Júbilo en las calles de La Habana

LA HABANA (AFP).- Animados por la posibilidad del reencuentro con familiares y de un mayor alivio a sus penurias económicas, los cubanos recibieron ayer con júbilo la decisión del presidente norteamericano, Barack Obama, de levantar las restricciones a los viajes y remesas.
"Es un anuncio fabuloso, que va a propiciar un reencuentro de la familia cubana, que está muy dividida", declaró Ariel González, un cubanoestadounidense que regresaba ayer a Miami después de un viaje de diez días para visitar a parientes en la isla.

El anuncio circulaba de boca en boca en la isla, por llamadas de familiares desde Miami o por la televisión satelital, que muchos isleños ven de forma ilegal. Por la noche, una breve nota del noticiero describió las medidas de Obama y anunció que la información será "ampliada" en breve.

"¡Es magnífico! Era la noticia que esperaban todos, y ojalá marque el inicio de una nueva relación entre Cuba y Estados Unidos. Lo que Obama tiene que hacer ahora es levantar el bloqueo", dijo Ismary Hernández, una empleada de la agencia Cubatur.

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