Juez Blanco complica ya a oficialismo y oposición

Por: Rubén Rabanal

El juez federal de La Plata, encargado de aprobar o rechazar todas las candidaturas en la provincia de Buenos Aires, terminó convirtiéndose en un árbitro para la elección del 28 de junio, que no sólo tiene en sus manos el futuro del oficialismo, sino también el de la oposición.

En las últimas 72 horas pasó de tramitar las impugnaciones que el radicalismo había hecho contra Néstor Kirchner, Daniel Scioli y Sergio Massa, a tener en vilo a Francisco de Narváez y Felipe Solá (por las observaciones que el propio juez hizo a cinco candidatas a diputadas) y también al kirchnerismo con seis cuestionados en las candidaturas a diputados, de los cuales dos estarían en situación complicada. Así, instauró un equilibrio de impugnaciones que tiene en vilo a todos los partidos y que parece hoy tan importante para llegar al Congreso como la elección misma.

La pelea central por las impugnaciones de la UCR y la Coalición Cívica contra el Gobierno ya salió de la órbita de Blanco. Desde hoy (cuando reciba la comunicación) los atenderá la Cámara Nacional Electoral integrada por Santiago Hernán Corcuera, Alberto Dalla Via y Rodolfo Munne. Es la instancia que más teme el Gobierno en el show de impugnaciones que comenzó desde que se presentaron las candidaturas. La Cámara tiene desde hoy tres días para decidir si convalida las candidaturas de Néstor Kirchner, Daniel Scioli y Sergio Massa, o las rechaza y obliga al Gobierno a apelar ante la Corte Suprema. Si el fallo es el contrario, quienes apelarán serán los radicales Gerardo Morales y Ricardo Gil Lavedra.

Ayer, Jorge Landau, apoderado del Partido Justicialista, reconoció que la Cámara podría citar a los candidatos para que confirmaran si asumirán sus bancas antes de decidir sobre la apelación que presentó el radicalismo: «Queda por ver si los jueces que integran la Cámara Nacional Electoral, con los elementos que tienen, están en condiciones de resolver sobre la cuestión o deberán apelar a citar a los interesados».

De ese primer tramo de impugnaciones aun está pendiente de presentación la apelación del radicalismo al fallo de la Junta Electoral de La Plata que convalidó las candidaturas testimoniales de los intendentes que se ubicaron en las listas de concejales en sus distritos. Ese plazo vence recién esta semana.

En tercer lugar aparecen los problemas de Francisco de Narváez y Felipe Solá con las observaciones de Blanco sobre el domicilio de Claudia Rucci, Silvia Majdalani, Natalia Gambado, Silvia Lospennato y Ana María López, todas candidatas a diputadas en la lista de la provincia de Buenos Aires. Ayer, Rucci entregó nueva documentación ante el juzgado de Blanco para probar su domicilio en territorio bonaerense: «Presentamos facturas y las guías telefónicas de los últimos años, con esto sumamos a lo que ya habíamos presentado. No creo que haya problemas», dijo la candidata.

Rucci aseguró que tiene domicilio en la provincia «desde 1998», y explicó que hizo «un cambio de domicilio en 2007, pero inmediatamente» volvió a ratificarlo en Buenos Aires.

«Quiero pensar que no hubo ninguna presión, no hubo ninguna presión. Quiero pensar que de verdad no alcanzó la documentación que ya había presentado», dijo sobre el cuestionamiento de la Justicia.

Blanco reconoció que la situación de Rucci no es la más complicada: el caso de Majdalani, dijo a los medios durante el fin de semana, es más complejo ya que la candidata cumplió hasta ahora funciones en la Ciudad de Buenos Aires. En su abundante diálogo con la prensa (extraño para un magistrado que debe lidiar con temas tan punzantes) se defendió también de los cuestionamientos de la oposición: «La sentencia de Kirchner no tiene nada que ver con la sentencia de Rucci».

El propio Blanco reconoció que las observaciones por problemas de domicilio son algo «fácilmente salvable»: «Si la señora Rucci hubiera mostrado en el juzgado todos los papeles que ayer mostró en televisión, seguramente estaría habilitada y no habrá ningún problema porque evidentemente debe tener probada su residencia». Mientras tanto, la elección en la provincia de Buenos Aires seguirá estando en sus manos.

Ayer, Blanco dio otro paso en ese sentido al habilitar la candidatura de Luis Patti, a pesar de encontrarse en prisión. La Justicia en este caso le aplicó el mismo razonamiento que dio la Corte Suprema para que Patti asumiera su banca, una orden que el Congreso no acató nunca: no existe ninguna limitación para que se presente en las elecciones ya que aún no fue condenado en ninguna causa.

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