Juan Martin del Potro La nueva realidad del chico que modernizó el tenis argentino

El tandilense espera a su rival de la semifinal con una confianza que jamás había mostrado en un Grand Slam. Aplomado, sólido y con una mentalidad ganadora que intimida, es tan candidato como quienes están arriba suyo en el ranking. Jugará mañana ante el ganador de Nadal-González, que completan hoy.
Juan Martín del Potro es una persona, pero es como si fuera algo de última tecnología: el mejor auto, un iPhone, una netbook, la última consola de videojuego que existe en el mercado. Como si fuera eso y todo lo que está por venir, que superará a lo que ya existe.

El chico de Tandil revoluciona el circuito. Es joven, se maneja con respeto y educación en un mundo que es puro espamento, acumula títulos, escala en el ranking. El tiempo que pasó desde que nadie lo conocía a esta actualidad explosiva fue tan efímero como el período que transcurre para que un teléfono celular pase a ser viejo. ¿Cuándo fue que pasó?

Ayer, Juan descansó en Nueva York, porque ya se había asegurado su boleto a las semifinales del US Open. Nunca antes en un torneo así de grande había aparecido con tanta fuerza entre los candidatos a llevarse el título. Su compatriota Juan Mónaco, el austríaco Jurgen Melzer, el austríaco Daniel Koellerer, el español Juan Carlos Ferrero, el croata Marin Cilic... Del Potro fue saltando rivales y absorbiendo elogios. Su figura fue creciendo. El New York Times le hizo una larga entrevista en la que indagó sobre su lugar, sus costumbres, sus gustos, su pasado. En la calculadora del argentino, el resultado de todo no es presión. Es estímulo. Y su fórmula le sale naturalmente.

El dato ATP del día muestra, además, que se trata de un adelantado. Sí, una especie de superdotado. ¿Cuándo fue que pasó? El dato ATP del día dice: él fue el jugador más joven entre los top 200 en 2005, el más joven entre los top 100 en 2006, el más joven entre los top 50 en 2007, el más joven entre los top ten en 2008. Ultima tecnología: premium-premium.

Chico de moda. ¿Quién no siente que Juan Martín del Potro podría ser uno de sus amigos? El diario El Mundo, de España, llegó a llamarlo "el bonachón Del Potro". Un adjetivo justo.

Brad Gilbert (ex coach de Agassi, Roddick y Murray, actual comentarista de TV) dijo en estos días: "Tiene un potencial tremendo". Franco Davin, su entrenador, manifestó a la agencia DPA: "Yo lo veo bien, éste puede ser el momento para que gane su primer Grand Slam". Y el tandilense le pone unas fichas más a la apuesta que todos hacen por él. Con desdén, tal es su estilo: "Este es el mejor torneo del año".

Davin es un hombre de palabras adecuadas. Habrá que escucharlo (o leerlo): "Juan mejoró en todos los aspectos; mentalmente, físicamente, tenísticamente, tácticamente... A los cuatro jugadores top que había a principio de año con una diferencia se les acercó mucho. Y está ahí, al acecho".

Los números del chico de 20 años: seis títulos, 11 triunfos y tres derrotas en el US Open, 47 partidos ganados y 11 perdidos en lo que va de 2009. Ahora va por su segunda semifinal de un Grand Slam, después de haber alcanzado esa instancia en Roland Garros ’09. Ah... y tiene un puesto número cinco: desde el lunes figurará otra vez en esa posición.

Además, moderno. Esta afirmación no tiene que ver con una cuestión estética o una cultura de consumo. Delpo es moderno porque rompió el molde del "tenista prototipo" que existía en Argentina. Y apareció cuando lo que desaparecía en el país era la Legión. A esta altura, no es sorpresa: lo que se ve es un tenista último modelo.

Esta semana, por si fuera poco, se conoció un detalle. Un periodista estadounidense le preguntó si su fácil desplazamiento en las canchas se debía a que bailaba tango. Juan contestó: "No, soy pésimo bailando tango y también en el fútbol. Es más, era tan malo en el fútbol que mi papá se cansó un día y me dijo: ‘Te vas para el tenis’. Acá estoy, intentando llegar lo más lejos posible en este torneo". ¿Cuándo fue que pasó?

Un sol para Nueva York

El rival de Del Potro todavía está por definirse. Porque desde el jueves por la noche que en Nueva York nadie juega al tenis por culpa de la lluvia. Por eso, Rafael Nadal y Fernando González no pudieron definir su choque por los cuartos de final: el español ganaba por 7-6 (7-4) y 6-6 (3-2 en el tie break) cuando el encuentro tuvo que ser suspendido. El ganador de este duelo (hoy, desde las 13, por ESPN) será el rival del argentino en las semifinales que se disputarán mañana. La final, en tanto, se jugará el lunes.

También mañana, por la otra semi, se enfrentarán el suizo Roger Federer y Novak Djokovic. El número uno del ranking, que viene de vencer al sueco Robin Soderling (el serbio se impuso al español Fernando Verdasco), busca el 16º Gran Slam de su carrera y el sexto título consecutivo en Flushing Meadows. El historial favorece al tenista de Basilea, que se impuso ante Nole en ocho de los 12 encuentros que disputaron.

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