El juicio oral de la «megacausa» se realizará a mediados de año

Involucra a 25 represores, entre ellos al ex agente de inteligencia Raúl Guglielminetti y a los ocho militares que actuaron en La Escuelita.
La reciente condena a ocho represores por delitos de lesa humanidad cometidos en Neuquén quebró 24 años de impunidad desde que se iniciaron las causas en 1984 en la Justicia Federal, en tanto que se estima que a mediados de este año serán juzgados en una «megacausa» otros 25 represores.

Los procesamientos y prisiones preventivas dictadas por el Juzgado Federal de Neuquén fueron confirmados por la Cámara Federal de General Roca e involucran a los ocho represores condenados recientemente y entre otros al ex agente de inteligencia Raúl Guglielminetti, quien permanece detenido en una unidad penal de Buenos Aires por otras causas vinculadas con su actuación en el Batallón de Inteligencia 601.

El resto de los imputados son los militares retirados José Ricardo Luera, Roberto Maier, Héctor José Gagliardi, Gustavo Vitón, Jorge Osvaldo Gaetani, Enrique Charles Casagrande, Máximo Ubaldo Maldonado y Serapio del Carmen Barros.

También están acusados el ex gendarme Emilio Jorge Sacchitelli y los ex policías de Río Negro Antonio Camarelli, Miguel Ángel Quiñónez, Jerónimo Huircain, Oscar Ignacio del Magro, Julio Héctor Villalobo, Saturnino Martínez y Desiderio Penchulef.

El 18 de diciembre pasado el Tribunal Oral Federal de Neuquén llegó a un veredicto por unanimidad después de cuatro meses de audiencias, más de 120 testigos y jornadas agotadoras.

En su transcurso, las víctimas del Centro Clandestino de Detención La Escuelita de Neuquén revivieron el horror, relataron en detalle los secuestros, torturas y consecuencias que padecieron durante la dictadura.

El Tribunal, presidido por Orlando Coscia e integrado por Eugenio Krom y Oscar Albrieu, por unanimidad condenó a los represores -entre ellos un general y dos coroneles retirados- a penas de entre 25 a 7 años de prisión.

Todos los condenados fueron hallados culpables de integrar una asociación ilícita para cometer delitos de «lesa humanidad» y en consecuencia de carácter imprescriptibles.

Los casos juzgados fueron de 17 víctimas, entre ellos el del joven estudiante Oscar Alfredo Ragni, quien permanece desaparecido.

El general retirado Enrique Braulio Olea, ex jefe del batallón militar donde funcionó La Escuelita, fue condenado a 25 años de prisión como también los ex jefes de inteligencia de esa unidad militar, Mario Alberto Gómez Arenas y del Comando de la Sexta Brigada Oscar Reinhold.

El ex jefe de Personal del Comando de Brigada, Luis Alberto Farías Barrera, fue condenado a 22 años de prisión; los ex oficiales de inteligencia del Ejército Jorge Molina Escurra y Adolfo San Martín a 21 años; el ex médico militar Hilarión de la Pas Sosa a 20 años y el ex suboficial de inteligencia Francisco Oviedo a 7 años.

Cárcel común

Los jueces dispusieron que todos los condenados permanezcan alojados en la Unidad 5 del Servicio Penitenciario Federal de General Roca, en Río Negro, teniendo en cuenta que todos ellos están procesados por delitos similares en la «megacausa» en la que serán juzgados 25 represores que actuaron en las provincias de Río Negro y Neuquén a partir del 24 de marzo de 1976.

Los organismos de derechos humanos de Neuquén, querellantes en el juicio coincidieron en sostener -con algunas variantes- que la condena a los primeros ocho represores «fue histórica» y un «avance» después de 33 años de ocurridos los hechos, y marchas y contramarchas -leyes de impunidad mediante- a las que estuvieron sujetas las causas en los últimos 24 años.

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