El juego de las especulaciones.

Los ciclos de la política nacional, bien parece, podrían dividirse en dos años. La tendencia es típica de los momentos previos a los comicios: las alianzas se palpitan, se tejen, se deshilachan, se rompen en cuestión de meses. 2009 viene con la impronta electoralista, y a menos de un mes de comenzar formalmente con la actividad ordinaria, el Concejo Deliberante de La Plata se encuentra en plena efer-vescencia política perfilando las que serán las uniones y los alejamientos intrabloques.
Al bruerismo todos le auguran un porvenir difícil. Si bien llegó hace un año de la mano de la Presidenta, Bruera aún no reafirmó su lealtad con Cristina. Los fondos nacionales serán vitales para mantener la gobernabilidad en el Municipio platense, pero los coqueteos con los referentes de la oposición Mauricio Macri -anunciando obras viales- y Francisco De Narváez -que dijo que Bruera “no le caía mal”-, se plasmaron en fotos durante el verano que, hoy en día, valen más que mil palabras.

Además, si bien el oficialismo en su primera sesión extraordinaria del año logró mantener los 13 votos positivos que lo acompañaron en la mayoría de sus iniciativas durante 2008 -9 ediles “propios” y 4 aliados-, las cosas parecen ir en vías de complicarse.

Muchos apuntan a que el intendente encontrará la mayor traba puertas adentro de su propio bloque: en cuanto se defina su situación con el kirchnerismo, varios se verán forzados a rever su posicionamiento.

Será el caso de las concejalas “piqueteras”, Lorena Riesgo y Silvina Soria, esta última salpicada con el escándalo que se disparó la última semana por presuntas irregularidades en el manejo de una cooperativa platense de la agrupación liderada por Emilio Pérsico, encargada de construir mobiliarios para escuelas bonaerenses. Ni siquiera está descartado que el Movimiento Evita juegue para Felipe Solá y, la controversia desatada luego de la difusión de la cámara oculta que implicó a la

cooperativa, reavivó la relación que mantiene Pérsico con el ex gobernador, de quien había recibido la bendición para vincular a sus cooperativas con el ministerio de Educación de la Provincia.

La figura de Francisco De Narváez cosecha ya adherentes del justicialismo como Gonzalo Atanasof y su par Javier Scaramutti, así como los peronistas José Arteaga y Justo Arauz. Aunque hoy están en la vereda de enfrente al oficialismo en el Concejo, una eventual ruptura con los K podría acercar las bancas de los que ahora están enfrentados.

Este sector de concejales también mantiene buen diálogo con el macrismo platense, representado por los dirigentes Julio Garro y Julio Irurueta.

Además, la Coalición Cívica, aspira a seguir pisando fuerte en la ciudad gracias a la buena imagen que tiene Lilita Carrió en la capital bonaerense. Su desafío pasa entonces, por construir una propuesta sólida, con candidatos representantivos.

Comienza a barajarse el año electoral y aún las cartas no están sobre la mesa. Lo único cierto es que aún queda mucha tela para cortar, y los futuros meses servirán de lana hasta dejar armado el tejido electoral que se plasmará en octubre

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