Juicio a Miguel: otro largo debate con pocos avances en la discusión sobre su patrimonio

Continúa la controversia pericial por el movimiento de dinero del ex intendente en sus años a cargo de la Municipalidad.
Cuando parecía que para la hora de los alegatos faltaba cada vez menos, otro largo debate con pocos resultados condenó al juicio contra el ex intendente Abel Miguel a continuar por lo menos dos audiencias más.

Es que de los ocho puntos que prometió tratar Héctor Miguel Mooney como perito de parte para justificar el movimiento patrimonial de Miguel, sólo avanzó en dos. Uno, referido al uso de miles de dólares en 1994, ocupó parte de la audiencia del pasado 21 de septiembre y casi la mitad de la realizada ayer en Tribunales.

Cabe recordar que Moo-ney intenta explicar presuntos errores en el estudio que hicieron los peritos oficiales Héctor Bentorino y Pablo Andrés Bolognesi para detectar un "acumulado no justificado" de más de 200 mil pesos/ dólares en el período 1994-1998.

Según Bentorino, el dinero egresado supera al ingresado por 363 mil pesos, mientras que para Bolognesi esa diferencia alcanza 245 mil pesos.

Para explicarle al Tribunal que ese número no se corresponde con la realidad, Mooney eligió ocho "eventos contables" que, sostiene, no fueron computados como debía por los otros dos especialistas.

Comenzó con el uso de 158 mil dólares en 1994. Para el contador de parte, fueron usados para la compra de un campo, mientras que para Bentorino no hay pruebas que lo acrediten.

Durante horas, ambos especialistas dieron argumentos cruzados en una discusión que incluyó debates sobre la metodología de la contabilidad y tuvo picos de tensión. Lo cierto es que hasta uno de los miembros del Tribunal advirtió en más de un momento que le era difícil seguir la controversia.

De los jueces se notó una genuina búsqueda por seguir cada paso de una progresión técnica de los tres especialistas. De los peritos oficiales volvió a surgir una elíptica crítica por no haber tenido algunos documentos con los que sí contó Mooney.

Una vez saldado ese debate, comenzaron a analizar la transacción de un automóvil en 1994. De acuerdo con el perito de parte, la adquisición que hizo Miguel de un Peugeot 405 fue computada dos veces por error. Así, sostuvo, se justificarían alrededor de 23 mil pesos -el valor del auto- del desfasaje de ese año.

Los otros dos peritos dijeron que no tener pruebas de ello, por lo que el Tribunal pidió al particular damnificado y a la Fiscalía que solicitaran ante la AFIP la documentación necesaria para evacuar dudas.

Este trámite, que llevaría algún tiempo, motivó a los jueces a dar por terminada la audiencia de ayer y pasar a cuarto intermedio hasta el miércoles próximo, a las 9.30, cuando se continuará con el juicio al ex intendente municipal.

Fuerte polémica

En el medio de uno de los tantos acalorados debates, el contador Héctor Bentorino pidió al Tribunal no sentarse más al lado de Abel Miguel ya que dijo haberlo escuchado decir "los dos están comprados", en una supuesta referencia a los dos peritos oficiales.

El murmullo en la sala se descontroló y Darío De Ciervo, abogado del ex intendente, alcanzó a decir que Miguel había aludido a una compra, pero de dólares -que era, de hecho, lo que se discutía en ese momento-. La presidenta del Tribunal, Karina Piegari, llamó al orden y dijo que ella había alcanzado a leer los labios de Miguel, aunque no aclaró cuál de las dos versiones -la de Bentorino o la de De Ciervo- era cierta. El contador oficial se mudó de lugar y el debate prosiguió.

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