El juez que reemplaza a Sarmiento tampoco es permeable al poder K

A partir de mañana quedará a cargo de la causa del BCRA. Nunca fue ascendido por el kirchnerismo.
"Ahora pasa todo a mi colega Marinelli. Simplemente queda lo que sería un traslado a las partes de los fundamentos de la apelación, yo creo que para el miércoles estará en la Cámara para resolver. Ojalá todo se resuelva en el Congreso y no en la Justicia, sería lo ideal."

En el último reportaje que concedió la jueza María José Sarmiento antes de irse de vacaciones le pasó la posta de sus agitados primeros 15 días de 2010 a su colega Ernesto Marinelli. Según varios camaristas del fuero en lo Contencioso Administrativo, Marinelli es el juez "más sólido técnicamente". Sin embargo, hay simpatías que le son esquivas.

Marinelli juró como juez el 26 de octubre de 1993, durante el primer gobierno de Carlos Menem. Sin embargo, desde ese día no volvieron a cruzar palabra. Las razones de esa desavenencia son un secreto bien guardado en Tribunales.

El nuevo juez del caso BCRA es un taurino de 52 años. Como Sarmiento, también egresó de la Universidad Católica Argentina. Lo hizo el 11 de agosto de 1983, pero trabajaba en la Justicia desde 1979, cuando con apenas 22 años ingresó como "auxiliar de séptima" de la Sala Primera de la Cámara en lo Civil y Comercial Federal

Postergado. Marinelli lleva al menos ocho años aspirando a un cargo de camarista. En el concurso 39º del Consejo de la Magistratura, resultó primero en una terna. Pero en 2007 Néstor Kirchner terminó designando a Jorge Alemany.

Insistió tiempo después en otro concurso, pero sacó 20 puntos sobre 100 en el examen de oposición y quedó último. Marinelli objetó la corrección de las evaluaciones y obtuvo una medida cautelar. El Gobierno apeló ante la Corte y finalmente fue nombrado Guillermo Treacy. Allí quedó claro que Marinelli no pertenecía al grupo cercano a los operadores K en la Justicia.

Enemigos y polémica. Marinelli salió airoso de un pedido de juicio político presentado por el diputado Carlos Kunkel porque supuestamente había beneficiado al ex empresario kirchnerista Sergio Taselli. Durante la feria judicial de invierno de 2004, Marinelli hizo lugar a una medida cautelar a favor del empresario que operaba el Ferrocarril San Martín, que, según Kunkel, de ese modo permitió a Taselli cobrar $ 5 millones en subsidios cuando tenía un pie afuera de la concesión ferroviaria. El 2 de julio del año pasado el Consejo desestimó las denuncias. Miguel Angel Pichetto también había pedido su juicio político a finales de los 90 porque suspendió tres DNU de Menem para la privatización de los aeropuertos. Para cuando el juicio político fue desestimado, la Corte de la mayoría automática ya había despejado los obstáculos para privatizar las aeroestaciones.

Por lo demás, Marinelli dictó fallos controvertidos: suspendió los relativamente recientes tarifazos del gas y la electricidad, defendió la autonomía universitaria con un fallo que se estudia en la Facultad de Derecho, impuso una multa diaria de 10 mil pesos a Trenes de Buenos Aires (TBA) por el estado del ramal Once-Moreno de la línea Sarmiento, e hizo lugar a un amparo presentado por el ex camarista de Casación Alfredo Bisordi, visceralmente enfrentado al kirchnerismo. Sin embargo, Marinelli fue el juez que en 1998 le prohibió a Menem demoler la ESMA. El riojano intentaba arrasar el edificio e instalar allí un espacio verde, pero el juez aceptó el reclamo de dos madres de Plaza de Mayo.

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