Jugó para campeón.

ARSENAL 4 - LANUS 1: Arsenal regaló una producción futbolística excelente y apabulló a un Lanús que, mansito, entregó la punta.
Me parece que el Grana no sale campeón, porque el Arse lo cagó", cantaban por Sarandí. Pero Arsenal hizo algo muy diferente: bailó, con todas las notas y todos los ritmos, al ex puntero. Por consecuencia, lo otro... Contra un equipo que juega para campeón no hay nada que hacer, es lo que habrán pensado los jugadores, el técnico y los hinchas de Lanús. Porque se dejaron bailar mansitos, se entregaron sin atenuantes a una superioridad evidente desde los treinta segundos.

Los preconceptos no suelen ser buenos. Al ver la formación que plantaba Burruchaga, salía sola la pregunta con tono de sorpresa: "¿Leguizamón en el banco? ¿No juega el diferente?". No sólo que no jugó (al menos de entrada, porque después fue decisivo en el cuarto gol), sino que nadie lo extrañó. ¿Habrá pensado lo mismo Zubeldía? Si Carrera es el segundo delantero, ¿de qué me voy a preocupar? De muchas cosas...

Fundamentalmente el técnico de Lanús se tiene que preocupar por su nula reacción. Sus cambios fueron cambios de figuritas, puesto por puesto. Como si se preocupara más por mantener la elegancia y no se animara a arremangarse, ensuciarse y arriesgarse a una goleada histórica a cambio de pelear algo más el resultado del partido. Los jugadores caen en la misma bolsa: el orgullo de Sand, el gol de Velázquez, los intentos de Valeri y hasta acá llegamos. Y sin individualidades, no hubo equipo. Y es grave que le suceda a Lanús en estos momentos decisivos. Ya le venía pasando, hace unos partidos que no es el mismo equipo que su técnico cree.

Arsenal fue todo lo contrario. Un ejemplo de creer en lo que se hace, en la forma de jugar, en la solidaridad de todos. ¿Tendrá que ver con la presión? ¿Por qué los de celeste y rojo volaban y los de granate no daban dos pases seguidos? ¿Porque los tres puntos a Arsenal le cambiaban poco y nada y para Lanús eran la vida en la punta? No se puede sospechar de tanta fragilidad en el hasta anoche líder, ¿no?

Entonces las razones hay que buscarlas en la forma de tratar la pelota, en la manera de ocupar los espacios y en el despliegue general de Arsenal. Porque Carrera y Poggi fueron wines, porque Pellerano se pareció al mejor Redondo (y encima con gol) porque Marcone fue un socio de lujo, porque Matos supo jugar de espaldas, de frente y de costado, porque Sena fue capaz de quedar cara a cara con Bossio y también salvar un gol detrás de Campestrini. Si el campeonato fuera largo, se podría especular con la atropellada de Arsenal. Porque jugó para campeón. ¿Lanús? No sabe, no contesta y habrá que ver cómo queda después de este baile.

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