lo que preocupa es la eficiencia -dice Pérez-, esto es ¿damos respuesta en relación al número de médicos que tenemos? Eso es discutible. En lo privado seguramente que sí se da respuesta, porque es de acuerdo a la demanda".

Pero el problema no está en el ámbito privado porque ahí es una cuestión de dinero. Lo que es necesario analizar es qué sucede en la esfera pública. "La respuesta que se da es suficiente, pero podría ser mejor -continúa Pérez-, en salud pública, lo difícil es entrar en el sistema. Si es por una urgencia, entrás en el sistema; ahora, cuando querés entrar por el régimen de turnos para un control, un estudio, una cirugía, hay una espera que a veces se hace incomprensible, sobre todo pensando en la cantidad de profesionales que hay".

Cuando habla de cantidad, Pérez se refiere a los 215 profesionales y 59 residentes que trabajan en el hospital, y los casi 30 que lo hacen en las Unidades Sanitarias. Es decir que la mitad de los profesionales de la salud trabajan en la órbita pública.

A diferencia de su colega, Ricasoli sostiene que se ha mejorado el servicio del hospital tanto en la atención de los profesionales y en la entrega de turnos: "En la parte profesional cubrimos en forma excelente la demanda. Hay especialidades que son críticas, entonces cuando yo ingresé había gente que venía a las 4 de la mañana a hacer cola para sacar turnos. Nosotros hemos ideado un sistema de turnos distinto que nos permitió tener un conocimiento cabal de la demanda que tenemos, logramos menos ausentismo de los pacientes a los turnos dados y a su vez la atención es mejor".

Las conclusiones

La diferencia en los puntos de vista está dada, claramente, por la visión que ambos médicos tienen de lo que sucede en la salud pública.

Para Ricasoli, la cantidad de médicos es una gran ventaja que se puede analizar en base a las leyes del mercado: "Cuando uno tiene una sola opción, no puede elegir, ahora si tiene varios prestadores para seleccionar, la oferta va a mejorar. En medicina estamos muy bien formados, capacitados y equipados, por eso la capacidad de respuesta que tiene Junín, en muchas otras ciudades no existe, y eso influye en un mayor potencial de absorción de situaciones que antes debían resolverse en Buenos Aires o La Plata. En el hospital, con el ingreso de nuevos profesionales hemos logrado mejorar y complementar algunos servicios que estaban en déficit, y los jerarquizamos".

Pérez reafirma el liderazgo de la ciudad en cuanto a la capacidad médica, pero pone sus reparos, ya no en cuestiones de índole profesional, sino en aspectos que tienen que ver más con lo administrativo: "En el sistema hay cosas muy buenas y otras para corregir. Tenemos una medicina fuerte desde hace muchos años, con médicos que han hecho escuela, y hoy Junín es un lugar de formación, eso hace que tengamos esa cantidad de médicos. Las dificultades para que esa cantidad lleguen a cumplir de una manera eficiente tienen que ver con cuestiones burocráticas. Esas son las limitantes en el Estado. Es compleja la salud pública y la hacen compleja los mecanismos burocráticos".

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