"Los jueces también tendrían que pagar el Impuesto a las Ganancias"

Polémica: "Todos o ninguno", dijo Arabel al igualar a los magistrados con un trabajador común / Defensa de la equiparación salarial con la Justicia Federal.
Algunas cuestiones polémicas, como la equiparación de los sueldos de los jueces provinciales con los de los magistrados federales, enmarcaron el debut de María de las Mercedes Blanc de Arabel como titular, para 2010, del Tribunal Superior de Justicia de la Provincia. Defiende esa equiparación, sancionada por la Legislatura, aunque por otro lado opina que los jueces "también deberían pagar el Impuesto a las Ganancias", como lo hace la mayoría de los asalariados. "O todos o ninguno", dice sobre la obligatoriedad de ese tributo.

Lo que sigue es parte de la entrevista que Blanc de Arabel concedió a La Voz del Interior.

–La ley sancionada por la Legislatura que equipara los salarios de los jueces provinciales con los de los federales, ¿fue el resultado de una presión del Poder Judicial sobre el Poder Político?

–Mire, desde que se constituyó la Junta Federal de Cortes y Tribunales Superiores de Justicia, uno de los objetivos fue lograr la igualdad de trato entre todos los magistrados de la República. Que no haya magistrados de primera y magistrados de segunda. Cuando asumió el doctor (Ricardo) Lorenzetti en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, esta nueva Corte adoptó, entre las políticas de Estado que consideraba justas, llevar adelante esta de la equiparación, de las retribuciones y tratos que tienen los magistrados tanto en el ámbito nacional como en las distintas provincias.

–En Córdoba ya había una demanda pública de los magistrados por el tema de la recomposición salarial.

–Y la hay. En 2006, siendo presidente el doctor Andruet, este Tribunal dictó una acordada en la cual propendía ya a la armonización y equiparación a la Justicia Federal. Se trabajó y el Gobierno asumió ese mensaje, pero como siempre las dificultades económicas y presupuestarias de la Provincia han llevado a desacelerar el proceso. Despegado de cualquier política partidaria o gobierno que hubiere, es muy valorado para el Poder Judicial tener una ley que refleje toda esta historia que le comento.

–¿Usted considera que un magistrado debe ganar bien para garantizar su independencia y su probidad?

–Esa pregunta pareciera ponerle precio a la independencia, y no es así. De la forma que hace la pregunta pareciera que la retribución del magistrado es el precio de su independencia. El primer razonamiento válido es un diseño constitucional que Argentina exporta de los Estados Unidos y que no se discute en el mundo, y es el de la división de poderes con equivalencia de presupuesto; ¿cuál es la posibilidad que tiene el Poder Judicial, que no tiene presupuesto propio, para sostener su sistema?: es éste, de tener la intangibilidad de sus retribuciones.

Ello no tiene nada que ver con la independencia que se debe tener en el cumplimiento de las funciones. Porque de la forma que usted lo plantea se podría decir: médico bien pago opera bien y médico mal pago opera mal. Eso es inconcebible. No ato, de ninguna manera, la retribución a la independencia.

–Uno de los cuestionamientos que se les hace a los jueces es que están exceptuados de pagar el Impuesto a las Ganancias ¿Usted qué opina?

–El Impuesto a las Ganancias es un impuesto nacional. No lo podemos decidir en las Cortes provinciales. La Corte Suprema de Justicia sostuvo siempre que los jueces no iban a tributar ese impuesto; en realidad, porque también la Constitución nacional, no sólo la provincial, impiden reducir el sueldo de los jueces por la vía de impuestos. La verdad, más allá de las razones que no sé si son válidas o no, los jueces están exceptuados por una acordada del año ‘96 de la Corte Suprema que declaró inconstitucional el Impuesto a las Ganancias para los magistrados.

–¿Y cree que eso es justo?

–Yo le voy a ser sincera: toda persona que trabaja en relación de dependencia no debería pagar Impuesto a las Ganancias. No por el dinero; para mí es muy difícil explicar por qué los valores están promiscuamente valorados con el dinero. Para la persona que trabaja, el trabajo tiene una dignidad de tal entidad que no es una ganancia como un negocio, como una especulación, sino que es el producto de su propia vida invertida.

A mí me parece que ningún trabajador, de lo que obtiene con razón de su trabajo, debiera estar involucrado en el Impuesto a las Ganancias. Ese impuesto es para una persona que le va bien en un negocio, en una profesión determinada.

–La cuestión es que la mayoría de los trabajadores con relación de dependencia lo pagan y los jueces no.

–También pienso por otro lado que si todos los trabajadores pagan el Impuesto a las Ganancias, los jueces también tendrían que pagarlo. Es decir, o todos o ninguno. La igualdad ante la ley debe ser para todos. Pero esto no depende de nosotros.

–Sería como un gesto solidario...

–... Más que un gesto solidario sería por igualdad. El tributo es un modo de sostener el país entre todos.

–¿Qué balance hace del año judicial que se fue con 2009?

–Fue un año difícil. En términos económicos fue complicado. Usted sabe bien que hemos tenido conflictos y que hemos tratado de encauzarlos de la manera más razonable posible y en paz. Se ha podido establecer una comisión negociadora en buenos términos con la Asociación Gremial y me parece que ha sido al cabo del año algo positivo. También aprecio positivamente la paciencia que han tenido los jueces frente a todas estas situaciones que usted hablaba, ya que han pasado un año y medio en situaciones económicas difíciles.

–¿Hubo morosidad en tramitación de causas?

–El Poder Judicial está viendo día a día un incremento de causas exponencial y la estructura es la misma. Así es como, tal vez, el tránsito de los juicios no sea todo lo rápido que los ciudadanos esperan.

Estado civil: casada con Juan Pablo Arabel.

Hijos: Ana Carolina, Pablo Sebastián y José Ignacio.

Nieta: María Victoria –es hija de su hija mayor Ana Carolina–.

Ingreso al Tribunal Superior de Justicia: juró como vocal en junio de 2004.

Cumpleaños: el 10 de enero. Carrera en el Poder judicial de Córdoba: ingreso como escribiente ad honórem el 24 de junio de 1969.

Docencia: docente por concurso de la cátedra de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social de la UNC. Titular de la cátedra de Derecho Empresarial de la Universidad Blas Pascal.

Coautora: de numerosos libros y publicaciones.

¿Cuánto deberían pagar? Un juez de primera instancia de Córdoba percibe un salario bruto, a diciembre de 2009, de 16.080 pesos (12.250 de bolsillo). Si pagara Ganancias, en el caso de que tuviera esposa y dos hijos a cargo, el descuento rondaría los 3.700 pesos mensuales.Un vocal de cámara percibe 21.750 pesos brutos y 16.500 netos. Si pagara el impuesto, con las mismas cargas de familia, el tributo le restaría 5.400 pesos mensuales.

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