"A Juez lo afectó que alguien dijera la verdad sobre su gestión".

Reconoce que el conflicto con el Suoem incidió en los resultados electorales y cree que ahora viene la "revancha" juecista.
Confiesa que los resultados electorales lo tranquilizaron. Prepara cambios importantes en su gabinete, esta semana anunciará un fuerte recorte de cargos en el Ejecutivo municipal y teme que la asamblea general que el Suoem realizará hoy sea "la primera revancha" del ex intendente Luis Juez por los votos que el conflicto municipal le restó el domingo pasado al Frente Cívico. Esto es lo que Daniel Giacomino piensa de su situación frente a los resultados de las urnas:

– ¿Los números del domingo lo favorecieron?

–No sé si me favorecieron. Al menos no me perjudicaron.

–¿Siente que lo fortalece el hecho de que Juez haya sacado menos votos que los esperados?

–Unos resultados como los que el juecismo exhibía hasta hace dos meses no implicaban una derrota para mí, pero sí un fortalecimiento notable del Suoem. El gremio hubiera sacado más pecho aún. La recuperación del radicalismo también abre otro panorama político, demuestra que no está todo dicho. No hubo grandes derrotas el domingo.

–Pero no fueron buenos los resultados de la lista que usted apoyaba...

–El objetivo era un diputado. Además, habrá que ver si fue buena la estrategia de no hacer una campaña kirchnerista, de negar ese vínculo. Creo que hay votos kirchneristas en otros partidos, sobre todo de izquierda. De todos modos, los resultados no son malos en comparación a la evolución del kirchnerismo en Córdoba.

–¿Cuánto influyó el conflicto municipal en los resultados de Juez y cuánto de intencionalidad política hubo de su parte?

–Yo creo que el conflicto incidió mucho en los resultados. Sobre todo, a Juez lo afectó que alguien dijera la verdad sobre su gestión. En algún momento había que hacerlo: el municipio está mal y había que decir por qué está en este estado calamitoso. Había que decir que fue por culpa de la sociedad Juez-Daniele. Es cierto que yo debí tomar estas medidas antes. Quizá subestimé el problema. Mi única intencionalidad fue que la gente sepa quién es quién.

–¿Ahora espera una revancha del juecismo?

–Por supuesto. La espero por parte del sindicato. No tiene forma de hacerlo políticamente, por los resultados del domingo, y porque ya me complicó todo lo que pudo en el Concejo. A no ser que profundicen el proceso de desestabilización institucional.

–¿De verdad cree que la intención de fondo del juecismo es que deje la intendencia?

–Creo que algunos sectores sí tienen esa intención. Creo que el gremio es el ariete en ese objetivo. Por eso para mí es tan importante que el conflicto se mantenga dentro de los límites de la legalidad. Con un Rubén Daniele que dice "a mí me importa un carajo todo" eso es muy difícil.

–¿Cómo cree que termina el conflicto gremial, y cuándo?

–Sólo Dios lo sabe, porque el municipio no tiene posibilidad alguna de seguir pagando las horas extras y las prolongaciones de jornada que se estaban abonando. Me parece que el gremio se va a cuidar de llevar el conflicto a las calles, pero también creo que lo va a profundizar puertas adentro del municipio. Otra cuestión vital es ver cuánto controla Daniele en el Suoem.

–¿Qué está dispuesto a ceder para encauzar el conflicto?

–De las medidas adoptadas no hay vuelta atrás en ninguna. Lo que hay es una serie de medidas que no se han tomado aún: no hubo bajas de contratos ni se redujeron en nada las bonificaciones ni los adicionales del sector salud por ejemplo.

–¿La idea de la consulta popular sigue vigente?

–La oportunidad era el domingo pasado, pero la Justicia entendió que no se podía. No está descartada, pero no es prioritaria en este momento. Vamos a trabajar en el Consejo Económico y Social y con los centros vecinales, intentando algún sistema de voluntariado que permita reemplazar a los empleados que no trabajen, o reemplazado a los inspectores de tránsito con la Policía. Estoy buscando apoyos por fuera de lo político, con el objetivo de eso me genere apoyo político.

Comentá la nota