Jugada del oficialismo para avalar el escándalo de la fe de erratas

Se negó a acordar una solución. La oposición insiste en la invalidez de la norma.
El bloque de senadores oficialistas mantuvo su postura de no aceptar medidas correctivas ante las polémicas modificaciones de dos artículos de la ley de medios, sancionada en la Cámara alta el 10 de octubre. Fue en una reunión de Labor Parlamentaria, en la que la oposición insistió con el cuestionamiento de la validez del texto publicado en el Boletín Oficial con la escandalosa fe de erratas. Y ante las diferencias insalvables, que el vicepresidente Julio Cobos se abstuvo de zanjar, el tema será dirimido en la sesión de esta tarde, donde el kirchnerismo podría imponer sus votos para mantener todo como está.

La "fe de erratas" que corrigió los artículos 95 y 124, que remitían a otros en forma equivocada, llegó al Senado en pleno debate de la ley desde la Cámara de Diputados, que había votado de apuro un texto plagado de errores. Ayer, Miguel Pichetto -jefe de bloque kirchnerista- insistió en que se trató de un procedimiento "habitual y legal" y propuso dirimirlo en el recinto, para hacer pesar su mayoría.

Por momentos, el clima de la reunión de jefes de bloque se puso tenso. El juecista Carlos Rossi, la peronista disidente Sonia Escudero, María Eugenia Estenssoro (Coalición Cívica) y Samuel Cabanchik (Probafe) plantearon los reclamos más fuertes. Pichetto levantó la voz para salir al cruce de Cabanchik, que insistió con su proyecto de exigir al Poder Ejecutivo que vuelva a promulgar la ley tal como fue sancionada en el Senado. "Ustedes quieren frenar y modificar la ley, no lo vamos a hacer", aseguró el senador K. "Lo que queremos es que no nos pasen por encima", terció el jefe radical, Ernesto Sanz.

Fuentes de diversos bloques coincidieron en que Cobos, como titular del Senado, se limitó a plantear la controversia. "Habló muy poco: dijo que le habían acercado dos alternativas para resolver el problema y no mucho más", contaron. Se refería a la posibilidad de exigir una ley correctiva -que debería hacer pasar de nuevo el tema por las dos cámaras- o a una resolución del Senado dando cuenta de la fe de erratas. Cabanchik presentó la tercera vía, que sería defendida hoy por buena parte de la oposición.

Pichetto hizo referencia a que el texto que pasó al Ejecutivo tenía la firma de Cobos y se hizo un silencio. Sobre el final, el vicepresidente pidió la palabra para aclarar que "no tenía ningún conocimiento" de las modificaciones.

Las miradas recayeron en Juan Estrada, el secretario parlamentario, ligado al oficialismo. Sería el responsable de no haber informado al vicepresidente ni a los jefes de las bancadas opositoras sobre el ingreso de la fe de erratas y de no haberlo puesto a consideración del cuerpo. Estrada estaba ayer en la reunión y pasó un momento incómodo cuando los opositores lo acorralaron a preguntas. "Esto no es un interrogatorio", interrumpió Pichetto, quien dio a entender que el oficialismo lo sostiene.

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