Juez, Mondino y Mestre no se comprometen a cumplir el mandato.

Pelearán en junio por una banca que podrían abandonar en 2011 para asumir otros cargos.
Luis Juez, Eduardo Mondino y Ramón Mestre, precandidatos a senador nacional por Córdoba, por el Frente Cívico, el PJ y la UCR, respectivamente, evadieron o directamente no respondieron a la invitación de firmar un compromiso público a favor del respeto de la voluntad popular.

Este diario invitó a los tres políticos a que asumieran en público el compromiso de que, en caso de que resulten elegidos senadores en los comicios del 28 de junio, completarán o intentarán completar el mandato de seis años para el cual se están postulando.

El planteo se hizo a partir del debate nacional que instaló el oficialismo sobre las denominadas candidaturas testimoniales, como podría ser la de Daniel Scioli, postulante a diputado nacional con la expresa aclaración de que no ocupará ese cargo porque seguirá siendo gobernador de la provincia de Buenos Aires.

Juez "fundamentó" su negativa a través de su vocero. Mandó a decir que no iba a responder a la invitación, porque todavía no es candidato. "Después de que se oficialice su candidatura, Juez hablará del tema", fue la respuesta formal.

Mondino usó una metodología similar a la de Juez. Mandó a decir a través de su vocero que debe esperar que se concrete la oficialización de la candidatura en el congreso provincial del PJ para recién evaluar si está dispuesto o no a firmar un compromiso que lo obligue a cumplir el mandato de seis años.

Mestre contestó que estaba dispuesto a comprometerse a cumplir con el mandato de seis años "porque desde el Congreso hay que cambiar las formas de gestionar de este país; no pueden seguir los superpoderes que avasallan el federalismo y las provincias". Sin embargo, a renglón seguido, aclaró: "Si en su momento la voluntad popular me legitima y me elige como intendente de la ciudad, para lo cual vengo trabajando desde hace muchos años, renunciaría al cargo en el Congreso".

Es que a casi nadie escapa que los tres dirigentes que competirán por un lugar en el Congreso de la Nación tienen en vista otros objetivos para sus carreras políticas, objetivos que les impedirían completar el mandato de seis años para los que, según la Constitución Nacional, el pueblo los elige.

Juez 2011. Juez ha blanqueado que quiere ganar la elección de senador para quedar como el político mejor posicionado cuando, en 2011, los cordobeses elijan al sucesor de Juan Schiaretti.

"Juez siempre dijo que para que el Frente Cívico gane la elección de gobernador en 2011, había que ganar la pelea previa, es decir, la legislativa nacional; y como él es el referente de este espacio, encabezará la lista de senadores, aunque su mandato lo complete el candidato suplente", explicó uno de los operadores del ex intendente de Córdoba.

Por este motivo, el juecismo está buscando de modo minucioso a quienes acompañarán al líder partidario en la lista, porque posiblemente serán los que cumplan lo que Juez no podrá si logra todos sus objetivos.

Mondino 2011. Mondino, el ahora ex defensor del Pueblo de la Nación, que ya recibió la bendición de Schiaretti para la candidatura a senador, ha sido más cauto. Sobre todo porque depende de una estructura política que le es ajena: el PJ cordobés.

Pero tampoco esconde que su objetivo "de mediano plazo" es competir por la gobernación de esta provincia. El "mediano plazo" de Mondino también es 2011, con lo cual, sea que gane la próxima elección legislativa o salga segundo y entre al Senado nacional, y luego se imponga en la interna peronista, deberá interrumpir su mandato de seis años con una licencia o con una renuncia.

Mestre 2011. Mestre ha dicho en varias ocasiones que se sigue preparando "para ser intendente de Córdoba", candidatura que ya abrazó en 2007 y que lo depositó en la presidencia del bloque radical en el Concejo Deliberante de Córdoba.

Durante las larguísimas (y todavía no finalizadas) negociaciones de la interna radical, Mestre manifestó una y mil veces que aceptaría ser candidato a senador pero que su objetivo seguía siendo la intendencia cordobesa.

Fenómeno político. Esta realidad cordobesa de precandidatos a un cargo que tácitamente admiten que no cumplirán es parte de un fenómeno que incluye también a la idea de candidaturas testimoniales.

Para algunos, es una suerte de desprecio absoluto de la voluntad popular.

Valeria Brusco, profesora de Metodología de la Investigación de la Facultad de Ciencia Política de la Universidad Católica de Córdoba, sostiene que el fenómeno dispara varias lecturas. "Un abordaje indica que no hay que fijarse en el chancho sino en quién lo alimenta; es decir, los partidos políticos escuálidos que no tienen manera de exigir a sus líderes/candidatos que no se nominen siempre".

"Al no haber estructuras partidarias, hay una dictadura de las encuestas", agregó.

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