El juecismo le bajó el perfil a la consulta

La concejala Villata afirmó que es una de las varias alternativas que se barajan para oponerse a la iniciativa de la Provincia.
Aunque tiene el texto listo para preguntarles a los cordobeses capitalinos si quieren que el Gobierno provincial venda la Casa de Gobierno y el predio del ex Instituto Pablo Pizzurno, el Frente Cívico relativizó ayer la posibilidad de convocar a una consulta popular sobre este tema. "Seguimos analizando la estrategia, que tiene varias alternativas", dijo la titular del bloque de concejales, Graciela Villata.

El miércoles a la noche los concejales frentistas que se reunieron con vecinalistas y dirigentes estudiantiles y de ONG avalaron la idea de la consulta, que surgió de la misma reunión. Ello llevó a que pocas horas después el edil Fernando Machado redactara un proyecto de ordenanza para presentarlo en el Concejo el 2 de febrero; la iniciativa plantea que la consulta se realice el 22 del mes próximo.

Pero ayer se conocieron dudas, algunas confiadas por dirigentes ligados al viceintendente Carlos Vicente. Y la mesura ganó a todos. En ese marco, varios dirigentes consultados declinaron hablar y la vocera del bloque fue su titular, Villata.

La concejala explicó que en la reunión con vecinalistas se barajaron varias ideas: realizar la consulta, impulsar una ley por el mecanismo de iniciativa popular, formar una comisión multisectorial e incluso hacer una movilización con un "abrazo" a la Casa de las Tejas y al ex Pizzurno; y que todas son posibles. "Continuamos debatiendo la estrategia a seguir –dijo– y vamos a sumar más actores sociales para que se expresen".

Añadió que el apuro por realizar la consulta antes de fin de febrero obedece a que la Provincia puso como plazo que las posibles ventas sean aprobadas antes de marzo. "El que nos corre es el almanaque del gobernador, pero igualmente la fecha puede modificarse", aclaró Villata.

De tal manera, como el proyecto de ordenanza recién puede ser presentado a partir de febrero, la cuestión está en puntos suspensivos.

Observaciones. Las dudas que surgieron son varias, tanto operativas como de análisis político.

Competencia. La consulta popular no vinculante que se propone es de alcance local, esto es, sólo para la Capital; pero la pregunta que contiene es sobre un tema provincial, lo que abre una duda de carácter jurídico. (Se le pregunta al votante si está o no de acuerdo con la venta de esas propiedades y el otorgamiento de permiso para construir en altura; la eventual venta es facultad de la Provincia, no un tema municipal).

Tiempos. El proceso previsto es muy corto. Una leve demora en la aprobación por parte del Concejo también retrasaría la publicación de la ordenanza y la fecha prevista se vendría encima.

Información. Además, la consulta popular es un instrumento de democracia participativa. En su naturaleza está plantear un tema y que la gente cuente con suficiente información y tiempo para debatirlo y formarse una opinión antes de votar por Sí o por No. En este caso es difícil cumplir con esos objetivos si el tiempo de "campaña" es escaso y no hay información fehaciente y completa sobre el tema por el cual habrá que expedirse. Estas situaciones generan dudas sobre la utilidad de la consulta en la forma en que está planteado el proyecto.

Días atrás el líder del Frente Cívico, Luis Juez, le planteó al gobernador Juan Schiaretti que hiciera una consulta popular en toda la provincia sobre las ventas, el centro cívico y el centro de convenciones. Pero fue un desafío en el marco de la pulseada política y no una iniciativa concreta.

Juez está de vacaciones en el sur de Brasil. Uno de sus colaboradores dijo que el ex intendente sigue considerando que una consulta es "un instrumento valioso", pero que "hay que ver el formato, la manera" en que se la presenta.

Críticas. En tanto, desde otras fuerzas políticas se sumaron críticas a la eventual consulta popular. El edil radical Ramón Mestre, que ya la había criticado, dijo que el tema debe ser debatido en el bloque, pero anticipó su voluntad de rechazar su realización. También se conoció la opinión contraria del legislador Miguel Nicolás, a cuyo sector pertenecen dos de los concejales de la UCR.

Desde el PJ y sus aliados, el concejal Pablo Canedo también fustigó: "La consulta es un juego de artificio del Frente Cívico. Las obras que impulsa la Provincia son fundamentales y las vamos a apoyar. Me parece muy bien que el gobernador y el intendente Daniel Giacomino acuerden para hacer cosas".

Estrategia

Dudas. El Frente Cívico planteó el miércoles la idea de realizar una consulta popular sobre el proyecto del centro cívico y la venta de inmuebles. Pero un día después surgieron dudas jurídicas, operativas y de estrategia, y el juecismo bajó el tono.

Decisión. Igualmente, esto no cambia la decisión del Frente Cívico de impedir la construcción de edificios en la actual Casa de Gobierno y el Pizzurno, con lo cual frenaría las ventas que quiere hacer la Provincia.

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