El (¿ex?) juecista Cáceres iría al Gabinete municipal

El ex integrante del Gabinete de Luis Juez se reunirá mañana en Presidencia con Juan Carlos Mazzón. Esa reunión es decisiva para su incorporación al giacominismo.

En posiciones inferiores no hay jugadas buenas, dice un aforismo del ajedrez. Nadie pretende homologar los toscos movimientos de Luis Juez a los sutiles desplazamientos de los trebejos, pero la sentencia es perfectamente aplicable a lo que le está pasando.

Después del 28 de junio, la capacidad de retención del líder del "fin del choreo" es mínima. Cuando le sobraban los votos, las estructuras de organización no eran necesarias; ahora escasean y esa red sí es imprescindible, pero tampoco existe.

El sábado celebró con un acto en La Vieja Usina los seis primeros años del Partido Nuevo. No fue mala la convocatoria -por lo menos 1.500 personas- pero el meneado tema de la "organización territorial" que cruzó todo el encuentro, pinta de cuerpo entero el principalísimo déficit del juecismo, ya con un turno en el poder y rumbo a la década de existencia.

Tras su victoria a lo Pirro, de su robusta representación en el Concejo Deliberante -14 de los 16 ediles del oficialismo y, de yapa, la viceintendencia- apenas le quedan ocho; su principal espada en la Legislatura, Miguel Ortiz Pellegrini, chapotea nervioso para salvar su banca y su futuro político; y todo después de haber perdido la primera minoría en el cuerpo (paso al costado de José Maiocco, Modesta Stabio, José Villena, Nadia Fernández, Enrique Asbert y Silvia Rivero).

Por todo esto, si no emboca una sonora denuncia o, desde el 10 de diciembre, no produce estrépitos con alguna regularidad desde el Senado, el drenaje seguirá. Esta misma semana podría haber novedades. Aseguran que el cuadro político más importante que Juez supo sacarle al peronismo, Marcelo Cáceres, se incorporaría al gabinete de Daniel Giacomino, quien si logra captarlo celebrará doble.

Cáceres ya estuvo en los inicios de la actual gestión municipal como presidente de la Tamse, luego de que fuera vetado por el mismísimo Juez para recalar en la oficina política por excelencia del Palacio 6 de Julio, la Secretaría de Gobierno.

Cáceres, a cuerpo gentil, visitó la semana pasada el despacho oficial de Giacomino que, con reflejos, le concedió una audiencia ante el primer pedido. Hay relatos sobre la reunión absolutamente naif y declaraciones del dirigente peronista del mismo tenor.

Es obvio que en el encuentro no hubo nada de protocolar y que fue una reunión esencialmente política. Tanto que mañana al mediodía se completará cuando Juan Carlos Mazzón, de Unidad Presidencia de la Casa Rosada y uno de los hombres fuertes del poder K, reciba al esposo de la concejala juecista Sandra Trigo.

Allí, Cáceres intentará conocer los objetivos de los Kirchner en Córdoba para 2011 y qué rol jugará Daniel Giacomino. Un dato decisivo, por ejemplo, es el nivel de sostenimiento que tendrá el megaplan de obras públicas para la ciudad, porque de su ejecución se podría leer parte del futuro político del actual intendente.

Casualmente o no, la baja de Alvaro Ruiz Moreno del Gabinete municipal deja espacios de máximo nivel en el equipo. Por supuesto, de la significación del tributo de Cáceres dependería la calidad de la recompensa.

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