El juez tiene tres días para decidir

Al juez federal Conrado Bergesio le quedan tres días hábiles para cumplir, antes de la feria judicial, con la orden que le dio la Cámara Federal de San Martín en la causa que busca determinar la identidad de los hijos adoptados por Ernestina Herrera de Noble en 1976. El fallo del tribunal de alzada fue claro: "Realizar la toma de muestras de ADN en forma inmediata y sin más dilaciones". Si los abogados de la dueña de Clarín no apelan la resolución, el magistrado no tendrá más argumentos para seguir demorando la medida "básica, esencial e impostergable", tal como la definieron los camaristas.
El fallo de la Sala II de la Cámara de San Martín avanza en el primer paso de la cadena de acciones que deben llevarse a cabo para saber si Marcela y Felipe Noble Herrera son hijos de desaparecidos, como se sospecha. Esto es, tomar las muestras de ADN de los jóvenes para luego cotejarla con la de los familiares. Si bien la resolución no explicita la manera en que debe obtenerse el material genético, en sus fundamentos los jueces hacen alusión al fallo "Prieto" de la Corte Suprema. Es decir que, si Marcela y Felipe no ceden voluntariamente una gota de su sangre, el juez está habilitado para tomar el ADN de alguno de sus objetos personales a través de un allanamiento.

Al mismo tiempo que la Cámara le dio la orden a Bergesio para que acelere la investigación, los abogados de los hijos adoptivos de Ernestina plantearon la inconstitucionalidad de las tres leyes vinculadas con la identidad de los niños apropiados que hace dos meses aprobó el Congreso Nacional, entre ellas la que regula la recolección de ADN por métodos no invasivos.

Durante los últimos seis años, Marcela y Felipe ofrecieron realizarse análisis de manera restringida y fuera de lo que establece la Ley del Banco de Datos Genéticos. Condicionan la toma de la muestra a que sólo se cruce con dos familias de desaparecidos, y no con todas las que están registradas en el banco como se hace en el ciento por ciento de las causas. También se niegan a que los estudios se realicen en el Hospital Durand como dice la ley y piden que se hagan en el Cuerpo Médico Forense, que, como no tiene las herramientas técnicas para hacer ese tipo de cruces, lo terceriza a clínicas privadas.

Las Abuelas se oponen a ambas restricciones. "Convalidaría un método selectivo y especial para familias con poder y dinero", señaló Pablo Llonto, abogado querellante. Para avanzar es necesario que el juez, que heredó el expediente hace siete años, cumpla la orden de la cámara.

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