Jugada de riesgo

Celso Jaque hizo finalmente lo que planeaba desde hace meses y Carlos Ciurca le había pedido una y otra vez. Sólo esperó que los medios dejaran de hablar de los cambios y se decidió a anunciarlos.
Todos a su alrededor creían que iba a ocurrir en la última semana de 2009. Pero lo cierto es que los mismos colaboradores hace un año también esperaban que echara a la directora general de Escuela, Iris Lima, y al ministro de Producción, Guillermo Migliozzi, pero, en cambio, los sostuvo hasta que el peronismo mendocino sufrió la peor derrota de su historia.

Jaque le dio ayer el gusto a Ciurca, y también un premio, al sacarlo de Seguridad. El ministro ambiciona candidatearse en 2011, aunque aún no se sabe si intentará suceder a Rubén Miranda como intendente de Las Heras o al propio Gobernador. En el gabinete creen que es el mejor, sino el único, candidato que puede aportar el Ejecutivo al peronismo para intentar retener el poder en Mendoza ante la oleada cobista.

¿Por qué Ciurca quería salir del lugar desde el que se proyectó a nivel provincial? Por cierto desgaste pero también por miedo a que un caso de inseguridad con fuerte repercusión lo expulse del puesto y le arruine el futuro que imagina para él. Hasta ahora, cada crimen que amenazó con opacar su gestión terminó resuelto y sin consecuencias políticas para el lasherino, pero esa suerte puede acabarse. Igual, el pase resulta raro porque el Ministerio de Desarrollo Humano (o Social, como se llamaba antes), hasta ahora, no se ha mostrado como una plataforma de una candidatura en ninguno de los últimos gobiernos.

Pero el mayor riesgo, con esta jugada, lo ha tomado Jaque. El hombre que convirtió a la seguridad en una pesada mochila, que cargará hasta que termine su mandato por una promesa electoral sin sustento, había encontrado en Ciurca al ministro ideal. Con muñeca política y mucha movilidad, supo calmar las críticas y mostrar en acción a un ministerio siempre cuestionado.

Por eso, la decisión de sacarlo puede resultar muy peligrosa, tanto como cuando Julio Cobos candidateó a Alfredo Cornejo al Congreso y en su lugar puso a un inexperto Osvaldo Tello, que tuvo que cambiar a los tres meses, y luego a Miguel Bondino, que resistió un año y medio a duras penas y fue remplazado por... Cornejo.

Comentá la nota