Juan Morena: "Bruera no puede hablar de peronismo cuando en su seno tiene a liberales ortodoxos"

Juan Manuel Morena, dirigente de larga trayectoria universitaria y gremial en La Plata, aspira a ocupar una banca en el Concejo Deliberante como representante del espacio del ex gobernador Felipe Solá.
De todos modos, cuando se lo señala como referente local del llamado PJ Disidente, Morena aclara que "no me siento disidente de nada". De éste y otros temas vinculados a la política local y nacional, además de sus propuestas para la ciudad, Morena habló en esta entrevista de Agencia NOVA.

- ¿Qué piensa de la gestión de Pablo Bruera en la ciudad?

- En algún punto, y debido a su vinculación con el gobierno nacional, Bruera ha tomado el mismo modelo de concentración en las decisiones, y eso se va traduciendo en su gestión general. No ha solucionado los problemas que ha propuesto en la campaña. Por ejemplo, el transporte, que fue su eje de campaña, no tiene hoy una solución. Yo, que vengo del movimiento obrero, veo que el trabajador que, supuestamente, tendría que tener una jornada laboral de ocho horas, se extiende a 11, porque seguimos teniendo un problema en el transporte. Y eso no es menor para un trabajador: que el transporte, además de tener un costo acorde a su sueldo, sea eficiente con los tiempos. Eso es un problema serio que sigue teniendo la ciudad. El intendente, de alguna manera, ha faltado a su compromiso. Pese al arreglo de las plazas, por ejemplo, los problemas centrales de la ciudad siguen sin resolverse. Además, no se tiene un plan estratégico. La Plata, en sus orígenes, fue creada sobre un proyecto de país, y hoy por hoy es una ciudad que está en las discusiones chicas y no en las discusiones para tener un papel nacional acorde a su historia. Esta ciudad tiene tres universidades. Su industria más importante es la industria académica. La ciudad debe estar recibiendo entre mil y 1200 millones de pesos anuales de inversión, entre lo que se invierte en universidades y el dinero que los alumnos traen para invertir. Y hoy falta un plan estratégico para acrecentar eso, mejorarlo o sostenerlo. Ahora, en las cuestiones chicas, diría que es una gestión mediocre.

- ¿Cómo ve la iniciativa del estacionamiento medido en la Ciudad? ¿Ha dado resultados?

- El estacionamiento medido es un negocio con alguna empresa de telefonía. Eso está clarísimo.

- ¿Por qué quiere ser concejal?

- Creo que es un momento en el que, en el espacio de Felipe (Solá) se da la posibilidad, por mi edad y mi formación, de ocupar una banca por la ciudad, representando de la mejor manera a los sectores por los que he trabajado. De algún modo, la sociedad reclama caras nuevas e, independientemente de que estoy en política hace muchos años, es la primera vez que me propongo a un cargo. Nunca tuve un cargo político, ni ejecutivo ni legislativo. Creo que puedo hacer un buen trabajo.

- ¿Y cuáles serían los principales ejes de su campaña?

. El primer punto es trabajar en un proyecto que centralice realmente a la ciudad de La Plata en el ejercicio del Ejecutivo: proponer ordenanzas que aspiren a fortalecer las delegaciones. Creo que tenemos que volver a elegir los delegados por el voto de los vecinos, ya que es la única forma de que haya un compromiso en las declaraciones. Hoy, los delegados están electos por el intendente, y no representan a la gente. Cuando uno elige al delegado, sabe dónde vive. Queremos tratar de unir la vida de las delegaciones. Después, queremos trabajar en proyectos que fortalezcan todos los espacios que, transformados en instituciones, representen a los distintos sectores de la ciudad de La Plata, porque éstos, que representan a los colegios, unidades industriales y comerciales, deben integrarse a las decisiones de la com8nidad. No se pueden seguir tomando decisiones al margen de la comunidad, sin consultarlas. Así pasó con el Parque Industrial.

- El oficialismo aduce a que, gracias al Presupuesto Participativo, los vecinos pueden elegir a qué obras darle prioridad.

- El Presupuesto Participativo es una medida que está a medio camino. Han tomado a medias un modelo que se aplicó en Brasil. Allí, el Presupuesto Participativo tiene un correlato con los impuestos que pagan los vecinos en cada uno de sus barrios. En realidad, la finalidad del Presupuesto Participativo conlleva una cultura fiscal. Acá, el presupuesto Participativo es una manipulación del voto del vecino. Son dos cosas diferentes, y no hay que equivocarse. El Presupuesto Participativo, aparte de democratizar ciertas decisiones en Brasil, tiene detrás una política para alimentar una cultura fiscal, y esa es la principal finalidad. Porque, si no se pagan los impuestos, no puede haber obra pública. Esta medida está manipulada. Es parte de lo que hace el gobierno. Es una cáscara sin carozo.

- ¿O sea que, para usted, el manejo de Bruera tiene un correlato con lo que hace el gobierno nacional?

- Bruera es Kirchner, en todos sus métodos, pero centralizado en la forma de tomar decisiones. Así lo hace la Presidenta, el presidente del PJ y algunos de sus allegados. Y, en el caso de La Plata, Bruera, sus hermanos y algunos más. Digo: no cambian nada. No es que hay un equipo de asesores, de decisión, conformado por personas que tienen la capacidad y que son representativas.

- Dirigentes que formaron parte del gabinete de Bruera, como Daniel Navas o Dardo Pereira, se alejaron diciendo que no tenían participación, y que eran meras figuras decorativas. ¿Cómo ve esto?

- Son dos personas que tomaron esa decisión en su intimidad y que no fueron forzados. No es que "saltaron" automáticamente a cargos más importantes: se han parado desde otro espacio y han seguido buscando otra propuesta política. Creo que esos dos casos son el reflejo de lo que digo. Y hay otros que, por determinados compromisos, no pueden concretarse. Pero hay funcionarios muy descontentos con la gestión. Y eso, en algún momento, va a tener mucha repercusión.

- Como representante del espacio de Solá, ¿cómo ve las críticas que le hace el oficialismo a Felipe Solá, desde acusarlo de traidor a representante del neo menemismo?

- Creo que es un sistema estalinista de descalificación constante a toda persona que tienen enfrente. En el mecanismo de enfrentar permanentemente, con ese discurso de que son "ellos o nosotros", radica esta pauta de descalificación. Ahora, Felipe ha tenido muchísima lógica en sus decisiones. Más allá de que ha tomado algunas determinaciones en su gestión, creyendo en el proyecto que encarnaban los Kirchner, todo llegó a su límite, y él lo ha hecho público de la mejor manera. Felipe Solá no era un empleado del kirchnerismo. Nunca lo fue. Entonce estaba en su fuero personal tomar esta decisión. Entonces, ¿es un traidor a qué? ¿A Kirchner? Porque proyecto no hay. Primero está la patria, después el movimiento y, por último, los hombres. La patria se está desmembrando, y eso se ve públicamente. Al movimiento lo han destrozado, encerrándose en lo que ellos han criticado toda la vida. Felipe Solá tiene lealtad sobre los primeros dos estaños. Y, en ese sentido, su decisión es lógica con nuestra forma de pensar.

- ¿Tiene un modelo de concejal que hoy esté trabajando bien, independientemente de su color político?

- Un modelo de concejal es Roberto "Pocho" Prandini (presidente del Concejo Deliberante durante la gestión de Julio Alak). Ha sido una de las pocas personas que conozco de la que nadie ha hecho ninguna acusación. Fue un concejal de puertas abiertas. Ha presidio un proceso muy complejo del Concejo, y es un modelo a tomar.

- ¿Para usted hay concejales que no trabajan?

- Muchísimos. Porque, actualmente, por la forma de elección, los concejales no representan a los vecinos ya que está comprometidos con las estructuras. Entonces, cuando sucede eso, toma la decisión un concejal y el resto acata. En ese sentido, creemos que la ciudad de La Plata tiene que repensar, y esto es parte de una reforma de la ley orgánica de la Provincia, un esquema diferente de representación de los concejales. Tienen que representar barrios en concreto. Es cuestión de ir a pedir los proyectos presentados, las ordenanzas, y ver la calidad de las mismas. Algunos viven presentando declaraciones y pedidos de informes. Tanto ediles de la oposición como del oficialismo. Y aquí hay que hablar del modelo político: cuando no hay un modelo probo, si el dirigente fracasa, fracasa la sociedad.

- Usted dijo que no se siente "disidente de nada". ¿Eso significa que su sector representa el peronismo y el oficialismo está más lejos del peronismo que ustedes?

- Creo que un oficialismo que ataca el modelo sindical, que es el eje del peronismo, su columna vertebral, ataca al peronismo. Este gobierno nacional, pese a que tenga una relación con (secretario general de la CGT, Hugo) Moyano, de fondo ataca al modelo. Y así ataca al peronismo y lo empieza a desgastar. Una cosa es la democracia sindical y otra es el modelo. Y esta distinción no la hace nadie. Porque meter en la bolsa a malos sindicalistas es fácil. Pero si nosotros tomamos esa situación y la llevemos al modelo, se confunden los tantos. El Gobierno que de alguna manera ataca al modelo, no es peronista. El modelo peronista es, en el fondo, una cuestión social.

- Los comportamientos de Kirchner, Cristina y Bruera, ¿son comportamientos de un peronista?

- Los comportamientos de Cristina, con respecto a ciertas decisiones, han demostrado que no. El trabajador ha perdido una capacidad muy importante en su salario. Los problemas centrales de exclusión y pobreza no se han resuelto. Y Bruera lo ha llevado de la misma forma. Los índices sociales en la ciudad de la Plata no se han resuelto. El modelo interno del PJ local ha atacado al peronismo. Bruera fue electo titular del partido sin una elección, sino a través de la imposición de una lista, porque se proscribió brutalmente al grupo de Osca Vaudagna y a la lista de (Fernando) Marín. Fue una discusión que los Bruera dieron internamente. Se comportaron de la misma forma que ellos criticaban de las gestiones anteriores. Tanta crítica se nos hace respecto a que queremos volver a la década del ’90 y no sé cuántas cosas más, cuando el gobierno de Pablo Bruera tiene a Alejandro Sturzenegger y compañía, que son los representantes del liberalismo más ortodoxo que hay en la Plata. Sturzenegger es una de las familias más liberales que hay. Entonces que no nos vengan a discutir con el peronómetro y las cuestiones nacionales y populares cuando ellos tienen, en su seno, a estos liberales. De la misma manera, con Alberto Fernández (ex jefe de Gabinete), que venía de Acción por la República, pasó lo mismo. Y Sergio Massa, ¿de dónde viene? ¿Dónde está formado? En la UCeDé. Entonces, ¿qué critican? No podemos esperar de la actual gestión local, ni de la nacional, un grupo nacional y popular cuando, en su propio seno, tienen tanto a liberales como a dirigentes que no representan los intereses de la Nación y de la patria. Eso está clarísimo. (www.agencianova.com)

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