Jujuy y la "nueva cara del medioambiente"

Jujuy y la "nueva cara del medioambiente"
Con motivo de conmemorarse hoy el Día Mundial del Medio Ambiente, la Secretaría de de Gestión Ambiental de la Provincia destacó que "Jujuy ha sido privilegiada con su excepcional riqueza natural plena del contraste que representan sus cuatro ecoregiones", y aclaró que "no escapa de la realidad medioambiental mundial, pero adhiere a la nueva cara del verdadero concepto de medio ambiente".
"Si a esto le sumamos –se dijo en un comunicado oficial- que la UNESCO ha dado un reconocimiento especial a la provincia plasmados en la Quebrada de Humahuaca como Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad, La Reserva de Biosfera de las Yungas y La Reserva de Biosfera de la Lagunas de Pozuelos, fundamentado en su gran biodiversidad biológica, cultural y natural, genera en consecuencia, compromisos de protección especifica que deben estar acorde a los compromisos internacionales y adecuado a los términos provinciales.

Jujuy es una provincia única en materia ambiental que requiere la atención y responsabilidad de toda la comunidad jujeña y las acciones que podamos iniciar por mínima que sea desde nuestro lugar para el cuidado del medio ambiente, seguramente será un aporte valioso, que se sumara a la causa mundial"

Por otra parte, se informó que no debe "escapar a nuestra reflexión, que en la base de los problemas ambientales esta la conducta humana pero que en las diversas herramientas de solución posibles también está inmersa, la voluntad del ser humano"

Un poco de historia

Desde 1972, el 5 de junio de cada año según lo establecido por la Asamblea General de Naciones Unidas se celebra en mas 100 países el Día Mundial del Medio Ambiente. A partir de esta declaración, el objetivo de Naciones Unidas fue tratar de que esta celebración funcione como un instrumento clave para lograr la sensibilización de la opinión mundial en relación a la problemática medioambiental, tratando de motorizar a todos los habitantes de la Tierra para que se transformen en protagonistas principales del desarrollo sustentable y equitativo y poder alcanzar de esta manera un cambio de actitud hacia temas ambientales.

Sin embargo desde aquel año, si bien se han realizado muchos esfuerzos en este sentido, indudablemente se ha hecho mucho menos de lo que sería necesario hacer y no hay duda que esta celebración nos encuentra hoy en un contexto verdaderamente de responsabilidad ciudadana mundial.

En efecto, la superpoblación, la desaparición de miles de especies vivientes en un período relativamente breve de tiempo, la contaminación, la desertificación y el agotamiento, alteración y contaminación de los recursos hídricos, el cambio climático y el calentamiento global que puede transformarse en pocos años en un proceso incontrolable e irreversible, la desaparición de bosques, montes y selvas en todo el planeta, la desaparición a muy corto plazo de las grandes masas de hielo polares y el aumento del nivel de los mares, la violenta alteración de todos los ecosistemas terrestres y marinos a nivel planetario, hacen pensar que, si no revertimos rápidamente todo este proceso, difícilmente podamos revertirlo en un futuro.

Tal vez ocurre que ese dilema no puede ser solucionado con nuevas tecnologías, por lo que no se trata de un problema técnico. Es necesario comprender que lo que está en juego no es una actividad humana específica, un tipo de emisión o una planta de tratamiento, sino un concepto de vida. Es vital incorporar valores capaces de suscitar comportamientos que promuevan una relación armónica con la naturaleza y una base para la vida de las futuras generaciones.

Entre los mayores riesgos que comprometen seriamente la calidad ambiental, posiblemente no haya, en el presente, otra más importante que el que se desprende de nuestra concepción de la naturaleza. En nuestra concepción moderna, la naturaleza se ve reducida exclusivamente a objeto de explotación y dominio.

Problemas actuales

Bajo esta premisa uno de los problemas que enfrenta la sociedad en general, es la disociación de los aspectos sociales de los medioambientales. Esto genera un espacio entre estas dos aristas, que sin lugar a dudas, la sociedad no asimila y la educación ambiental, es en esencia el eje de resolución de este problema. Pero lograr este cambio es un desafío para todos los educadores ambientales si tenemos en cuenta que arrastramos desde siempre esta concepción.

El medio ambiente como tal, es un concepto complejo que involucra una interrelación biológica y social y precisamente sobre este punto no se habla de una interacción hombre-naturaleza sino la sociedad con la misma. El hombre ni mucho menos la humanidad, impacta sobre la naturaleza sino que son las sociedades, con sus particularidades y sus formas de relación con los sistemas naturales.

Todos los aspectos que hacen a una sociedad, como los sistemas económicos, organización social, nivel educativo, religión, son variables que van modelando en el tiempo las relaciones naturaleza-sociedad. De lo antedicho, surge la trascendencia y urgencia de la educación ambiental en la formación de ciudadanos conscientes; con sentido crítico, capaces de tomar decisiones sobre sí mismos y sobre los intereses de su comunidad.-

Comentá la nota