Juez ratificó que será candidato a gobernador en 2011.

Insiste en que quebró el bipartidismo y que el conflicto de la Capital lo privó de ganar por más. Insiste en que va a pelear por la Casa de Tejas. No habla de estrategia ni de aliados.
Los resultados del domingo mostraron al Frente Cívico como primera fuerza, pero lejos estuvieron de plantar a Luis Juez como casi gobernador por anticipado. Igual, Juez valoriza estar por encima del PJ y la UCR y descree de la recuperación de este último partido. Aún así, prefiere por ahora no hablar sobre cómo encarará en 2011 su segundo intento por la Gobernación.

–No haber ganado por la diferencia que esperaba ¿pone en compás de espera su candidatura a gobernador?

–No, pero seamos justos a la hora de evaluar. Resulta que (Carlos) Reutemann amagaba ganar por 25 puntos, gana sólo por uno y es presidenciable; nosotros ganamos por cinco y tenemos que salir a dar explicaciones. En seis años hemos pasado de ser un partido departamental a ser hoy la primera fuerza de la provincia, y ese es un dato incontrastable de la realidad. Cualquier objetivo político que uno se plantee, siempre es más fácil hacerlo desde el triunfo. Nosotros ganamos y lo hicimos por un margen importante dentro de los guarismos exiguos que se dieron esta vez en el país.

–Una cosa es la foto y otra el proceso. En 2005 Unión por Córdoba le ganó por 13 puntos al Frente Cívico, pero la lectura unánime destacó la fortaleza de Juez en la Capital. Ahora usted ganó, pero asoma la UCR recuperada...

–¿Pero cuánto sacó el radicalismo en 2007 y cuánto ahora? Sacaron el 23 y ahora el 26 por ciento, con la mejor lista posible, con el contexto nacional de la muerte de Alfonsín... con todo eso, sacaron tres puntos más.

–Recuperan estructura en el interior y votos que se les habían ido con usted.

– Nosotros también tenemos ahora una estructura política y de fiscalización en el interior que antes no teníamos. Sin la contingencia, inteligentemente urdida por el kirchnerismo en la Capital con el conflicto municipal, a esta elección la ganábamos por 10 o 12 puntos. Sacando ese elemento externo, igual enfrentamos a la UCR y el PJ que con todos los recursos salieron segundo y tercero.

–Ahora que se reposicionó, nadie imagina a la UCR sentándose a discutir una alianza con el Frente Cívico.

–No es un problema nuestro. Nosotros ganamos. Probablemente Mestre quiera ser intendente de Córdoba, pero hoy está en la Capital 22 puntos abajo nuestro. Nosotros vinimos a romper el bipartidismo y no les vamos a ceder a la evaluación de los comunicadores lo que ya les ganamos en las urnas a la UCR y el PJ. Algunos análisis hacen lo imposible para esconder la derrota catastrófica de un Schiaretti totalmente deslegitimado, que quedó peor parado que en 2007, porque ahora que le pudimos fiscalizar la elección, se la ganamos. Le ganamos al Gobierno nacional y también al intendente de Córdoba, que fue quien más daño nos hizo en la campaña, pero en la ciudad que gobierna no sacó más del dos o tres por ciento de los votos.

–Su pérdida de 12 puntos en Capital respecto a 2007 ¿los atribuye exclusivamente al conflicto municipal?

–Acá hubo clara intencionalidad política al generar un conflicto de impredecibles consecuencias, cuya responsabilidad se intentó hacerla explotar en nuestro búnker de campaña. Esto alteró decididamente el curso de la campaña. Después el tiempo alcanzó a acomodarla pero podría habernos causado un daño irreparable. Nos lastimó, pero no nos mató.

–¿La gente "compró" el discurso de Giacomino o revisó y cambió la valoración que tenía sobre la gestión municipal que usted encabezó?

–El caos y la desesperación de un intendente por echarle la culpa a otro hizo que por momentos la gente se confundiera. Podría habernos ido peor. Sin embargo sacamos cerca del 40 por ciento de los votos en Capital, lo que no es poco. Pero... a ver, ¿alguien le preguntó a Mestre cómo se siente después de haber perdido? Nadie lo hizo, pese a que termina entrando al Senado con 70 centésimas arriba de Mondino...¡Y yo tengo que explicar mi triunfo! Es una locura.

–Al margen de Capital, en el interior usted casi no creció. Sumó el 22,5 por ciento, casi lo mismo que en 2007.

–Pero hoy tenemos estructura en todos los departamentos.

–No se tradujo en votos...

–Porque la realidad política y lo que estaba en juego en esta disputa era totalmente diferente a lo de 2007.

–¿Río Cuarto es ya un estigma para el Frente Cívico?

–En 2007 ahí perdimos por 30 puntos y ahora por nueve. Hemos recuperado 20 puntos, cuando antes perdimos por 30, llevando como vicegobernador a quien era intendente de Río Cuarto (Benigno Rins).

Incógnita

"Si al establishment le genera adrenalina no saber hoy quién va a gobernar Córdoba en 2011, nos parece maravilloso. Siempre me gustó correr de punto".

Autocrítica

"En diputados pusimos toda gente del Partido Nuevo, pero eso no se repetirá. Pagamos ese costo porque esta vez quería llegar con gente confiable a las bancas".

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