"Juez no se banca que le digan que no"

"Yo me atreví a decir que no a varias cosas. Pero la gota que rebalsó el vaso fue la designación de Nostrala sin ningún tipo de consulta".
Carlos Vicente deja de lado su tarea ejecutiva como viceintendente de Córdoba y se mete de lleno en la discusión política del Frente Cívico, con fuertes críticas al líder de la coalición, Luis Juez. "No se banca que le digan que no", machaca Vicente. Y asegura que "la gota que rebalsó el vaso" fue el nombramiento de Walter Nostrala como jefe del bloque de concejales del ese espacio.

Durante una entrevista con La Voz del Interior, dice que tiene diferencias profundas con Juez, a quien cuestiona por haber equivocado "la foto" cuando pregonaba una alianza con la UCR.

–Ha pasado una semana agitada no sólo por el conflicto municipal, sino también en lo político por los reacomodamientos en el Concejo Deliberante. ¿Cómo ha quedado su relación con Juez?

–Mire, Juez no se banca que alguien se atreva a decirle que no. Esta es una realidad. Y yo posiblemente haya dicho que no en varias oportunidades. El tema del bloque (del Frente Cívico) y de cómo se hizo la designación sin ningún tipo de consulta...

–...¿Se refiere a la designación de Nostrala como jefe del bloque?

–Sí. Esa fue la gota que rebalsó el vaso. Pero hay una serie de cuestiones que son anteriores. Creo que en un proyecto democrático las disidencias o los debates tienen que ser naturales. Y hemos tenido diferencias muy notables durante todo el período en que se planteó la alianza con la UCR y la Coalición Cívica. Yo cuestioné eso, que solamente le fue útil al radicalismo para legitimarse. Una fuerza como el Frente Cívico, que se plantea como un emergente al bipartidismo tradicional de Córdoba, lo que tenía que hacer era buscar un camino para fortalecerse como fuerza alternativa y no una alianza que erosionó su base de sustentación y legitimó al radicalismo, que estaba en una situación de crisis muy complicada.

–Algunos cuestionan a Juez la actitud personalista en la conducción del partido. ¿Qué opina?

–Esto no se construye con una persona escribiendo una idea en un papel. Se construye con una forma participativa. Esta tendría que ser la característica de un proyecto alternativo al bipartidismo tradicional. Si este desafío no se lleva adelante, me parece que vamos a empezar a tener señales de alerta de la ciudadanía, como ocurrió el 28 de junio.

–¿Se equivocó la estrategia?

–Nosotros teníamos una foto que era con (Hermes) Binner, (Miguel) Lifschitz, (Martín) Sabatella y Juez. Era una foto clara. ¿Qué tiene que ver esa foto con (Elisa) Carrió y (Oscar) Aguad. Hay que replantear esto y sintonizar. Si algo nuevo hubo en las elecciones del 28 de junio fue la aparición de Nuevo Encuentro con Sabatella y Proyecto Sur con "Pino" Solanas. Es gente que tenía nuevas propuestas y que fue escuchada y apoyada.

–Cuando usted dice que Juez no se banca que le digan que no, ¿está hablando de su rechazo a ser candidato a diputado nacional?

–Yo me atreví a decir que no a varias cosas. Me atreví a decir que no a la política de alianza con el radicalismo y con la Coalición Cívica. Eso favoreció al radicalismo y perjudicó la posibilidad de conformar una fuerza alternativa.

¿Pero cree que Juez le factura su negativa a ser candidato a diputado?

–Específicamente yo dije que no a la candidatura por una cuestión sencilla: no se pueden usar los cargos para ser candidato y las candidaturas para otras candidaturas. Eso ha degradado la política. En vez de tener una democracia con partidos políticos tenemos una democracia con candidatos; y son candidatos permanente a todo. Yo dije que no por eso. Y lo dije porque tengo un lugar en la viceintendencia, en una situación de complejidad como la que tiene ahora. Tengo una responsabilidad institucional y la tengo que cumplir. En la construcción democrática todos tenemos que atrevernos a decir que sí y también que no, a decir que no estamos de acuerdo con algo.

–¿El ascenso de Nostrala a la jefatura del bloque significa un obstáculo para usted en sus aspiraciones políticas?

–No, y no me preocupa en lo más mínimo. La gobernabilidad en este año y medio en la ciudad de Córdoba básicamente se apoyó en un bloque de 16 concejales (del FC) que con distintas opiniones se dieron un debate democrático. Se pusieron de acuerdo en muchas iniciativas de las que Juez estaba en contra, como el revalúo y la Crese. Lo que planteé es que ese espacio democrático, que era uno de los pocos que tenía el Frente Cívico, no había que dinamitarlo. Ese bloque logró hacer lo que tendría que hacer el Frente Cívico. Y se desarticuló, eso sí me preocupa.

–El bloque se quebró por la salida de cinco ediles. ¿Esto los aproxima a Giacomino más que a Juez?

–Yo siempre he tenido una posición independiente. Creo que hay que garantizarle la gobernabilidad a la gestión municipal y lo voy a hacer aun cuando tengo muchísimas diferencias en materia de gestión con Giacomino. No coincido con el alineamiento nacional de Giacomino y no coincido con el alineamiento que asume Luis Juez respecto de la Coalición Cívica y el radicalismo. Lo que puede llamar la atención es que tengo una posición independiente, que no es la de Juez ni la de Giacomino. Y no estoy solo. Tengo el apoyo de muchos que creyeron encontrar una fuerza alternativa al bipartidismo tradicional y que se planteara como una nueva forma de hacer política.

–¿Tras los comicios del 28 de junio el Frente Cívico se debe una autocrítica desde su conducción?

–Esta fuerza como emergente, en un período de construcción, podía tener cierta fragilidad organizativa, pero en siete años de experiencia tiene que dar el paso y organizarse como una fuerza política. Y una fuerza política tiene que tener direcciones colectivas, con un debate democrático. Pero si todo se reduce a una persona, me parece que estamos errando el camino.

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