“Juez hoy es opositor a los Kirchner, pero no sé eso si alcanza para una alianza”

El presidente del bloque de senadores de la UCR en el Congreso afirmó a este medio que su visión sobre el ex intendente cordobés es nacional, y que ante una probable alianza para las elecciones legislativas del año entrante, sería el radicalismo local el que debería evaluar las coincidencias ideológicas y la conveniencia de tal pacto. También señaló el mendocino que su misión es consolidar la identidad del centenario partido, y para ello convocó a Cobos, Carrió y hasta a López Murphy a buscar coincidencias.
Ernesto Sanz, presidente del bloque de la Unión Cívica Radical en el Congreso, participó ayer en un acto partidario en Córdoba convocado por la Comisión de Mujeres de esa fuerza política y apoyado por el Comité Provincia.

El mendocino fue citado a esta Capital para hablar sobre el de-sempeño de la UCR en la Cámara baja del Poder Legislativo nacional y sobre las posibilidades electorales para el año entrante.

Llegó del aeropuerto acompañado por Mario Negri y María Teresa Morini, quien fuera subsecretaria de Derechos Humanos en la presidencia de Raúl Alfonsín, y antes del evento al cual asistieron también Oscar Aguad y Ramón Mestre, dialogó a solas con este medio.

El dirigente, que se ha convertido en una de las figuras políticas y mediáticas más importantes del centenario partido a raíz de sus intervenciones en el Senado y su papel en el armado de un frente contrario al gobierno nacional, habló sobre las posibilidades futuras del arco opositor en el país y en esta provincia.

En ese sentido, diferenció lo que serán las contiendas legislativas de 2009 y las presidenciales de 2011. "Son dos momentos bien distintos, pero naturalmente concatenados. El 2009 no nos exige tener acuerdos nacionales, sino que nos da la posibilidad y libertad de respetar las autonomías de cada distrito en su política de alianzas, que será una suerte de antecedente para ir generando un acuerdo mucho más fuerte en 2011, donde yo ahí sí me imagino una polarizacion entre el kirchnerismo y los sectores progresistas", afirmó.

Y a la pregunta sobre el alcance de lo que concibe como "progresismo", el mendocino añadió: "Hablo de progresismo y eso tiene límites. Hablo de la Coalición Cívica, del Partido Socialista y por qué no de Cobos. Pero lo de Cobos es un problema dentro de la UCR. Yo estoy a favor del regreso de todos los cobistas, pero hay que tomar en cuenta la propia situación del vicepresidente, porque aun es tal...".

Días atrás, este matutino publicó declaraciones de Oscar Aguad, jefe de la bancada de diputados nacionales del radicalismo, donde éste se mostraba abierto al diálogo con Felipe Solá, pero advertía que "hablar no implica acuerdo electoral". Sobre ello, Sanz dijo que "es posible dialogar y hasta tener posiciones legislativas conjuntas en ocasiones, pero no hay que olvidar que Solá es una escisión del peronismo pero es peronismo al fin".

Sin embargo, es de público dominio que Luis Juez, un dirigente peronista de pura cepa, hoy tiene aceitadas relaciones con Elisa Carrió y estaría forjando una alianza electoral para el año que viene con la UCR local. Al ser consultado sobre la "fiabilidad" política e ideológica del ex intendente capitalino, Sanz dejó libre albedrío a Córdoba. "Hay algo que hoy está unificando el pensamiento de Juez con la UCR de aquí y es su alineamiento opositor a Kirchner. Yo no sé si eso alcanza para construir una alternativa aquí. Por respeto a la autonomía de los radicales cordobeses, yo debo decir que son ellos los que tienen que definir si eso alcanza o no, o sea, si solamente la pertenencia a un espacio opositor K es suficiente para ir juntos".

Reconsultado acerca de su impresión sobre líder del Frente Cívico y Social, Sanz afirmo: "Comparto su posición opositora, pero yo sólo tengo una visión nacional como armado conjunto, y repito, es aquí donde una alianza debe ser evaluada".

Unidad del campo

"En el conflicto del campo, el gobierno rompió el vínculo de confianza y credibilidad con la sociedad. Entonces cualquier anuncio cae en saco roto, porque la gente ya no cree. La gente no sale con cacerolas, pero retira depósitos, no gasta por miedo a una debacle, no invierte y manda afuera sus ahorros", comenzó su análisis sobre la realidad económica Sanz.

"No puedo ser optimista", lanza el hombre cuando se le solicita su parecer sobre el futuro sector agropecuario cordobés y nacional. "Lo único que queda es que sean tan unidos como lo fueron por la 125, que peleen por una baja real de retenciones y por una legislación que solucione las deficiencias que hoy existen".

Seguidamente, el dirigente puso en tela de juicio las últimas medidas mentadas por el círculo presidencial. "Las retenciones, la estatización del sistema previsional privado y todo lo que propuso el Ejecutivo en los últimos meses son síntomas de desorientación. Cuando el mundo entero promueve al sector privado para evitar una crisis, aquí se echa mano para financiar al Estado. Pero no es justamente una vocación de superávit fiscal lo que mueve a Kirchner, sino que lo hacen a los fines de disciplinar gobernadores e intendentes, puesto que ese fue el sistema de poder que nocivamente han construido", enfatizó.

No obstante, el senador radical diferenció los anuncios "anticrisis" que ayer hizo Cristina Fernández de las anteriores disposiciones: “Las medidas de hoy (por ayer) van en otro sentido, inyectan dinero a la economía y me gustan más que las de la semana pasada. Hay que ver si ésto va a tener efectos prácticos, puesto que la plata sale ahora de ANSeS; no vaya a ser que todo contribuya al capitalismo de amigos que ha generado el matrimonio presidencial en su entorno”.

Para finalizar, hizo un pronóstico sobre el fin del sistema de acumulación política de Nestor Kirchner. "Esta fenomenal crisis que vivimos no tiene su origen sólo en el contexto internacional, sino que el gobierno viene coadyuvando a esto desde que empezó a salirse de un programa económico exitoso que comenzó en 2002 y acabó en 2005. La economía se fue centralizando en la figura de Néstor Kirchner, quien pretendió acumular no para realizar un plan ordenado, sino para acumular poder político y económico. Hoy sufrimos las consecuencias. Los argentinos ya comenzaron a ver el ocaso de esa forma de construcción política".

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