Julio Cobos es el político con mejor imagen positiva

De acuerdo con una evaluación de la situación política de la provincia de Buenos Aires realizada por la consultora Isonomía, luego de las elecciones generales del 28 de junio último, el radical Julio Cobos es el referente argentino que presenta mejor imagen positiva, seguido por el peronista Francisco De Narváez y la macrista Gabriela Michetti.
Cuando se indaga acerca de a quién se votaría para presidente en 2011, también Cobos lleva las de ganar, con sensible diferencia sobre sus seguidores incluidos en la muestra, como Mauricio Macri, Néstor Kirchner, Carlos Reutemann y Daniel Scioli, en ese orden.

Si bien el trabajo de Isonomía tomó como campo de estudio todo el distrito bonaerense, también desagregó tendencias y comportamientos electorales, aspiraciones y deseos de la comunidad, en el ámbito de la Sexta Sección y de Bahía Blanca.

Lo interesante del informe es la posibilidad de cotejar la variabilidad que presentan todas esas tendencias y perfiles del conjunto provincial con las que se expresan en los 22 distritos de la Sexta Sección y, particularmente, en esta ciudad.

De tal manera quedan en evidencia, como se vera más adelante, las coincidencias y, por sobre todo, las asimetrías valorativas y de conductas cívicas, entre los totales provinciales, donde hace sentir su profunda incidencia demográfica (y, consecuentemente, la de su cuerpo electoral) el Conurbano bonaerense, cuando se lo espeja con las resultantes de la jurisdicción política regional más austral de la Provincia y, también, con las de la mayor ciudad del lejano sur bonaerense.

El trabajo de Isonomía se desarrolló entre el 9 y el 19 de julio, sobre un universo de hombres y mujeres de entre 18 y 80 años, residentes permanentes, de 4.521 casos, con la metodología del cuestionario estructurado de preguntas cerradas y abiertas.

La encuesta revela datos como la calificación de los desempeños de los gobiernos nacional de Cristina Fernández de Kirchner, de Daniel Scioli, en la Provincia, y de Mauricio Macri, en la Capital Federal. Además, si se piensa que la actual presidenta permanecerá en el cargo hasta el fin de su mandato y la imagen que se tiene de 20 referentes políticos de escala nacional.

También repara en cuestiones tales como las simpatías a los partidos políticos, más allá de sus candidatos; sobre cuál sería el mejor formato de selección de candidatos para 2011 y un anticipo sobre quiénes podrían ser más votados, en la Provincia, para presidente, dentro de dos años.

Siempre dentro del análisis actitudinal, se encuentran respuestas a interrogantes tales como cómo se piensa que estará la provincia de Buenos Aires en el mediano plazo, la publicidad proselitista de la reciente campaña más recordada, percepciones acerca de si se cometió fraude y problemas que más preocupan a la comunidad.

Además, se indaga sobre si el voto depositado tuvo como motivación producir una derrota a Néstor Kirchner, si se cortó la boleta o si el voto del 28 de junio fue armado con anterioridad a estar el ciudadano dentro del cuarto oscuro.

Pero un desagregado en particular pone, explícitamente, de manifiesto las diferencias de actitudes de los votantes cuando se compara la media provincial con el registro de Bahía Blanca; se trata del referido a qué elementos de valoración se tuvieron en cuenta al decidir el voto por los concejales.

¿Qué pasará en la Provincia?

El trabajo incluye una pregunta tendiente a indagar si se piensa que la provincia de Buenos Aires estará mejor o peor en los próximos años, ante lo que los consultados respondieron de la siguiente manera:

* Total de la provincia: Mejor, 39,9 %; igual, 27%; peor, 22,7%; no sabe 10,4%.

* Sexta Sección: Mejor, 45,3%; igual, 16,5%; peor, 23,9%; no sabe, 14,3%.

* Bahía Blanca: Mejor, 42,9%; igual, 16,7%; peor, 29,1%; no sabe, 14,2%.

De la comparación, surge, claramente, que Bahía Blanca desprende la visión más pesimista de los tres segmentos.

Reforma electoral

Dado que se ha instalado, por estas semanas, la posibilidad de producir reformas tendientes al perfeccionamiento en los métodos de selección de candidatos, se indagó sobre cómo deberían ungirse los mismos para las elecciones de 2011:

* Total de la provincia: Internas abiertas, 69,5%; internas cerradas, 15%; a dedo, 2,1%; no sabe, 13,4%.

* Sexta Sección: Internas abiertas, 76,2%; internas cerradas, 12,3%; a dedo, 1,9%; no sabe 9,6%.

* Bahía Blanca: Internas abiertas, 77,3%; internas cerradas, 10,1%; a dedo, 1,5%; no sabe, 11,1%.

Concejales y corte

Otro interrogante estuvo dirigido a sondear cuál fue la principal razón por la que se votó a los concejales y las respuestas demuestran claramente como, en el caso de Bahía Blanca, esos motivos fueron radicalmente opuestos a los que resultaron en la media de la provincia, ya que, en el conjunto del territorio bonaerense, se manifiesta la potencia del efecto arrastre, mientras que en nuestra ciudad se ponderó el crédito personal del candidato municipal, más allá de quiénes fuesen los postulantes incluidos en otros cuerpos, cuestión que directamente se vincula con el corte de boleta.

Total de la provincia:

* Porque iba en la misma boleta de otros candidatos, 25,8%.

* Por la gestión, 13,2%.

* Porque lo conozco y es buena persona, 11,2%.

En los resultados de toda la provincia, los votantes prestaron escasa atención a quienes eran los candidatos a concejales y los votaron sólo porque estaban en la misma boleta de los postulantes de mayor jerarquía electiva en razón de casi el 26%, mientras que la valoración pura de los postulantes municipales interesó a alrededor del 12%.

Ese perfil se invierte cuando la motivación surge de un ámbito como la Sexta Sección o Bahía Blanca, donde el voto a los ediles privilegió al postulante de carne y hueso, mientras que el efecto arrastre ni siquiera llegó a los dos dígitos.

En total coincidencia con lo anterior, cuando se preguntó si en las pasadas elecciones se cortó boleta, las respuestas obtenidas fueron:

* Total de la provincia: Sí, 21,2%; no, 75,5%; no sabe, 3,4%.

* Sexta Sección: Sí, 45,5%; no, 53,4%; no sabe, 1%.

* Bahía Blanca: Sí, 46,8%; no, 52,2%.

El voto armado

A nivel provincial, el 80,5% dijo que no llevó el voto armado desde su casa, mientras que el 17,5% lo admitió.

En la Sexta Sección, el 71,1% dijo que no había llevado el voto armado y el 28,6%, que sí. Por último, en Bahía Blanca, la relación fue del 75,6% para el no y del 24,2% para el sí.

Problemas y fraude

Más allá de los comentarios, informaciones y denuncias que surgieron el día del comicio, los consultados por el trabajo de Isonomía dijeron no haber tenido mayores dificultades al momento de votar.

A nivel provincial, el 95,5% dijo que lo hizo normalmente; en la Sexta Sección, el 97,7%, y en Bahía Blanca, el 96,5%.

Entre los que dijeron haber tenido dificultades, en toda la provincia, el 38,9% atribuyó el problema a la falta de boletas; el 15,4%, a tener que haber esperado mucho tiempo para sufragar; el 9,7%, a que faltaban las autoridades de mesas, y el 7,1%, a dificultades con la documentación.

Respecto de las posibilidades de que haya habido fraude, las impresiones que se ofrecieron fueron:

* Total de la provincia: No, 78,3%; sí, 9,6%; no sabe, 12%.

* Sexta Sección: No, 84,4%; sí, 6,3%; no sabe, 9,3%.

* Bahía Blanca: No, 79,7%; sí, 10,1%; no sabe, 10,2%.

Los socios de De Narváez

Otra de las revelaciones de la encuesta de Isonomía es que Felipe Solá, quien compuso el binomio de principal de las candidaturas de Unión Pro, parece ser, para el común de la gente, un actor político poco vinculado en imagen con Francisco De Narváez.

Ante la pregunta de cuál persona del quehacer político está más asociada con De Narváez, las respuestas de los consultados, de acuerdo con las jurisdicciones, fueron:

* Total de la provincia: Mauricio Macri, 54,9%; Eduardo Duhalde, 3,8%; Carlos Menem, 2,8%; Felipe Solá, 1,9%.

* Sexta Sección: Mauricio Macri, 40,8%; Eduardo Duhalde, 5%; Carlos Menem, 4,9; Felipe Solá, 2,5%.

* Bahía Blanca: Mauricio Macri, 39,1%; Carlos Menem, 6,5%; Eduardo Duhalde, 3,3%; Felipe Solá, 2,7%.

Efecto publicitario

El 19,4% de los encuestados en toda la provincia dijo que la publicidad electoral que más recordaba de la reciente campaña fue la de Francisco De Narváez; el 11,5%, la de Néstor Kirchner, y el 4%, la del Pro de la Capital Federal.

No obstante, casi el 50% dijo que ya no retenía en la memoria los spots y consignas proselitistas.

Cuando las respuestas a la misma pregunta partieron del ámbito de la Sexta Sección, la de De Narváez la recordaba el 21,6%; la de Kirchner, el 8,2%, mientras que el 52,5% consideró que ya las había olvidado.

En Bahía Blanca, los números fueron muy parecidos, ya que el 21,3% recordó a la de De Narváez; el 7,7%, la de Kirchner, y el 54,4% no retenía imágenes publicitarias de campaña.

Partidos, algo difícil de digerir

Otro de los aspectos sondeados se orientó a detectar la simpatía ciudadana con los partidos y el resultado, en términos generales, indica que las formaciones políticas estructuradas siguen teniendo un fuerte rechazo por parte de la gente.

En el segmento del relevamiento que abarcó a toda la provincia, el 40,9% dijo que no simpatizaba con ninguno; el 23,8%, con el Partido Justicialista; el 9,9%, con la Unión Cívica Radical; el 5,8 %, con el Frente Para la Victoria; el 3,7%, con Unión Pro; el 3,1%, con la Coalición Cívica, y el 2,4%, con el Pro de Mauricio Macri.

Cuando la misma pregunta fue llevada a la Sexta Sección, se produjo una variación, ya que, si bien el 36,6% sostuvo no simpatizar con ninguno, la primera formación aceptada fue la UCR, con 17,3%, seguida por el PJ, 14,7%; la CC, 6,5%; el Pro de Macri, 4,4%; el Frente Para la Victoria, 3,6%, y la Unión Pro, 2,6%.

También el radicalismo es el partido político más aceptado cuando el interrogante se circunscribió a la ciudad de Bahía Blanca, ya que aquí, el 41,5% dijo no aceptar a ninguno; el 19% simpatizó con la UCR; el 16,7%, con el PJ; el 4,4%, con el Pro; el 3,5%, con el Frente Para la Victoria; el 3,3%, con la CC, y el 2,1%, con Unión Pro.

Los problemas cotidianos

El sondeo de Isonomía se ocupa de relevar la creencia de la gente respecto de cuáles son los principales problemas que se perciben como entorpecedores de un devenir social

más tranquilo, organizado y pacífico.

En esta cuestión, los problemas relacionados con la inseguridad ocuparon, ampliamente separados del resto, los primeros lugares, tanto en los resultados a nivel provincial y regional como de la ciudad de Bahía Blanca.

En el conjunto provincial, el 56,5% dijo que ese es el principal problema, seguido por la desocupación, 10,6%; la pobreza, 5,5%; la salud, 4,7%; la educación, 2,9%, la corrupción, 2,4%; la mala gestión de los administradores públicos, 2,2%; la drogadicción y el alcoholismo 1,8%.

En el desglose donde se analizó la sexta sección, la inseguridad es el mayor problema para el 50% de los consultados y luego aparecen: la desocupación, 8,3%; la pobreza, 4,3%, la educación, 3,4%, la salud, 2,7%; la mala gestión de los administradores públicos, 2,3%; la corrupción, 0,9%, y la drogadicción y el alcoholismo, también con el 0,9%.

Finalmente, en Bahía Blanca, el 51% de la gente consideró que la inseguridad es el problema apremiante; la desocupación fue mencionada por el 10%, siguiendo la educación, 5,7%; la pobreza, 3,9%; la salud, 3,1%, la mala gestión de los administradores públicos, 2,9%; la drogadicción y el alcoholismo, 1,7%, y la corrupción, 0,6%.

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