JUDO / PAULA PARETO: MANO A MANO CON OLE - "En un mes podré decir si recibí apoyo o no"

La Peque espera la ayuda de la Secretaría para poder ir a competir en febrero a Europa. Aquí cuenta las repercusiones de su bronce olímpico y su plan para el 2012.
Distinta a la de ayer pero casi igual. La misma chica de Tigre que atraviesa la Capital en tren para ir a entrenarse a La Plata y para ir a estudiar Medicina a la Universidad de Buenos Aires, la misma chica que se divierte jugando al fútbol con amigas y que le cocina a su familia cuando le queda un resquicio de tiempo. Paula Pareto es casi la misma.

Porque después de ganar una medalla de bronce en la categoría 48 kilos de los Juegos Olímpicos de Pekín, la única para el judo en la historia argentina en la cita olímpica, la Peque ya no tiene nada de peque. Y hasta sabe lo que es golpear puertas para pedir apoyo como todo deportista amateur en nuestro país. No hay dudas de que este año, La Peque creció, y lo tuvo que hacer en todo sentido.

-Si nos remontamos a diciembre de 2007, ¿te imaginabas que ocurriría todo lo que te pasó?

-Me acuerdo de que en las Fiestas pasadas brindé para que me vaya más o menos bien en los Juegos. Aspiraba un quinto puesto, ésa era mi meta, pero nunca imaginé una medalla. Este año fue increíble, más de lo que soñé.

-¿Pensaste alguna vez qué habría pasado si la medalla que ganaste en Pekín hubiera sido para otro país?

-Sé que todo sería distinto. Desde el apoyo hasta la recompensa por los logros. Hay países latinoamericanos en los que a los deportistas les regalan una casa y un auto cuando logran una medalla. O sea, yo con eso ya estaría feliz.

-¿Y vos qué recibiste gracias a tu bronce?

-Unas felicitaciones, un apretón de manos y un "Vamos, fuerza, que desde acá te apoyamos". Y como la comparación en estos casos es inevitable, da bronca, pero trato de no engancharme en eso.

-¿Pero en tu visita a la Casa Rosada no tuviste una promesa de la Presidenta Fernández con respecto a ese tema?

-Sí, ella me dijo que me iba ayudar en todo lo que sea. Pero la Presidenta es la punta más alta de la pirámide. Por eso estoy en relación con la Secretaría de Deporte de la Nación para que me ayude.

-¿Y en qué anda eso?

-Parece que el apoyo va a estar, hay buena predisposición. Desde la Confederación de Judo se presentó un plan para que me financien los once torneos a los que voy a ir el año próximo, y en teoría, está aprobado. Pero en un mes podré decir si recibí apoyo o no finalmente, porque en febrero tengo las primeras competencias. Ojalá que salga todo bien y pueda contar con ese apoyo.

-Si no ocurre, pedís una reunión de nuevo con la Presidenta.

-No, no pediría eso porque sería malgastar mi tiempo. Es muy difícil tener una entrevista con ella y, además, por ahora está todo bien con la Secretaría. Ojalá que no haya necesidad.

-¿Y, el tema sponsors como viene?

-Bastante flojo. Cuando llegué al país después de la medalla en Pekín se me acercaron muchas empresas, pero después ninguna fue concretando. Con algunas se mantiene el vínculo y espero que en unos meses se cierre algo. No sé, quizá pasó poco tiempo, quiero verlo así.

-¿Seguiste estudiando después de los Juegos?

-Sí, regularicé todas las materias y ahora me faltan dar los finales de tercer año.

¿Cómo hiciste para organizarte con los entrenamientos?

-Estudié en los viajes. Porque desde casa me tomo el tren y un micro para ir a La Plata a entrenarme y para ir a la facultad, el subte. Entonces aproveché esos tiempos. Además este año el club Estudiantes me dio una beca para cubrir estos viajes y eso me ayuda para estar más tranquila.

-Volviste a la misma rutina que hacías antes de los Juegos Olímpicos, ¿pero en qué cambió tu vida después de este año y la medalla?

-Yo soy la misma de siempre, una chica normal. Quizá lo único distinto es que ahora la gente me reconoce en la calle gracias a la medalla, eso me da aliento y es muy lindo. Pero nada más, soy igual que cualquier persona.

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