Juguetes capitalistas a precios bolivarianos

El gobierno de Caracas invirtió 1,4 millones de dólares en Barbies, Fisher Price y otros productos made in China. Los vende con descuentos de hasta el 70% a los niños venezolanos. Busca bajar los precios para las Fiestas.
La Navidad no suele ser época de ofertas. Mucho menos si los descuentos suman hasta el 70% y alcanzan a objetos estrella del deseo infantil, como las muñecas Barbie o los productos de la línea Fisher Price. No se trata de un regalo adelantado de Papa Noel, sino de los precios que los venezolanos pueden encontrar en la primera Feria Socialista de Juguetes, montada por el presidente Hugo Chávez para luchar contra "la especulación capitalista". El gobierno invirtió 1,4 millones de dólares en adquirir 124.000 juguetes de fabricación china, y prometió una nueva edición el año que viene con productos nacionales. "La feria ha sido un éxito", dijo el presidente de Suministros Industriales Venezolanos, Simón Daoud El Sadán, que confirmó la presencia de 2.500 personas por día, que abarrotan las salas donde se encuentran las góndolas bolivarianas.

"Los precios bajos se consiguen en parte porque se ahorra el pago de los vendedores, ya que son funcionarios públicos los que están colaborando en la actividad", explicó Daoud. La afluencia de público ha sido masiva en los dos predios montados en Caracas, tanta que el gobierno se vio obligado a adelantar del 22 al 15 de diciembre el cierre de la feria.

"Cada persona se lleva de cinco a diez juguetes, gracias a los bajos precios", dijo el ministro de Comercio, Eduardo Samán. "Y esto es posible sólo en la revolución, con un gobierno que se preocupa por los niños. En la feria los juguetes se está vendiendo a casi a un tercio de los precios que se encuentran en el mercado especulativo y la gente está muy satisfecha. Incluso apenas llega el camión con los juguetes se agotan inmediatamente", destacó Samán.

El gobierno de Chávez está convencido de que los altos precios de los regalos de Navidad son obra de "veinte empresas importadoras" que pretenden ganancias de "hasta el 400%"; por eso decidió utilizar dinero público para "controlar y bajar los precios". Para Samán, "las ganancias de las jugueterías no deben pasar del 25%, y más de eso es especulativo".

Los descuentos no pasaron inadvertidos entre los venezolanos, que colapsaron los dos centros montados en barrios populares de la capital. Los medios privados, en su mayoría opositores, reprodujeron las miles de personas que esperaban al mediodía la apertura de la feria, mientras denunciaban que en el interior "militares, funcionarios y amigos del gobierno" hacían sus compras con total tranquilidad. "Este carrito no lo dejes fuera, sepáramelo que es para mi hijo", citó la cadena británica BBC a una de las vendedoras, mientras un militar decía a su celular: "Mi comandante, todavía no han llegado los helicópteros, pero ya encontré bicicletitas para nena".

Para el año que viene, el Ejecutivo prometió incluir productos nacionales que serán vendidos "por debajo del precio de costo". "La idea –dijo Samán– es ofrecer los internacionales un poco más caro y, con esa diferencia, subsidiar a los de producción nacional". En todo caso, la Navidad bolivariana viene con descuento.

Superministros sin supersalarios

Ocho meses después de criticar los "super salarios" de los altos funcionarios de su gobierno, el presidente Hugo Chávez logró que la Asamblea Nacional ponga un límite de "hasta 15 salarios mínimos", equivalentes a unos 6.700 dólares, a todos los sueldos del Estado. La ley es una respuesta a la baja de ingresos derivada de la caída de los precios internacionales del crudo, principal fuente de financiamiento de Venezuela. Chávez reveló durante las discusiones de la norma que ganaba 2.300 dólares por mes, mientras que el presidente de la petrolera estatal PDVSA, Rafael Ramírez, percibía 28 mil dólares.

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