Juego: frenan una licitación sospechosa

Por Carlos Pagni

Las relaciones del matrimonio Kirchner con el empresario del juego Cristóbal López acaban de producir un nuevo escándalo. Lotería Nacional debió suspender ayer, por orden de la jueza federal en lo Contencioso Administrativo Susana Córdoba, la apertura de sobres de la licitación pública organizada para contratar un servicio online de captura de datos sobre las apuestas que se realizan en las 1400 agencias de la Capital.

La doctora Córdoba respondió a un recurso de amparo presentado por la empresa Gtech Foreign Holdings Corporation, que participa en la puja. Esa compañía pidió la suspensión y acusó a Lotería Nacional de cometer un fraude que dejaría el negocio en manos de su competidora Tecno Acción SA. Es decir, bajo la forma de una licitación se escondería una adjudicación directa.

Tecno Acción está integrada por Casino Club SA, de Cristóbal López; Hipódromo de Palermo SA ?donde Casino Club tiene instaladas, por lo menos, 4500 tragamonedas- y la griega Intralot S.A.

Cristóbal López demostró su astucia ayer por la mañana. Su firma, Tecno Acción, no se presentó a la licitación suspendida, según informó a LA NACION el vocero de la empresa. Los reproches de su competidor no se vuelven, por esa inasistencia, abstractos. Siguen echando sombras sobre la actuación de Lotería Nacional: sin la participación de López, la licitación quedaría desierta.

En la licitación suspendida participaría también Boldt S.A., la empresa de Antonio Tabanelli, que -entre muchos otros negocios- explota el casino de Tigre. Sus apoderados tampoco aparecieron ayer en el concurso. Sí se presentó una asociación entre la empresa Ivisa y Casino Buenos Aires.

Los abogados de Gtech denunciaron varias trampas en la confección del pliego. La principal es que se ponen como condición antecedentes que sólo Tecno Acción puede acreditar, según saben de antemano los funcionarios de Lotería. El rubro Antecedentes representa, además, el 80% de la carrera, mientras que al precio, al respaldo patrimonial y a la capacidad tecnológica sólo se les asigna el 20% restante. Quiere decir que, aunque Tecno Acción presentara una oferta de precio escandalosa por lo baja, el contrato le sería igual adjudicado. Con ese criterio -se queja Gtech-, no haría falta realizar una propuesta económica o técnica.

Hay un par de antecedentes de los que pide Lotería que configuran el identikit de Cristóbal López. Uno es el de prestar el servicio de recolección electrónica de apuestas en más de 10 jurisdicciones. Sólo Tecno Acción cumple con ese requisito, ya que tiene esa concesión en 11 distritos (Neuquén, Río Negro, Salta, Catamarca, Santa Cruz, Corrientes, Santiago del Estero, La Rioja, Tierra del Fuego, La Pampa y Jujuy). Su competidora Boldt, en cambio, se extiende en 7 jurisdicciones (Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Formosa y Misiones).

Si se computara el volumen de apuestas capturadas, la capacidad de Tabanelli sería superior a la de López. Boldt releva el 72% del juego que se realiza en el país, mientras que Casino Club se limita al 11%. Pero a Lotería establece una condición que sólo Casino Club puede cumplir, aunque de ella no se infiera una mayor capacidad tecnológica o económica.

Experiencia internacional

El segundo antecedente orientado, según Gtech, a amañar la licitación es el que exige experiencia internacional y, al mismo tiempo, prestar servicios en por lo menos una jurisdicción local. Sólo Tecno Acción ostenta esa doble característica. En la Argentina, hay sólo 3 empresas que levantan apuestas on line (Boldt, Ivisa y Tecno Acción), y sólo la última cuenta con un accionista extranjero.

Quiere decir que Gtech está, a priori, excluida. La empresa recuerda que, en conjunto con su accionista italiano, Lottomatica, ofrece el servicio de capturas on line, con 440.000 terminales, en Estados Unidos, Europa, América latina, Asia y Africa.

En su presentación ante la jueza, los abogados de Gtech apuntan que la otra compañía discriminada, Boldt, presentó consultas en Lotería, pero no consiguió que le respondieran más que con evasivas.

El negocio que está en discusión podría significar, para el ganador, un ingreso de $ 1000 millones durante los 10 años que dura el contrato. Se calcula que en las agencias de la ciudad se realizan apuestas por $ 1200 millones anuales y que las empresas que las registran cobran por su servicio alrededor del 8%.

El funcionario que, por la suspensión de ayer, queda bajo la lupa, es otro López, Roberto Armando, un contador que preside Lotería Nacional con absoluta subordinación a Néstor Kirchner. Ayer no respondió los llamados de LA NACION. Su jefe de jurídicos y, en consecuencia, responsable del pliego que se impugna, es el abogado Guillermo Mahle.

Roberto López proviene de Santa Cruz. Protagonizó un escándalo anterior, también en beneficio de su homónimo Cristóbal, cuando elaboró el informe sobre el cual Kirchner emitió el ya célebre decreto Nº 1851 sobre las tragamonedas del hipódromo de Palermo. Esa norma se publicó en el Boletín Oficial durante el feriado del 31 de diciembre de 2007. Kirchner la firmó el 5 de diciembre, cinco días antes de dejar la Presidencia. El decreto estableció que la concesión, por la cual Cristóbal López explotaba 3000 máquinas en Palermo, no vencería en 2017, como estaba previsto, sino en 2032. Para hacerse acreedor a esa extensión tan generosa, Kirchner obligó a López a ampliar su inversión: en vez de 3000 tragamonedas, debería tener 4500.

El proceso de licitación que se interrumpió ayer por orden de la Justicia revela varios rasgos de la cultura que impera en el negocio del juego.

No sólo llama la atención la complicidad del gobierno con Cristóbal López. También es curioso el silencio de Tabanelli (Boldt), el competidor local, también afectado. Tabanelli expandió su empresa en tiempos de Eduardo Duhalde, sobre todo en la provincia de Buenos Aires. Allí está compitiendo por el mismo sistema onl ine de la Capital Federal, y debe renovar los 150 kilómetros de monopolio del juego, que Duhalde le concedió a su casino de Tigre. Se entiende, entonces, que quien haya llevado el caso de las apuestas on line a la Justicia haya sido una empresa que acaba de llegar al país.

Cuando Cristóbal López habla de su participación, tan favorecida, en el negocio de las apuestas, apela siempre a este argumento: "Si van a criticar conductas actuales, pregúntense cómo llegaron los que ya están establecidos". A ese criterio, tan pragmático, suma otro: "Yo no me meto en otras jurisdicciones [Buenos Aires, por ejemplo] y pretendo que los demás respeten la mía [Capital Federal]".

La suspensión de ayer tal vez sea inoportuna para la evolución de las empresas de López en el juego.

Gtech denuncia un favoritismo estridente de Lotería a favor de Casino Club, justo cuando comienza a hablarse de la posibilidad de otra licitación: la que otorgaría la concesión de las apuestas televisivas del fútbol, ahora estatizado. Cuando Julio Grondona se acercó a los Kirchner para pedir auxilio a los clubes, sugirió que la ayuda podría provenir del establecimiento de un sistema por el cual un televidente puede jugar dinero a cualquier variable de un partido: qué cuadro hará el primer córner, si habrá o no un gol en los próximos 5 minutos, quiénes serán los goleadores, etc. ¿Es lo que está por venir? Hagan sus apuestas.

El negocio

* Licitación. Está en juego el negocio del servicio online de captura de datos sobre las apuestas que se realizan en la Capital Federal.

* Sospechas. En los pliegos que puso en venta el Gobierno figuran requisitos que sólo podría cumplir el empresario kirchnerista Cristóbal López.

* Millones. Se calcula que el negocio podría dejar unos 1000 millones de pesos en 10 años.

* Retiro. Tras el escándalo, en el que intervino la Justicia, en la empresa de López dicen que no participarán de la licitación.

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