Un juez que acumula causas contra el Gobierno

Oyarbide investiga a varios ex funcionarios
Norberto Oyarbide, el juez federal que amenaza con desentrañar la denominada mafia de los medicamentos y sus vínculos con el poder político, se convirtió en las últimas semanas en una verdadera pesadilla para el gobierno de los Kirchner.

En causas de las que el magistrado brinda detalles casi todas las mañanas a los movileros que lo aguardan en la puerta de su casa, Oyarbide investiga a Néstor y Cristina Kirchner y a varios ex funcionarios kirchneristas, como el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime, el ex gerente general de Nación Fideicomisos Néstor Ulloa y el ex titular del Enargas Fulvio Madaro.

En su mayoría, esos expedientes se abrieron antes de las elecciones del 28 de junio pasado en los dos juzgados que tiene a su cargo Oyarbide. Pero cobraron mayor notoriedad luego de la derrota electoral del Gobierno. Desde entonces, el juez dejó de lado el bajo perfil y, cada semana, fue protagonista de un avance judicial contra el kirchnerismo.

La Presidenta y el ex presidente están imputados en una causa por presunto enriquecimiento ilícito. Ese sumario se abrió el mes pasado, luego de que se conoció que el matrimonio presidencial había aumentado su patrimonio 158 por ciento en tan sólo un año. Como lo hizo en el caso de los medicamentos falsos, Oyarbide adelantó medidas en público: dijo que esta semana enviaría los elementos reunidos a la Oficina Anticorrupción (OA).

En la investigación contra Jaime se intenta determinar si el ex funcionario usaba como propio un avión privado valuado en $ 4 millones. "Hay que ver cómo hace Jaime para explicar esto", declaró el magistrado el 5 de julio pasado. La denuncia del abogado Ricardo Monner Sans que dio inicio al expediente se presentó en diciembre de 2008.

Ulloa y Madaro están imputados en la causa por los presuntos sobreprecios de Skanska desde fines de 2007. Oyarbide se hizo cargo de la causa en 2008 e indagó a los ex funcionarios ese mismo año, pero aún no definió su situación procesal. Mientras tanto, se dio a conocer que se investigan llamadas entre uno de los sospechosos y el Ministerio de Planificación, que conduce Julio De Vido.

Nada mejor le fue a Carlos Menem, el presidente que lo nombró juez federal en 1994, luego de su alejamiento del poder. Oyarbide lo procesó varias veces, la última en marzo de este año, en una causa por presuntas coimas en la concesión del control del espacio radioeléctrico.

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